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Baja la verja el centro de salud que cedió la luz de la sala de espera para atender consultas

La «pequeña familia» de profesionales de López Mora se enfrenta al reto de integrarse en el «centro de salud más grande de Galicia»

Vigo

Al cruzar la puerta del nuevo Centro Integral de Salud Olimpia Valencia, una de las cosas que más llaman la atención es la gran cantidad de luz que lo inunda. Incluso en un día nublado como hoy. El centro de salud López Mora, el que más necesitaba este estreno, hace tiempo que renunció a la luz en sus salas de espera. Acabaron cerrando todos los huecos por los que se filtraba para crear más consultas para atender a la gente.

Es probable que Jesús Rodríguez Rodríguez sea uno de los primeros pacientes que, el próximo lunes estrene el Olimpia Valencia. Su médica, con la que está encantado, le ha citado a primera hora allí, como una urgencia (hasta el martes no se atiende otra cosa). Él, que es usuario del centro de salud desde hace 45 años (uno menos de los que lleva abierto), aún se acuerda de la sala de espera con ventanas. «Me llegó a atender un doctor en el espacio donde ahora dan citas», cuenta. Considera que «es una vergüenza» las condiciones en las que está ahora y tiene muchas ganas de disfrutar el nuevo. Solo pide una cosa: que no le cambien a su doctora y su enfermera. «Son una maravilla».

Entre cajas de antiguas historias clínicas que se enviarán al Rebullón y otras con material para la calle Lalín, hoy, en el último día de actividad normal del centro de López Mora, estaban más preocupados (y enfadados) por la falta de cobertura de vacantes que emocionados por el día histórico que vivían. De cinco enfermeras de adultos de mañana solo había tres, en un día en el que tenían que filtrar urgencias para las consultas médicas de mínimos y preparar las cosas para el traslado.

Mudanza

Mañana solo atenderán urgencias y se podrán centrar en recoger enseres y recuerdos. A la calle Lalín solo llevarán las cosas personales. «Después de tantos años reciclando los aparatos que les sobran en otros centros, ahora ya nos tocaba estrenar», cuenta el celador Pablo Cortizo, que lleva 26 años en López Mora. «Es un día histórico, un fin de ciclo con nuevos retos», subraya.

Explica que, por un lado, les da pena irse «porque somos un pequeña familia bien avenida» y se enfrentan al reto de integrar «el centro de salud más grande de Galicia». Por otra, hace tiempo que las instalaciones están «obsoletas», con goteras, escaleras salvadas por un elevador en el que hay que bajar la cabeza para no chocar contra el techo o sin salida de emergencia, consultas enanas o una sala de extracciones sin capacidad. Les pusieron aire acondicionado después de muchas quejas por desmayos de pacientes en las tardes de verano.

¿Y los usuarios qué opinan?

En general, hay muchas ganas de estrenar unas instalaciones adecuadas, pero también hay cierto temor al cambio. «La gente mayor está con miedo porque este es más familiar y el Olimpia Valencia va a ser más grande», expone Alicia Rodríguez y añade que el Nicolás Peña También «es muy cómodo». «Están acostumbrados a lo que conocen y les asusta, pero me imagino que estará mejor», añade.

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