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Emotivo adiós a Fernando Franco

Xisela Franco: «Habría que hacerte una calle, papá, un grafiti o escultura»

Cerca de 400 personas arropan a la familia de Fernando Franco en el acto de despedida del veterano de FARO

El alcalde de Vigo, el presidente del Parlamento o el secretario xeral de Cultura, entre los asistentes

Mar Mato

Mar Mato

Vigo

Una eminencia de la palabra y de la crónica viguesa como el periodista de FARO Fernando Franco no podía viajar hacia el inframundo de manera tópica o insulsa. Su hija, Xisela, y el resto de familia eran conscientes de que debía marcharse como había vivido: a lo grande. Por ello, prepararon en la tarde del miércoles una despedida que fue «todo un espectáculo» de la emoción, entendido desde el buen sentido de la palabra. En él, su vástaga lanzó una propuesta: «Habría que hacerte una calle, papá, en la plaza de la Constitución; o un grafiti popero o una escultura de bronce con un bolígrafo apuntando al cielo en una mano y un gin tonic en la otra».

Voces afirmativas y aplausos refrendaron la petición ante el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y el edil de Cultura, Gorka Gómez. Ambos –sentados en primera fila, al igual que parte de la familia del homenajeado– formaban parte de una comitiva de 400 personas en la despedida laica a la que acudieron el secretario xeral de Cultura, Anxo Lorenzo o el presidente del Parlamento, Miguel Santalices; el director de FARO, Rogelio Garrido, o el director general en Galicia de Prensa Ibérica, Juan Carlos Dasilva.

La ceremonia se desarrolló en la sala multiconfesional del tanatorio de Emorvisa en Pereiró, Vigo, que se quedó pequeña. La gente abarrotó el lugar, la antesala e incluso las escaleras. «Non hai espazo abondo para o corazón do meu pai», destacó Xisela Franco.

Música en el arranque

El acto arrancó con el «Ave María» en voz de la mezzosoprano Nuria Lorenzo y el piano de Alejo Moedo.

Su hija, Xisela Franco, pronunció un discurso muy emotivo y con una prosa cuidadísima. En él reconoció que «el duelo personal se solapa con la pena colectiva y en lo más íntimo se abre una fractura que parece anunciar que ya nada será igual, ni yo volveré a ser la misma».

Xisela Franco, hija de Fernando Franco, en el funeral de su padre.

Xisela Franco, hija de Fernando Franco, en el funeral de su padre. / Jose Lores

Señaló que –a pesar de las «injusticias del mundo» y de la «tensión geopolítica peligrosa»– la muerte de su progenitor supone una «circunstancia» que le «asola», «un salto al abismo».

Una nutrida familia

A continuación, tuvo palabras de cariño para la familia. Comenzó por Lupe, la viuda. Afectada en los exteriores del edificio, esta agradecía el cariño y reconocía poco antes de las cinco estar mareada, aunque resistió con entereza. Xisela resaltó lo mucho que la esposa de Fernando lo había cuidado; lo que se querían.

También destacó a otros miembros de la familia: los tres nietos de Fernando; lo orgulloso que estaba de su hijo Iñaki; su hermana María José; Ramón; los sobrinos y Alfonso (su yerno), así como su primera mujer y gran amiga, Mara Costas; la famillia americana emigrada a New York, la familia de Astorga y Salamanca.

Xisela alabó la escritura y oficio de su padre, cómo vivió la vida con intensidad y sabiduría, lo querido que era... Al final, le pidió que volase «alto hacia la luz» y que, si puede, le haga una «señal».

El párroco Alberto Cuevas ofreció unas palabras en el funeral por Fernando Franco

El párroco Alberto Cuevas ofreció unas palabras en el funeral por Fernando Franco / Jose Lores

Alberto Cuevas: «Fue un sprinter del vivir»

El siguiente en intervenir fue el sacerdote Alberto Cuevas quien lo definió como «un sprinter del vivir»; «fiel a la amistad» que reconocía su errores. También destacó su alma de «niño bueno». Alabó su «genio» como periodista y pidió a los informadores actuales tomarlo como referente. «Fue notario de causas perdidas y voz de los sin voz», añadió.

Tras él habló el académico Víctor Freixanes, expresidente de la Real Academia Galega (RAG) –con anécdotas viajeras– quien resaltó cómo Fernando «tiña un pensamento propio ao que non renunciaba. Iso non era incompatible coa xenerosidade, amizade e lealdade ás cousas que cría» atendendo aos seus principios.

Como voz de la redacción de FARO esta periodista resaltó: «Foi un mestre, un padriño xornalístico máis unha moi boa persoa. Que sorte tan inmensa de telo coñecido!».

Nemesio Barxa: «Foi leal compañeiro e conselleiro»

Siguió el jurista Nemesio Barxa que alabó su nivel literario y que era un «home enormemente popular. Foi leal compañeiro e conselleiro. Foi respetuoso con todo o mundo. A todo o mundo lle recoñecía o seu valor»

El maestro de yoga y amigo de Franco Manuel Agulla Madhana destacó su bondad e indicó: «Cuando llegue la navidad, va a haber una luz brillantísima sobre nosotros, la luz de Fernando Franco».

Por último la cantante Wöyza cantó a capella «Amazing grace» y acompañada de la guitarra de Pablo Novoa, «Lágrimas», de Golpes Bajos, un grupo de los 80 vigués que ayudó a impulsar Fernando. Nos quedamos con las palabras de esta cantautora olívica en el broche del acto: «Va a ser muy difícil llenar este vacío».

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