El Puerto de Vigo homenajea a los fareros y rescata una baliza histórica como símbolo de la ría
La Autoridad Portuaria inaugura un espacio rehabilitado junto al Náutico y confirma que tras el verano iniciará la conversión del faro de Cíes en museo

Botana, con el equipo de Señales Marítimas del Puerto y Ana Ortiz, esta mañana. / Pedro Mina
El Puerto de Vigo rindió este lunes homenaje a la figura de los fareros, profesionales que durante décadas aseguraron la navegación en la ría y que hoy desarrollan esa labor como técnicos de Señales Marítimas. El acto, celebrado en los jardines situados tras el edificio del Real Club Náutico, sirvió además para inaugurar un nuevo espacio rehabilitado por la Autoridad Portuaria y para presentar una pieza cargada de memoria: una baliza histórica restaurada por el equipo de Conservación de la Autoridad Portuaria.
La baliza, trasladada desde el Muelle de Trasatlánticos, incorpora una placa conmemorativa con el nombre del personal del servicio de faros del Puerto. Entre ellos figuran Genaro Juan José Papín Canosa, Manuel Ángel Expósito Álvarez, Pablo Alonso Alcalde, Francisco Javier de Rojas Solla, José Triñanes González, Alfonso Vicente Rodríguez Moro, Baldomero Rodríguez Moro y Luis Martínez González.
El presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Botana, destacó el componente emocional del reconocimiento y definió al equipo como «fabuloso», reivindicando una profesión marcada por la vocación y la intemperie. «Hablar de los fareros es hablar de una profesión vocacional que nos recuerda la soledad y la lucha contra las inclemencias climáticas y la mala mar», subrayó.
Botana recordó, además, que el servicio de faros de Vigo ha sido señalado por Puertos del Estado como «el mejor de España» y puso cifras a su importancia: la ría cuenta con casi 80 señales marítimas, cuya operatividad depende directamente de la rapidez y pericia del equipo. «Las balizas se estropean cuando hay mal tiempo, y es ahí cuando hay que ir a arreglarlas para que estén operativas en el menor tiempo posible», añadió.
En nombre del colectivo, Luis Martínez González tomó la palabra visiblemente emocionado y subrayó el sentido público del oficio: «Siempre he interpretado que los faros son un servicio público y hay que realizarlo en las mejores condiciones posibles». También reclamó apoyo para el relevo generacional: «Dejamos un relevo con gente que va a suceder; son muy buenos compañeros y hacen un gran equipo», dijo, antes de agradecer el monumento con una sonrisa: «No es habitual que se jubile un colectivo y le hagan un homenaje».
Recuperación de patrimonio
El Puerto enmarcó la restauración de la baliza en una estrategia más amplia de recuperación del patrimonio marítimo. Botana avanzó que tras el verano comenzarán las obras de mantenimiento del faro de las Islas Cíes y su transformación en un museo permanente, reforzando la idea de puerto abierto también a la memoria y a la cultura. Como curiosidad, el presidente reveló que la baliza restaurada proyecta por la noche dos imágenes que solo se perciben cuando cae el sol.
El acto concluyó con una foto de familia ante la baliza, un cierre simbólico para quienes, durante años, fueron la primera y última línea de seguridad en la ría.
- La Xunta lanza un plan para atajar el fraude en las bajas laborales en Galicia, que en total son 70.000 al día y suponen unas pérdidas de 2.200 millones de euros
- La jueza archiva la causa de la botella de agua que quemó a un cliente en un restaurante de Vigo
- La gallega Mobify prepara su desembarco en Vigo: una flota de cien vehículos, modelo 'carsharing' y precios desde 0,29/km
- Dejar un trabajo fijo para dedicarse a la docencia: «Me arrepiento de no haberlo hecho antes»
- La Xunta ampliará el alcance de la ayuda anual de 5.000 euros del Bono Coidado para dependientes a otras 10.000 familias
- China navega en un mundo aparte: pesca 20 toneladas más por cada una que pierde la flota española
- Un accidente múltiple en la AP-9 en Vigo deja seis heridos, uno de ellos grave
- Roberto Verino se abre a un socio industrial a través de la venta de casi el 40% del capital para asegurar el relevo generacional