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César Sánchez-Ballesteros: «Vigo cada vez está más lejos para los turistas por falta de infraestructuras»

Seguirá 4 años más al frente de la patronal turística y hostelera de la provincia: «La asignatura pendiente es la actividad de enero a junio»

César Sánchez-Ballesteros, presidente de Feprotur.

César Sánchez-Ballesteros, presidente de Feprotur. / Alba Villar

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Desde los 16 años, forma parte del tejido asociativo de la hostelería de Vigo. Y así seguirá siendo. César Sánchez-Ballesteros Fernández (8 de octubre de 1966) se mantendrá como presidente de la Federación Empresarial de Turismo y Hostelería de Pontevedra (Feprotur) cuatro años más al tratarse del único candidato dispuesto a liderar la entidad. Estrenará etapa en menos de un mes.

Aborda con FARO los retos de estos sectores y pone deberes a las administraciones con información suficiente: suma casi 12 años al frente de esta entidad, denominada anteriormente Federación Provincial de Hostelería (Feprohos). Representa a unos 800 asociados (una gran parte, autónomos, y la mitad, de Vigo), a los que hay que sumar las asociaciones adheridas. También forma parte del Consejo de Turismo de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

—¿Qué papel juega Feprotur en el sector?

—Tenemos a más de una decena de personas trabajando en plantilla en la actualidad y contamos con unas instalaciones en propiedad [calle García Barbón, 90, 1.ºD]. Hacemos selección de personal, asesoramos a los profesionales del sector y ofrecemos formación, entre otras funciones.

—¿Vigo pasa por el mejor momento de su historia turísticamente?

—En cuanto a volumen de personas y de conocimiento de marca de Vigo, sí. Creo que es un momento dulce en el sentido de que se está cambiando la imagen de una ciudad gris e industrial. El tema de las luces de Navidad ha supuesto un cambio muy importante. También la ciudad y sus playas, así como todo lo que pueden ofrecer los municipios del entorno.

—¿Cuál es el techo del turismo en Vigo?

—El número de plazas hoteleras se está incrementando lentamente y hay hoteles que cierran. Es cierto que también hay un movimiento hostelero creciente, pero tiene que ver con el crecimiento de la ciudad. Lo cierto es que Vigo tiene cada vez más importancia en el turismo.

«Faltan conexiones directas con hubs internacionales»

—¿Cuáles son las asignaturas pendientes del turismo en la ciudad?

—Existe una carencia muy importante en el tema de las infraestructuras. Faltan conexiones directas con hubs internacionales. Comunicarse con Vigo ya sea por tierra, mar o aire es difícil. Hacen falta más frecuencias de tren. El avión: hay muy pocos destinos y los precios son elevados. Mientras, cada vez es más fácil llegar a Alicante o a Valencia porque están mejor conectadas. Nuestras carreteras son un desastre. He viajado varias veces a Madrid y, después de las lluvias, han quedado muy dañadas. Cada vez estamos más lejos como destino y esto supone dificultades importantes para nuestro sector en general.

—Esto afecta también al turismo de negocios.

—Claro, a la hora de organizar ferias, congresos... Que te venga un congreso médico desde no sé dónde es más difícil porque compites contra Alicante. Esto es una limitación para crecer debido a estas circunstancias. Santiago y A Coruña están por delante de Vigo en esta cuestión.

—Precisamente, el turismo de negocios es clave para la desestacionalización. ¿Qué camino queda por recorrer para conseguirla?

—Es fácil decir que vamos a desestacionalizar, pero es complicado lograrlo. El sector funciona principalmente los fines de semana. De enero a junio, el 80% del sector pierde dinero; es nuestra asignatura pendiente. La desestacionalización depende de competiciones deportivas, congresos, festivales… pero milagros no se pueden hacer: las vacaciones y los fines de semana son los que mandan.

«Se deben potenciar actividades que generen movimiento de personas»

—¿Qué estrategias propone el sector para caminar hacia la desestacionalización?

—Potenciar actividades que generen movimiento de personas. El problema es que los resultados son limitados por las dificultades de conexión con Vigo, la falta de infraestructuras y la propia estacionalidad natural. Incluso Semana Santa da un pequeño repunte, pero luego siguen meses muy largos con poca actividad y ocupación baja. En cuanto a la facturación, sí, el sector factura más que antes, pero no hablamos de rentabilidad, ya que también suben los costes.

—¿Está a favor de la forma en la que se están limitando los pisos turísticos?

—Siempre hemos dicho que es una locura la regulación de las viviendas de uso turístico como se estaba reivindicando. Esa normativa no nos gustó nada en su momento. Además, la tecnología viene muy por delante de las normativas legales. ¿Quién iba a decir que, desde el móvil, podrías reservar un apartamento o una vivienda y que se podrían comercializar en los mismos canales que los grandes hoteles, que llevaban años haciendo inversiones potentes para poder comercializarse en las cartas de viaje, etc.? No se han consensuado nunca con el sector, con los sectores implicados. Realmente, ha habido poco diálogo. Es un tema en el que hay mucha política también: el motivo por el que se empiezan a regular es porque suben los precios de los alquileres. Los votantes se quejan y los municipios actúan sin consultar al sector. Los propietarios no quieren alquilar porque sigue habiendo inseguridad jurídica si el inquilino no te paga. El proceso para echar a un inquilino que no paga está de media en Vigo en un año. Y, realmente, la rentabilidad que se tiene es muy parecida con respecto al arrendamiento tradicional. Yo entiendo que es una actividad empresarial y hay que pagar los impuestos correspondientes y que se cumplan con las mismas obligaciones que tiene cualquier apartamento turístico.

—¿Sabe cuándo se empezará a cobrar la tasa turística a los visitantes?

—Sé que el Ayuntamiento tiene interés en hacerlo y sabemos que el sector la ha recurrido judicialmente tanto en A Coruña como en Santiago. Entendemos que está mal gestionada y tiene muchas deficiencias.

—¿Tiene pensado el sector recurrir esta tasa en Vigo, pendiente de ordenanza?

—Hay que ver cómo es cuando salga. Hay una parte del sector que no ve los inconvenientes, pero, normalmente, no son los empresarios, sino empleados o directores de hotel. Evidentemente, ellos no van a tener la capacidad de decirle al Ayuntamiento que eso no les agrada. A nivel empresarial, no solo en Vigo, también a nivel autonómico y nacional, el sector hotelero está totalmente en contra de esta tasa. Creo que deberían inventarse otros sistemas de recaudación desde los propios impuestos para que vuelva al Ayuntamiento parte del importe que abonen los negocios. Podría aplicarse un porcentaje sobre los beneficios extraordinarios del sector. En todo caso, estamos hablando de que el número de visitantes total no ha llegado a un 8% con respecto al volumen de gente que hay viviendo en la ciudad de Vigo. No es tan alto ese volumen de gente como para imponer una tasa turística. Otra cosa son los municipios pequeños en los que se triplica la población: a lo mejor, ahí sí que hay que buscar compensaciones para las infraestructuras.

—¿Qué espera el sector turístico de la Reconquista y la Semana Santa?

—Estaremos mirando el cielo, ya que la meteorología es fundamental en estas fechas. Desgraciadamente, en este inicio de año, hemos visto cómo profesionales del sector han decidido cerrar y marcharse de vacaciones al no poder trabajar en condiciones con tanta lluvia. De todos modos, vemos este año optimismo; pensamos que va a ser otro gran año en general.

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