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El Puerto de Vigo licita por 720.241 euros la mejora del pavimento en los viales del muelle de Reparaciones de Bouzas

La obra, con un plazo de cinco meses, prevé fresados, refuerzo con mezcla bituminosa y renovación de drenajes y señalización en una zona sometida a tráfico pesado

Obras de asfaltado en el Puerto.

Obras de asfaltado en el Puerto. / APV

La Autoridad Portuaria de Vigo ha sacado a licitación la mejora del pavimento en los viales del muelle de Reparaciones de Bouzas. El concurso parte con un presupuesto base de licitación de 720.241,22 euros (importe total) y un valor estimado del contrato de 595.240,68 euros, cifras que sitúan el proyecto en el umbral de obra de entidad y obligan a una ejecución milimetrada en un entorno donde el tráfico no se detiene.

El proyecto —bajo el nombre «Mejora de pavimento en viales del muelle de Reparaciones de Bouzas»— nace con un objetivo claro: recuperar capacidad portante en un firme que, según recoge la memoria técnica, está llegando a su límite operacional por el incremento de peso y de frecuencia del tránsito de maquinaria y vehículos pesados asociado a la actividad del muelle. No es un detalle menor en una zona portuaria con perfil industrial, ligada a mercancía general y a trabajos de reparaciones navales, donde cada bache, cada rodera y cada hundimiento tiene coste directo en seguridad, tiempos y eficiencia.

La intervención se centra en las zonas más deterioradas, donde se proyecta fresado del pavimento existente y su refuerzo mediante nuevas capas de mezcla bituminosa en caliente, ajustadas al tráfico real que soporta Bouzas. La obra contempla, además, la renovación de la señalización horizontal, con el repintado de marcas viales para delimitar carriles, zonas de espera, áreas de maniobra y espacios de carga y descarga. En un recinto con movimiento continuo de vehículos, la pintura no es estética: es orden y es prevención.

La memoria desglosa los trabajos principales. Habrá fresados de 5 centímetros en tramos bien conservados, fresados de 10 centímetros en los más castigados y demoliciones completas allí donde el firme se considera agotado. A partir de ahí, se prevén excavaciones, rellenos con material seleccionado y compactaciones exigentes para asegurar la estabilidad del conjunto. Un capítulo relevante es la reposicón de servicios afectados, con sustitución o ajuste de sumideros, canales de drenaje, pozos de registro y conducciones enterradas en PVC para evacuar aguas residuales y pluviales.

En la fase de pavimentación, el proyecto distingue varios tipos de firme: desde reposiciones con una capa de 5 centímetros, a refuerzos con dos capas de 5 centímetros, e incluso firmes sobre zahorra en los tramos donde haya que demoler por completo. Todo ello con sus correspondientes riegos de imprimación y adherencia. Y, como remate, obras complementarias para adaptar pozos y arquetas a la nueva rasante.

Plazo de ejecución

El plazo global de ejecución previsto es de cinco meses y el documento advierte de la complejidad de trabajar en un espacio «sensible», que exige coordinación con distintos departamentos del Puerto y con la actividad de concesionarios y operadores. De hecho, se contempla que el adjudicatario pueda recurrir a turnos, fines de semana e incluso horario nocturno para interferir lo mínimo posible en la operativa, siempre bajo criterios de seguridad.

Como garantía, el proyecto fija un periodo de un año tras la recepción de las obras, durante el cual el mantenimiento y reparación de lo ejecutado correrá a cargo de la adjudicataria. En resumen: una obra de las que no se ven desde fuera, pero que marcan la diferencia entre un muelle que “aguanta” y un muelle que funciona.

Si quieres, puedo adaptarla a apertura más “de muelle” (más ambiente portuario) o más económica (más foco en licitación, IVA, plazos y capítulos).

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