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Siluetas, piedras y una performance: Érguete lleva al Calvario la denuncia de la «invisibilidad» de las mujeres con adicciones

La asociación reivindica en el 8-M más igualdad en la atención y recuerda que muchas llegan tarde o no entran por «prejuicios» y «carga familiar»

Actividad con las madres de la Asociación Érguete el año pasado.

Actividad con las madres de la Asociación Érguete el año pasado. / FDV

La Asociación Érguete pone el foco este 8-M en una realidad que, sostiene, sigue sin corregirse en la red asistencial: la falta de igualdad en los recursos para personas con adicciones, todavía «pensados para hombres». Con ese objetivo, la entidad viguesa ha diseñado cinco actividades a lo largo de toda la semana, una por día, para visibilizar y dar voz a las mujeres que atraviesan estos procesos, combinando acciones en la calle en el entorno de O Calvario con propuestas de carácter terapéutico.

El programa arranca este lunes con un trabajo de base, casi de taller y de mensaje: mujeres usuarias y personal de la asociación confeccionan broches artesanales que luego se colocarán en ropa y mochilas, con consignas preparadas para hacer visible lo que normalmente se oculta. Es, en esencia, una campaña de «microcartelería» humana: la reivindicación se lleva puesta.

Siluetas de tamaño real

El martes, a las 11.30 horas, el Calvario se convertirá en escaparate de esa denuncia. Érguete instalará en la calle Martínez Garrido siluetas de mujeres a tamaño real para representar, precisamente, esa «invisibilidad» que, según la entidad, sufren en los dispositivos de atención. Desde la Oficina É Muller lo explican así: «Queremos mostrar porque hai mulleres que nunca chegan a entrar ou que ingresan tarde debido aos prexuízos ou a súa elevada carga familiar».

La acción del miércoles, también a las 11.30 y en Martínez Garrido, busca traducir en una imagen simple lo que muchas usuarias describen como un camino desigual. La asociación dibujará dos recorridos con piedras: uno corto, para simbolizar el tránsito de los hombres por los recursos asistenciales, y otro largo, para las mujeres, con obstáculos escritos que reflejan dificultades acumuladas durante el proceso. Un gesto simbólico, pero con intención de diagnóstico: el mismo sistema no pesa igual para todos.

El jueves, el enfoque se desplaza al trabajo íntimo. La escritora Xulia Alonso impartirá un taller de escritura terapéutica con mujeres usuarias, con el propósito —según la entidad— de convertir el relato personal en herramienta de cuidado y también de denuncia. «O obxectivo e axudalas a usar as palabras para reflexionar sobre si mesmas e, tamén, dotarlles de ferramentas para que denuncien a súa situación», señalan desde Érguete.

Performance

El cierre llegará el viernes, a las 12.00 horas, con una performance en la Praza da Memoria, organizada junto al resto de entidades de Social Calvario, para denunciar los estigmas que sufren las mujeres en riesgo de exclusión. La idea, subraya la asociación, es que el 8M no sea solo un lema, sino un altavoz para realidades que siguen quedando fuera del foco.

Detrás de estas acciones está la Oficina É Muller, un programa específico de Érguete para acompañar a mujeres con problemas de adicción y combatir la desigualdad en los servicios de tratamiento. Sus profesionales atienden en la sede de la asociación en Vigo y también en el ámbito penitenciario —A Lama y Teixeiro—, además de colaborar con algunos centros de salud de Vigo y su área metropolitana. Y el trabajo, puntualiza la entidad, no se limita a las usuarias: también pone el foco en las familias, un factor clave cuando la «carga» —la cotidiana y la invisible— condiciona el acceso, el tiempo y la continuidad de los cuidados.

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