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O Marisquiño 2026 volverá a convertir Vigo en capital mundial de la cultura urbana del 6 al 9 de agosto

La XXVI edición prevé más de 150.000 asistentes, reunirá a 1.500 deportistas y cerca de 60 artistas, y mantendrá el descenso urbano en el Casco Vello

Última jornada de la 25 edición de O Marisquiño, en Samil. / Alba Villar

Concello

Vigo volverá a hablar en clave de tabla, bici, canasta y música urbana este verano. O Marisquiño confirmó las fechas de su edición 2026, que se celebrará del 6 al 9 de agosto, con el objetivo de repetir el modelo que el año pasado —en plena conmemoración del 25 aniversario— firmó su capítulo más ambicioso. La organización prevé más de 150.000 asistentes y anuncia un despliegue que, en cifras, vuelve a situar al festival en la primera línea europea de los deportes de acción y la cultura urbana: 1.500 deportistas y cerca de 60 artistas.

El corazón del festival volverá a latir en la playa de Samil, con ese telón de fondo que no necesita filtros: las Islas Cíes al frente y el arenal convertido en un gran estadio al aire libre. Allí se concentrarán las competiciones deportivas, los escenarios musicales, las intervenciones de arte urbano y las actividades pensadas para público infantil y juvenil. El segundo gran enclave será el centro de la ciudad, donde se mantiene una de las imágenes icónicas del evento: el descenso urbano de Mountain Bike, que se celebrará el sábado y partirá de la Fortaleza do Castro, atravesará el Casco Vello y terminará en el entorno de A Laxe.

En lo deportivo, la edición 2026 llega con ocho disciplinas: Skate, BMX y Basket 3x3 (todas ellas olímpicas), además de Breaking, Flatland, Big Air, FMX y MTB. El programa mantiene, además, el atractivo competitivo internacional: O Marisquiño volverá a ser sede de pruebas puntuables para la «World Cup Skateboarding» y el circuito «FIBA 3x3», lo que garantiza parrillas con riders y equipos de alto nivel y un seguimiento que trasciende la ciudad.

Festival inclusivo

Una de las líneas que el festival quiere subrayar en esta XXVI edición es la dimensión inclusiva. O Marisquiño fue pionero —recuerda la organización— en introducir disciplinas adaptadas, y en 2026 consolida las competiciones adaptadas de Skate y BMX incorporadas en los últimos años. Esa apuesta se extiende también a las batallas inclusivas de «Freestyle Rap», con participación de artistas con diversidad física e intelectual, en un formato que busca visibilidad dentro y fuera del foco competitivo.

La programación musical y artística seguirá funcionando como «festival dentro del festival». De viernes a domingo, a las intervenciones de arte urbano se suma una agenda centrada en sonidos urbanos y electrónica, con conciertos, sesiones de DJs y batallas de freestyle repartidas en tres escenarios. El jueves quedará reservado para el «Family Day», con actividades pensadas para público infantil y juvenil y orientadas a facilitar el acceso a las disciplinas del evento.

En paralelo, el Marisquiño estrenará identidad visual para 2026 con el trabajo del diseñador vigués Kike Besada, una propuesta —según la organización— inspirada tanto en los deportes de acción como en la cultura de Galicia.

Con entrada gratuita y el mismo esquema de dos sedes emblemáticas —Samil y el centro histórico—, Vigo se prepara para cuatro días en los que la ciudad cambia de ritmo, sube el volumen y vuelve a mirarse en el espejo de un festival que, desde hace años, ya no se explica solo como un evento: se vive como una postal en movimiento.

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