Ribera Povisa abre en Vigo agenda para tratar alergias alimentarias en niños de 4 años con inmunoterapia oral
La inmunoterapia oral se basa en la administración controlada de leche o huevo para que los pacientes toleren estos alimentos y mejoren su calidad de vida

Diego Blanco, Carmen Mogío, Meli Maquieira y Paula Padín. / FDV
El servicio de Alergología de Ribera Povisa ha abierto agenda para pacientes pediátricos —a partir de los 4 años— con alergia alimentaria persistente a la leche o al huevo que sean aptos para someterse a un protocolo de inmunoterapia oral (desensibilización) con estos alimentos. El objetivo, según el hospital, es mejorar la calidad de vida de los menores y sus familias, reduciendo el riesgo de reacciones por exposiciones accidentales y facilitando una alimentación menos restrictiva.
La jefa del servicio, la doctora Carmen Mogío, enmarca esta iniciativa en un contexto de creciente frecuencia de las alergias alimentarias en la infancia. «Las alergias alimentarias representan una preocupación creciente en la práctica clínica, especialmente en la población pediátrica. Entre los alérgenos más comunes en los primeros años de vida se encuentran la leche de vaca y el huevo», explica. Y recuerda el enfoque clásico: «Tradicionalmente, el manejo de estas alergias se ha basado en la evitación estricta del alérgeno y en la administración de medicación de emergencia en casos de exposición accidental».
El punto de partida es que muchos niños evolucionan favorablemente con el tiempo, pero no todos. «Si bien la mayoría de los pacientes desarrollan una tolerancia natural antes de los 6 años (principalmente aquellos alérgicos a leche o huevo) entre el 10-20% de ellos no lo harán», señala Mogío, que vincula esa persistencia a problemas sanitarios por ingestas accidentales, restricciones sociales y un impacto directo en el día a día familiar.
En ese escenario, el hospital pone sobre la mesa el papel de la inmunoterapia oral. El doctor Diego Blanco apunta que «diversos estudios han demostrado que la inmunoterapia oral (ITO) puede inducir tolerancia en la mayoría de los pacientes con alergia a la leche y al huevo». La describe como un procedimiento terapéutico basado en la administración progresiva y controlada del alimento en dosis crecientes, con dos objetivos principales: la desensibilización —tolerar el alimento mientras se mantiene su consumo regular— y la tolerancia sostenida, que permitiría ingerirlo sin necesidad de exposición constante.
La doctora Paula Padín subraya el impacto práctico: «La implementación de protocolos estandarizados de ITO en entornos hospitalarios ha permitido mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias, reduciendo el riesgo de reacciones por exposiciones accidentales y facilitando una dieta más libre».
Un protocolo «seguro y eficaz»
Povisa precisa que el procedimiento se realizará mediante un protocolo hospitalario con criterios claros de selección y una monitorización estrecha para garantizar la seguridad. «El equipo de especialistas de alergología evalúa cada caso realizando las pruebas precisas que determinen si son aptos para someterse al protocolo», explica Mogío. Y añade que los pacientes «se someten a la ingesta de productos que incluyen leche o huevo, según el caso, de manera controlada en un entorno seguro que cuenta con todas las herramientas para actuar si se da una reacción adversa».
La duración y el número de sesiones varía en cada caso, con ajustes según evolución y resultados. «El objetivo último de este protocolo es el incremento de la tolerancia a estos alimentos en los pacientes tratados de manera que mejore su calidad de vida (y la de sus familiares) reduciendo significativamente las consecuencias negativas derivadas de la exposición al alimento», señala la especialista.
Datos de referencia
El hospital recuerda que la leche de vaca es el alimento de origen animal que con más frecuencia produce alergia en menores de un año, con una prevalencia de hasta el 2,5% de la población. En el caso del huevo, figura —junto a la leche— como una de las causas más comunes de alergia alimentaria en niños: afecta, según la nota, entre el 1,6% y el 8,9% de la población mundial de entre 1 y 3 años, y en España es la segunda causa de alergia a alimentos en menores de 3 años, por detrás de la leche.
Con esta apertura de agenda, Ribera Povisa busca ofrecer una vía terapéutica para un grupo de pacientes que no desarrolla tolerancia natural y que convive con el riesgo cotidiano de una exposición accidental: desde un alérgeno “oculto” en un alimento procesado hasta una simple contaminación cruzada. Un margen de seguridad que, en alergias infantiles, no se traduce solo en medicina: también en colegio, cumpleaños y vida normal.
- La Xunta lanza un plan para atajar el fraude en las bajas laborales en Galicia, que en total son 70.000 al día y suponen unas pérdidas de 2.200 millones de euros
- La jueza archiva la causa de la botella de agua que quemó a un cliente en un restaurante de Vigo
- La gallega Mobify prepara su desembarco en Vigo: una flota de cien vehículos, modelo 'carsharing' y precios desde 0,29/km
- Dejar un trabajo fijo para dedicarse a la docencia: «Me arrepiento de no haberlo hecho antes»
- La Xunta ampliará el alcance de la ayuda anual de 5.000 euros del Bono Coidado para dependientes a otras 10.000 familias
- China navega en un mundo aparte: pesca 20 toneladas más por cada una que pierde la flota española
- Un accidente múltiple en la AP-9 en Vigo deja seis heridos, uno de ellos grave
- Roberto Verino se abre a un socio industrial a través de la venta de casi el 40% del capital para asegurar el relevo generacional