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«Siempre hacen lo mismo. Empiezan la demolición y desaparecen»

Dos empresarios de la construcción ya condenados por hechos similares afrontan prisión acusados de estafar a un matrimonio de Alcabre con unas obras de reforma en su vivienda

El representante de un gimnasio compareció como testigo y declaró que él también fue engañado: «Adelantamos 4.000 euros, llevaron tres sacos de cemento y no volvieron a aparecer»

Los acusados, en el banquillo, esta mañana en la Ciudad de la Justicia.

Los acusados, en el banquillo, esta mañana en la Ciudad de la Justicia. / M.F.

Marta Fontán

Marta Fontán

Vigo

Dos empresarios del sector de la construcción y el padre jubilado de uno de ellos se sentaron este miércoles en el banquillo de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, acusados de estafar casi 16.000 euros a un matrimonio de Alcabre con unas obras de reforma en su vivienda. No es el único procedimiento judicial al que se han enfrentado. De hecho, los administradores de las empresas implicadas ya fueron condenados por la misma sala hace un año por hechos de la misma naturaleza en otra casa en Candeán. Uno de ellos está en la actualidad en prisión por ese caso, según él mismo reconoció en el juicio. «Existía un 'modus operandi' que dejó muchos afectados en esa época», expuso la abogada de la acusación particular. Las defensas piden la libre absolución.

El caso juzgado ayer se remonta a 2023, cuando los tres acusados, «puestos de común acuerdo y con ánimo de obtener un beneficio ilícito», describe la Fiscalía, acordaron con un vecino de Alcabre la realización de unos trabajos en su domicilio, pactando un precio inicial de 38.720 euros que después se vio incrementado al incluirse otras obras adicionales. La reforma afectaba principalmente al tejado. «Hice una búsqueda en Google de empresas de cara a realizar el cambio de tejado, encontré una que se adecuaba a lo que yo necesitaba y que mostraba fotos de otras obras en su página web y contacté a través de un formulario», contó el denunciante.

Transferencias y dinero en efectivo

Esa empresa era Urba Leira S.L., si bien finalmente en los trabajos iba a participar también Instrak S.L. y otra más que se encargaría de la parte de electricidad. «Vinieron en muchas ocasiones a casa para medir y proponer el material. Me aseguraron que todos los permisos iban a estar para ello. Y cuando trajeron una serie de material, como placas de pladur, aislante o perfiles de aluminio, les hice una transferencia de 12.000 euros», indicó el perjudicado. Las obras tenían como objetivo cambiar el tejado y aprovechar las «vistas» que tenía, si bien después pagó 700 euros más en efectivo, contó, por otros trabajos menores a mayores y otros 3.000 a través del banco porque, dijo, le propusieron que hiciese un pequeño aseo.

Los acusados llegaron a demoler una balaustrada que había en la azotea. Pero supuestamente nada más. Quien puso sobre aviso al vecino de Alcabre de que aquello podría ser una estafa fue uno de los obreros. «Me dijo que ya se lo habían hecho a otras personas. Que cogen el dinero y desaparecen», manifestó el propietario de la vivienda. Lo cierto es que, resumió, a él no le hicieron las obras pactadas ni le devolvieron el dinero. «Me daban largas», agregó, detallando que contactó con otros perjudicados. «Siempre hacen lo mismo. Empiezan la demolición y desaparecen», afirmó. En su caso, desde que esto ocurrió hace tres años no ha podido retomar los trabajos. «Todo quedó tal y como estaba, sin balaustrada, es un peligro. Pero el dinero que teníamos para las obras se lo han llevado», declaró.

Otro afectado, representante de un gimnasio en el que se iban a hacer también unas obras, compareció como testigo. «Presentamos denuncia y hubo juicio, pero no sé el resultado... Nosotros dimos 4.000 euros de adelanto, llevaron tres sacos de cemento y no volvieron a aparecer para nada», describió.

Junto a los empresarios acusados, en el banquillo también se sentó el padre de uno de ellos, un hombre ya jubilado del que según contó la víctima le dijeron que era «trabajador» del Concello de Vigo y que por ese motivo le asegurabon que no tendría problemas con los permisos para la obra.

«Él cambió la obra por completo»

Los acusados declararon al final del juicio. El abogado de uno de ellos llegó a pedir la nulidad de todo lo actuado, si bien los magistrados respondieron que esta cuestión se resolverá en sentencia. Uno de los implicados, el gerente de Instrak S.L. que en la actualidad está en la cárcel, dijo que la reforma no se pudo realizar porque el denunciante pasó de contratar una «reforma pequeña» a querer realizar una «obra mayor» para la que se necesitaba un proyecto del que carecían y que tardaría años. «Cambió la obra por completo, y yo no puedo empezar un trabajo sin licencia», declaró. Reconoció que recibió en su cuenta el grueso del dinero que el denunciante pagó como adelanto, pero alegó que no puede devolverlo porque a él le deben cantidades importantes de otras obras realizadas en Galicia.

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