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Ocupación de la vía pública

El tedioso proceso para despejar las calles de Vigo de coches abandonados: la Policía Local retira alrededor de medio centenar en un año

Mejorar la salubridad o recuperar plazas de aparcamiento para los vecinos, los principales beneficios del trabajo del Concello para poner coto a una problemática común a todos los ayuntamientos

Coche destrozado y abandonado en la avenida de Guixar en Teis.

Coche destrozado y abandonado en la avenida de Guixar en Teis. / Marta G. Brea

Pablo Galán

Pablo Galán

Vigo

Las zonas de aparcamiento libre son un espacio muy cotizado en las ciudades y Vigo no es una excepción, con las políticas del gobierno municipal dirigidas a humanizar el espacio público dando más espacio a los peatones, conllevando en muchas ocasiones la reducción de plazas para estacionar y la proliferación en las calles de vehículos abandonados, cuya retirada está sometida a un tedioso proceso administrativo que puede alargarse meses, dificultando la labor del área de Movilidad y de la Policía Local para culminar los expedientes.

Según los datos disponibles facilitados por el Concello respecto al último ejercicio cerrado (2024), se consiguieron retirar de la vía pública un total de 54 vehículos abandonados. «Esta actuación permite retirar de las calles vehículos abandonados, recuperando así plazas de aparcamiento, con el beneficio que supone en salubridad», destacan fuentes municipales sobre estos procedimientos. En Vigo, es frecuente encontrar estos casos en vías alejadas del centro como la rúa Ángel de Lema y Marina, con tres casos muy llamativos durante las últimas semanas en su tramo más próximo a Travesía de Vigo, en la avenida de Guixar, donde se pueden ver coches totalmente destrozados, o en otras zonas con amplias bolsas de parking gratuito como el Castro y su entorno.

Coche abandonado en la calle Ángel de Lema y Marina, con una marca naranja en la rueda trasera.

Coche abandonado en la calle Ángel de Lema y Marina, con una marca naranja en la rueda trasera. / Marta G. Brea

Pero, ¿cómo se llega a esa situación? Aunque la normativa es bastante clara y tajante sobre las limitaciones para los conductores que dejan sus vehículos en la vía pública, la realidad es que la tramitación de los expedientes está sujeta a una mayor complejidad al tenerse en cuenta distintas variables. La ordenanza municipal de circulación, en su artículo 15, establece que no está permitido dejar más de dos días en la misma plaza un vehículo, lo que puede conllevar una sanción, pero para considerarse abandonado los plazos son distintos. La misma norma, en el artículo 23, recoge que para iniciar el expediente debe llevar al menos 15 días sin haberse movido o presentar desperfectos visibles que puedan presumir esa situación.

La detección de coches perdidos a su suerte en la vía pública puede darse por dos vías, siendo detectados directamente por los agentes de la Policía Local durante sus patrullas por la ciudad o con avisos de la ciudadanía, indicando fuentes municipales que cualquier vecino tiene a su disposición el canal 010 para informar sobre vehículos propios o ajenos en esa situación y poder iniciar así todos los trámites para dejar las calles despejadas de estos obstáculos.

Un coche destrozado, este viernes en la avenida de Guixar.

Coche abandonado en la calle Ángel de Lema y Marina, con una marca naranja en la rueda trasera. / Marta G. Brea

Para certificar que se cumplen todos los requisitos para considerar abandonado un automóvil, la Policía Local debe pintar entre el talón de la rueda y la calzada una marca con un color llamativo, normalmente rojo o naranja, para con posterioridad realizar revisiones periódicas y comprobar si ha habido algún cambio o todo sigue igual. En paralelo, se hace un reportaje fotográfico para certificar con pruebas el mal estado de los vehículos y dar traslado al área de Movilidad que, a partir de que se cumpla un mes, pone en marcha toda la maquinaria burocrática. Lo primero es enviar una notificación al titular del vehículo de que tiene la obligación de retirar el vehículo de la vía pública y que, en caso de negativa, será la propia administración la que lo haga.

El futuro de esos coches abandonados suele ser el desguace, aunque hay excepciones. El traslado a un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos para su posterior destrucción y descontaminación se realizará si tras sacarlo de la calle, el titular no formule alegaciones en un plazo de dos meses, cuando directamente los desperfectos hagan imposible su desplazamiento por sus propios medios o les falten las placas de matrícula. Sin embargo, si el vehículo presenta un buen estado, la Jefatura Provincial de Tráfico podría librarlo del desguace para reforzar el parque móvil de los servicios de vigilancia policiales.

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