Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Movilización

Doctores en el encierro: «Un médico de Calle Cuba tenía este lunes citados a 83 pacientes. Seguiremos aquí hasta que haya respuesta»

Avanzan que se planean más medidas como esta en otras áreas gallegas

Piden agendas que permitan dedicar, al menos, 10 minutos por paciente y doctores asignados para todos los cupos

Vigo

Suena un aviso de emergencia por la megafonía del nuevo Centro Integral de Salud Olimpia Valencia. «Deben evacuar el edificio por la salida de emergencia más cercana». Puede que sea una prueba normal en una instalación que está empezando a rodar, pero en la mañana de este martes parecía un mensaje destinado a los médicos que mantienen un encierro en uno de los vestíbulos del centro. Ninguno de los presentes se movió un ápice del campamento improvisado con colchones hinchables. «De aquí no nos vamos hasta que se sienten con intención negociadora», sostienen y les sorprende no haber recibido llamada de ningún tipo.

Son unos 700 médicos de toda Galicia los que están dispuestos a participar en este encierro. De hecho, en el grupo que lo inició este lunes había una médica desplazada desde Santiago, que hoy se iba por la mañana para entrar a trabajar de mínimos de tarde. Lo llevaron bien por la noche, aunque no descansaron mucho porque se apagó la calefacción y «se encendieron algunas luces». Cuentan que ya se valoran acciones similares en el resto de áreas gallegas.

Empezaron por el Olimpia Valencia por el hecho de que Sanidade les convocara a negociar solo el día que inauguraba este centro. Plantean que «casualmente» fue al mismo tiempo y «en una reunión cerrada de una hora». No salió nada en claro de ese encuentro, hace el jueves dos semanas. «Creemos que fue una medida disuasoria para que no estuviéramos aquí». No entienden la negativa del conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, a sentarse a hablar con ellos.

Reivindicaciones

«Seguimos agardando a que o sindicato O’Mega traslade un documento coas súas reivindicacións concretas que, ata o momento, non foi capaz de clarificar», atacaban ayer desde la Consellería de Sanidade para justificar su «disposición al diálogo». Los médicos concentrados en el Olimpia Valencia le responden que sus peticiones son «de sobra conocidas» por la Xunta y aseguran que ayer las volvieron a meter por registro.

«No pedimos más retribución económica ni lo hacemos por nosotros únicamente, sino por el bien de nuestros pacientes», defienden y ponen como ejemplo los 83 que ayer tenía citados una médica de servicios mínimos de tarde en el centro de salud de Calle Cuba. La enorme mayoría eran «forazadas», citas no programadas que entran en la agenda del día por motivos de urgencia o prioridad.

Piden 30 pacientes por turno de trabajo para poder dedicarles, al menos, 10 minutos. El doctor Gabriel Camacho cuenta que ha llegado a ver a «90 pacientes en un día en Porriño [un centro con especiales problemas de cobertura por las tardes], en un verano que estábamos en mínimos».

¿Y qué pasa si a las 21 horas, cuando cierra el centro de salud, aún quedan muchos pacientes por atender? «Nadie nos dice qué tenemos que hacer cuando se acaba el horario laboral y aun hay pacientes sin ver», explica una médica. Así que cada uno hace lo que considera. El doctor Artur De Matos se ha quedado hasta las once de la noche en el de Porriño y ha llamado por citas telefónicas más allá de las 22 horas. Como el centro tiene Punto de Atención Continuada, sale por esa puerta. «Los de Coia salen con las de la limpieza», apunta otra.

«La sobrecarga laboral y crónica genera burnout [el síndrome del profesional quemado] y acabamos con psicofármacos», señala el doctor Martín Menéndez, de Val Miñor. El doctor Camacho cuenta que se tuvo que coger una baja por sobrecarga recién acabada la especialidad, tras un mes de trabajo. Argumentan que las condiciones de trabajo que les han ofrecido a los MIR para que atiendan consultas en la recta final de su especialización «son muy buenas» y consideran que por eso han aceptado. «El problema es cuando tengan toda la carga y toda la responsabilidad», destacan.

Sostienen que «no es que no haya médicos, es que se van». Y levanta la mano una del grupo que prefiere mantenerse en el anonimato. Está explorando esa vía. La doctora Luz Abal (Lavadores) fue más radical: Me llegué a plantear dejar Medicina».

Cupos sin médico

Otra de las medidas que reclaman es la cobertura de todos los cupos, para que todos los gallegos tengan un doctor de Primaria asignado. «Está demostrado científicamente que las personas que llevan 15 años con el mismo médico se mueren menos. Esa es la importancia de la continuidad asistencial», destacan.

Estos pacientes, sin médico, son buena parte de los que nutren con citas forzadas sus agendas. «Les dicen que pidan una cita urgente para renovar la baja. Abres la agenda del día y ya tienes diez apuntados por este motivo,a mayores de tus citados», explican. Detallan que hay cupos de pacientes que solo tienen médico dos tardes a la semana, porque son profesionales que cubren varios cupos a la vez.

Médicos, esta mañana, en el encierro del Olimpia Valencia / A. B.

Jose Lores

Les cuesta encontrar tiempo para la docencia. Hablar de hacer prevención —que es parte de sus competencias— o investigación, ni se lo plantean. Les da la risa.

Así que se han cansado de esperar una solución —«llevan años con grupos de trabajo», reprochan— y su enfado va en aumento con la actitud de la Consellería de Sanidade. «Falta que la población despierte y nos apoye». Allí, en el Olimpia Valencia, la mayoría de usuarios lo ha hecho. Aunque, «hay de todo».

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents