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A Coruña renuncia al Mundial de 2030 y despeja el camino a la candidatura de Vigo

Se trata de la segunda candidatura que se aparta, tras Málaga, para albergar una cita histórica que acogerá partidos en América, Europa y África

Rafael Louzán e Inés Rey, en una visita de responsables de la FIFA  a Riazor en 2023.

Rafael Louzán e Inés Rey, en una visita de responsables de la FIFA a Riazor en 2023. / VÍCTOR ECHAVE

La candidatura de A Coruña y del estadio de Riazor para acoger encuentros del Mundial de Fútbol de 2030 ya es historia. La alcaldesa, Inés Rey, y el presidente del Deportivo, Juan Carlos Escotet, anunciarán este lunes por la mañana la renuncia de la ciudad en una comparecencia pública en la que la regidora aclarará los motivos por los que se desiste de ser parte de la cita que se celebrará principalmente en España, Portugal y Marruecos dentro de cuatro años. Esta decisión llega después de las dificultades que se ha encontrado el proyecto en los últimos tiempos y tras la reunión del pasado lunes cara a cara entre Rey y Escotet en la que se restableció el diálogo entre el conjunto herculino y el Ayuntamiento y se establecieron las líneas maestras de la renuncia y los pasos que se seguirán en este nuevo escenario. Se trata de la segunda candidatura que se aparta del evento tras Málaga, por lo que se allana el camino para que Balaídos sea una de las sedes.

«Proceso abierto»

La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) defendió recientemente que «el proceso» de elección de las sedes del Mundial 2030 «está abierto» y que España podría incorporar más ciudades candidatas tras renunciar Málaga. Entre los nombres con opciones se encuentran Vigo o Valencia. Tras el anuncio del ‘adiós’ a Riazor, Balaídos gana todavía más enteros para ser uno de los estadios que acoja al menos algún partido de la histórica cita que albergará encuentros, además de en la península ibérica y en Marruecos, también en América.

El reparto original de estadios establecía once en España, tres en Portugal y siete en Marruecos. Con las bajas de Málaga y A Coruña, la lista original de los recintos españoles se reduce a nueve, repartidos en siete ciudades. Madrid, con el Santiago Bernabéu y el Metropolitano, y Barcelona, con el Camp Nou y el RCDE Stadium, son las únicas urbes que contarán con dos recintos. Las demás serán sedes únicas, si la FIFA da el visto bueno. El País Vasco contará con partidos en Anoeta (San Sebastián) y en San Mamés (Bilbao). Zaragoza será también mundialista con la Nueva Romareda, cuyas obras ya están en marcha. Aunque Sevilla cuenta con tres estadios capaces de albergar partidos del Mundial, La Cartuja es, por el momento, la sede escogida en la ciudad hispalense. El estadio de Gran Canaria, en Las Palmas, cierra, por ahora, la lista de ciudades que apuntan a ser mundialistas.

Visita de responsables de la FIFA

La nueva realidad para A Coruña llega de la mano de un anuncio de una remodelación del estadio de Riazor, que será de menor calado de la que requería el propio Mundial 2030, pero que llevará al recinto blanquiazul a adaptarse a la realidad del fútbol actual, con la idea de que el equipo se establezca en Primera y que incluso acoja partidos de competición continental en los próximos años, una realidad más adaptada a su historia. En este proyecto, que llega seis años después de la sustitución de la cubierta en la que se invirtieron ocho millones de euros, sí que irán ambas instituciones de la mano.

La premura en el tiempo para dar pasos firmes en el proyecto, las dificultades que ha encontrado A Coruña para financiarlo y los inconvenientes que se ha encontrado en aspectos centrales como la movilidad, han empujado al Concello de A Coruña a desistir de convertirse en bimundialista después de la experiencia de 1982 en la que compartió uno de los grupos con Vigo. Esta retirada llega solo dos días antes de la visita de los responsables de la FIFA, prevista para este miércoles 18, para conocer en qué estado se encontraba la candidatura de A Coruña, una de las once preseleccionadas para albergar partidos mundialistas en diciembre de 2024.

A Coruña pasó el corte, pero, desde entonces, no ha podido cerrar un proyecto con el aforo adecuado y con una financiación resuelta para la reforma de Riazor, que se iba por encima de los 100 millones. Primero, planteó una maqueta con capacidad para 48.000 espectadores y tres anillos y, posteriormente, lo fue variando para rebajar la cuota a 42.000 y apostando por no elevar la estructura de un estadio que se encuentra en plena ciudad y con edificaciones alrededor.

Más de 42.000 en Balaídos

En el caso de Vigo, el Concello ya ha anunciado su intención de ampliar el aforo de Balaídos precisamente hasta los los 42.000 espectadores netos que exige la FIFA para ser sede mundialista. Con tal fin, la obra deberá contemplar la construcción de una nueva bancada en Tribuna que obligará a retranquear 30 metros la fachada norte del estadio reformada hace una década.

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