El «Simione» llega a juicio: casi 3.000 kilos de cocaína, cinco acusados y 56 años de prisión en juego
La vista oral por el alijo incautado en alta mar a las puertas de las navidades de 2022 arranca el lunes en la Audiencia de Vigo
El pesquero partió desde Angola y cargó la droga cerca de Cabo Verde con la intención de llevarla hasta la costa de Galicia

El «Simione» en Tenerife tras el abordaje realizado en alta mar el 18 de diciembre de 2022. / G. Civil

El último gran juicio por narcotráfico celebrado en Vigo fue el del alijo del «MV Karar». La próxima semana arrancará otro. El del «Simione», el pesquero que a las puertas de las navidades de 2022 fue abordado en alta mar cuando navegaba con rumbo a Galicia simulando dedicarse a la pesca. Pero allí no había mercancía legal: en su interior se hallaron, en la cubierta principal y en la bodega, 115 fardos envueltos en tela de arpillera y rafia blanca que contenían 2.866 kilos de cocaína que en el mercado ilícito habría alcanzado un valor superior a los 106 millones de euros.
El comienzo de la vista está fijado para el lunes y durará toda la semana. Aunque esta operación desarrollada por la Guardia Civil dio lugar en aquellas fechas a 16 detenciones, finalmente serán cinco las personas que se sentarán en el banquillo de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, y que afrontan en total penas que suman más de 56 años de prisión, así como multas millonarias.
El principal acusado es el empresario vigués Pablo G.F., armador del buque, quien ya estuvo en prisión provisional por esta causa y que se enfrenta a 13 años de cárcel y a multas que suman 636 millones de euros. Los otros encausados son los tres tripulantes que iban a bordo del «Simione», entre ellos el que hacía el papel de patrón, para los que la Fiscalía pide más de 11 años de prisión para cada uno e idéntica sanción económica, y un vecino de Ponte Caldelas que fue arrestado en tierra y al que, sin aplicársele ya el subtipo agravado de uso de embarcación y de actuación enmarcada en una red internacional que sí se pone sobre la mesa para los demás procesados, se le atribuye una presunta actividad de «acopio y lucrativa distribución» de estupefacientes: en su caso la solicitud es de 8 años y medio de prisión y multa de 940.000 euros.
El transporte marítimo desde Luanda
La Fiscalía sostiene que el empresario vigués y los tres tripulantes del pesquero (el arousano José Antonio C.R., el vecino de Boiro José Javier F.V. y el angoleño P.M.M.) «se concertaron y coordinaron entre sí para llevar a cabo el transporte marítimo de un importante cargamento de cocaína» desde las costas de África hasta Galicia con el «Simione», un buque con bandera de Angola y perteneciente al Ministerio de Pesca de dicho país.
Pablo G.F., prosigue el fiscal, organizó presuntamente la salida de la embarcación a mediados de noviembre de 2022 desde el puerto de Luanda (Angola), «encargándose de proveerlo de la tripulación necesaria», entre quienes ya se encontraban en esos momentos dos de los marineros acusados, José Antonio y el de origen angoleño, «encargados respectivamente del gobierno y de las máquinas del buque y plenamente conscientes de la finalidad ilícita del viaje».
El barco efectivamente salió de Luanda en noviembre e hizo una parada en Dakar (Senegal), a donde llegó el 1 de diciembre. A dicha ciudad precisamente viajó en esas fechas el principal acusado, que, siempre según el relato del Ministerio Público, pese a que en ningún momento llegó a viajar a bordo de la embarcación, «controló y dirigió singladura» del «Simione», para lo cual se comunicaba con José Antonio, que ejercía de patrón del barco.
El tercer tripulante acusado, José Javier, se unió a la singladura en Dakar, de donde el pesquero acabó partiendo siguiendo las coordenadas supuestamente facilitadas por Pablo G.F., navegando «hasta el punto convenido por éste al suroeste de las islas de Cabo Verde donde recibieron de otro barco el cargamento de cocaína, poniendo rumbo a continuación hacia las costas españolas».
«Si sigues esos grados, todo perfecto»
«Cuando tu veas la hoja que dejé yo, están los puntos con las coordenadas y a la derecha pone los rumbos. Hay que comprobar que siempre esté siguiendo esos grados. Si sigues esos grados, todo perfecto», es el extracto de una de las conversaciones mantenidas presuntamente durante esos días de travesía entre el armador desde tierra y el patrón, quienes supuestamente mantenían conversaciones diarias sobre las «vicisitudes del viaje, rumbo, velocidad de navegación, combustible gastado» y «puntos por lo que iban pasando».
El alijo, sin embargo, no llegó a su destino. El plan ilícito se frustró. Sobre las 14.30 horas (hora peninsular) del 18 de diciembre, un domingo, previa autorización judicial, agentes de la Unidad Especial de Intervención (UEI) de la Guardia Civil procedieron a su abordaje en aguas canarias, hallándose en su interior las casi tres toneladas de cocaína que protagonizan este procedimiento judicial que ya lleva un recorrido de más de tres años. A bordo del buque fueron también detenidos en ese momento los tres tripulantes.
Pablo, que tras perder contacto con el pesquero llegó a comunicarse con la GNR portuguesa, la Capitanía Marítima de Viana do Castelo y Salvamento Marítimo de Lisboa «para saber cuál había sido la suerte del buque y del cargamento», fue arrestado en el operativo que se realizó posteriormente en tierra el martes 20 de diciembre, que dio lugar a arrestos y registros domiciliarios simultáneos en Vigo y en la comarca de O Salnés, así como en A Cañiza, Ourense y Boiro entre otras localidades.
Una nave industrial en Vilagarcía
Junto al armador y a los tres tripulantes, hay un quinto acusado, A.R.E., al que en un registro en su domicilio en Ponte Caldelas y en una nave industrial en Vilagarcía de Arousa se le incautaron diversas cantidades de heroína y cocaína principalmente con un valor en el mercado ilícito superior a los 230.000 euros. «El desarrollo de las investigaciones permitió asimismo conocer la actividad desarrollada por este acusado consistente en el acopio y lucrativa distribución en el mercado ilícito de estupefacientes», concreta la Fiscalía sobre los hechos que le atribuye.
Suscríbete para seguir leyendo
- Un barco de la viguesa Opnapa recaptura un atún patudo marcado por los científicos hace casi diez años
- Xunta y concellos entrarán ya a limpiar fincas en zonas de riesgo de incendios si el propietario incumple sus deberes
- Expectación en el Chuvi por un plazo para cambiar de hospital que podría agudizar sus demoras
- El TSXG otorga 250.000 euros de indemnización a un paciente que sufrió una demora «negligente» en ser intervenido de un ictus por falta de camas en el hospital Álvaro Cunqueiro
- El ourensano Juan Bouzo, que cumple 104 años, sigue tomando su vaso de vino al día «porque le da fuerza»
- De récord en récord: los extranjeros copan más del 65% de los nuevos empleos creados en Galicia
- Así son los MG, los coches chinos de la otrora marca británica que SAIC apunta a fabricar en Galicia
- Stellantis Vigo inicia la producción de las primeras furgonetas K9 de tipo 'low cost'


