Conciertos en Vigo
Un dios llamado Barry B toca Galicia: «Sois muy privilegiados, Viva Vigo la verdad»
El arandino cosechó tres 'sold outs' consecutivos en A Coruña y la olívica Sala Rouge este fin de semana

Un instante del concierto de Barry B en Vigo el pasado sábado / M. L. C.

Con el sonido de las palomas como latiguillo en los estribillos y una legión de fans que agotó las entradas para las tres citas en Galicia sin margen para descubrirlo a los profanos. El nombre de Gabriel Barriuso García (Aranda de Duero, 1995) se ha convertido en uno de los más valorados en la escena pop rock nacional desde que en la pandemia renació como Barry B.
El alter ego del joven que hace apenas un lustro compartía piso con Rusowsky y Ralphie Choo ha logrado conectar un público hambriento de estribillos profundos que permitan bailar y reflexionar al mismo tiempo. Prueba de ello, los tres conciertos con 'sold out' registrados en A Coruña (Sala Inn el jueves 5 y viernes 6) y Vigo (Rouge, 7 de marzo) este último fin de semana.
Una carencia crónica en la ciudad
El del sábado constató la situación que este tipo de artistas -Sexy Zebras, Samuraii, Veintiuno...- padecen en nuestra ciudad: son un fenómeno que pasa por ella fuera del radar, de forma casi underground, pero por la imposibilidad de conseguir entradas para verlos en sala. La ausencia de recintos medianos en los que puedan programar restringe a festivales del área o desplazamientos a Santiago, A Coruña y Oporto las oportunidades para verlos.
Entre los más de 300 fieles había un público absolutamente intergeneracional y mayoritariamente femenino. La diversidad llegaba también con los géneros (indies, modernos, rockeros o cayetanos) y un factor que puso en apuros a bastantes asistentes: una media de altura exageradamente alta, más cercana a un país escandinavo que a lo habitual en nuestro país.

Barry B durante el concierto / M. L. C.
Poco después de las 21.30 horas saltaba al terreno de juego del escenario con su 'Joga bonito'. El arandino invitaba a pasar «una bonita velada» sin tener que entrar en detalle con las presentaciones, ya que «si habéis comprado la entrada es por algo». Además de deshacerse en elogios a estar «por el norte», finalizaba su introducción con un sentido «sois muy privilegiados, Viva Vigo la verdad» que desató los aplausos de los presentes.
El bolo continuaría con en ascenso con Taj Mahal, TK o uno de sus grandes éxitos como primer clímax: 'Quieres Autodestruirte Conmigo?'. La estética, cercana por momentos a las etapas más «canallas» de Dani Martín en El Canto del Loco, continuaba con Tussi, Vis a Vis o las dos maquetas que le llevaron al estrellato inicial: Kit Kat y Rookies.
A la media hora amagaba con un intento de beef comparando el ambiente de la ciudad herculina los días anteriores con el vigués. «Es imposible que pudieran estar más 'Trankis'», vacilaba antes de interpretar su tema con Aitana. El tramo intermedio del concierto repasaría, sin descanso, otros temas más calmados como Soleá, el experimental 'Swish' o 'Todo ese dolor'.
Una invitación muy especial en mayo
Pero el momento más emotivo llegaría con «El lago de mi pena», tema que canta con su pareja Gara Durán y en el que decenas de linternas iluminaron el techo de Rouge. El arandino invitó a todos los presentes a acudir el 29 de mayo a la Sala Supersonic de Vigo a escuchar en directo el primer álbum de la madrileña, que ya ha colaborado con Natalia Lacunza o Juanjo Bona. Le siguieron 'El efímero arte de perdonar' o 'Komantxería', otro de sus singles no apto para las rodillas menos en forma.
Antes de las últimas cinco canciones aprovechó para presentar a «la mejor banda del mundo, una buena familia» en la que cuenta con tres representantes gallegos. El concierto de Vigo adquiría un cariz aún más importante al coincidir con el primer aniversario del single 'Infancia mal calibrada'. La temperatura de la Rouge seguiría en ascenso con Chocolate Axe y Monster Truck, dos clásicos de cualquier lista de reproducción que se precie a la moda en los últimos meses.
Para el bis regresaría con Victoria y una pequeña versión del mismo. 'Yo pensaba que me había tocado Dios', la colaboración con Carolina Durante que le lanzó a la escena mainstream, servía de colofón a 80 minutos de guitarras, bajos y percusiones en la era de los arreglos de producción. 'I Won't Back Down' de Johnny Cash servía como banda sonora de despedida. Los más fieles aguardarían por un pedazo de setlist o una firma en sus vinilos mientras el resto salían a refrescarse después de la sudada entre pogos y bailes.
Próximas fechas
Para quienes respiran la música en vivo más allá de los conciertos de Castrelos o los festivales veraniegos hay buenas noticias: habrá primavera en las salas. Al ya citado concierto de Gara Durán se suman otros como el del el catalán ganador de varios Grammy con C. Tangana, Alizz (Sala Mondo, 27 de marzo), la viguesa Dani Dicostas (Island Club, 28 de marzo) o el hijo de Jorge Drexler, pablo pablo, el 18 de abril en Sala Másterclub.
Quienes se quedaran con las gansa de ver a Barry B, su IMC Tour 2026 recalará en tres de los principales eventos de Galicia este verano: O Son do Camiño de Santiago (18-20 de junio), SonRías Baixas de Bueu (31 de julio) y Caudal Fest de Lugo (18-19 de septiembre).
- Un barco de la viguesa Opnapa recaptura un atún patudo marcado por los científicos hace casi diez años
- Xunta y concellos entrarán ya a limpiar fincas en zonas de riesgo de incendios si el propietario incumple sus deberes
- Expectación en el Chuvi por un plazo para cambiar de hospital que podría agudizar sus demoras
- El ourensano Juan Bouzo, que cumple 104 años, sigue tomando su vaso de vino al día «porque le da fuerza»
- El TSXG otorga 250.000 euros de indemnización a un paciente que sufrió una demora «negligente» en ser intervenido de un ictus por falta de camas en el hospital Álvaro Cunqueiro
- Stellantis Vigo inicia la producción de las primeras furgonetas K9 de tipo 'low cost'
- De récord en récord: los extranjeros copan más del 65% de los nuevos empleos creados en Galicia
- Así son los MG, los coches chinos de la otrora marca británica que SAIC apunta a fabricar en Galicia