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Vecinos claman contra el «desmadre» de las terrazas en el Casco Vello

Los más de diez establecimientos presentes en la Praza da Constitución llegan a montar 240 sillas y 60 mesas

Piden vigilancia a la Policía Local para «garantizar la movilidad» de los peatones

La Plaza de la Constitución, a rebosar de clientes en las terrazas.

La Plaza de la Constitución, a rebosar de clientes en las terrazas. / Pedro Mina

Vigo

En la Praza da Constitución, uno de los espacios más emblemáticos del Casco Vello de Vigo, hay abiertos más de diez establecimientos de hostelería, la mayoría de ellos con terraza. Un paseo por allí en un día soleado como ayer domingo o el pasado jueves festivo permite ver cómo buena parte de dicha plaza está ocupada por mobiliario de los bares y restaurantes. Concretamente, se llegan a contar un total de 240 sillas y 60 mesas, es decir, trescientos elementos de mobiliario de hostelería para que se sienten a tomar algo vigueses y turistas.

Pero esta estampa no convence, en absoluto, a los que viven por la zona. El portavoz de la Asociación de Veciños do Casco Vello, Fiz Axeitos, asegura que hay días en las que la situación «es un desmadre». «Lo que prevalece ahora mismo es la ley del más fuerte. Si un bar pone cincuenta sillas, la competencia quiere poner las mismas o más para no quedarse atrás y atraer a cuantos más clientes mejor», lamenta.

José Manuel Tobío, que nació en el Casco Vello, ha presentado ya varios escritos en el Concello de Vigo para quejarse de esta situación. «Apenas hay bancos públicos para que la gente se siente. Todo está ocupado por las terrazas de los bares y restaurantes, que además no pagan nada por estar en la calle porque tienen la famosa tasa cero que se aplica en la hostelería», lamenta. Tobío, al igual que buena parte de los vecinos de la zona, critica que las mesas y sillas de esos establecimientos dominen el espacio público tanto en la Plaza de la Constitución como en otras áreas del casco histórico vigués, provocando que «personas en sillas de ruedas y padres que llevan a niños en sus carritos tengan que hacer auténticos malabares para transitar sin tropezar». «Se parece ya más a una carrera de obstáculos que a un espacio peatonal», lamenta.

Los vecinos aseguran que la Policía Local se limita a hacer visitas esporádicas por la zona. «Es necesario que garanticen la movilidad y que haya un control del espacio público, entendemos que es lo normal, porque hay veces que esto es un auténtico desfase y, además, por ejemplo en Montero Ríos hay locales que llevan años sin la licencia necesaria, pues les han caducado y no volvieron a tramitarla», asegura Fiz Axeitos.

Privatización del espacio público

Además, el mobiliario de la hostelería, aunque recogido, se queda en la calle también durante las horas de cierre, por lo que están las 24 horas en la vía pública. «Es una ocupación desmesurada, una privatización del espacio que es de todos y por la que deberían pagar el IBI», añade Tobío. Entiende que, en lugar de tantas mesas y sillas de terrazas de hostelería, deberían habilitarse en el Casco Vello más bancos públicos para que se sienten los peatones y los vecinos.

Los vecinos del Casco Vello insisten en que no están en contra de las terrazas, porque reconocen que son clave para la dinamización del barrio, pero solicitan que haya un control para evitar esos episodios desmesurados que denuncian y que convierten espacios como la Praza da Constitución en una auténtica gincana para los peatones y los residentes que quieren acceder a sus viviendas o simplemente pasear libremente.

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