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Flores

El tesoro del parque de Castrelos: camelias de coleccionista que en el mercado cuestan miles de euros

El parque de Castrelos alberga camelias únicas, como la Ciudad de Vigo, apreciada por coleccionistas de todo el mundo, y otras que han requerido siglos para alcanzar su forma actual

El «Hombre del Bosque» nos muestra las camelias del parque de Castrelos

Pedro Fernández

Vigo

Pese a las incesantes lluvias que inundaron Vigo los últimos meses, los jardines y campos de la ciudad finalmente florecieron. Lo hicieron primero las magnolias, que son las que que anuncian que está cerca la primavera, pero también los rododendros y las camelias.

En zonas verdes como Castrelos, donde hay una cuidada selección de todas ellas, la postal resultante sugiere que los días húmedos y grises están ya de despedida.

Aunque algunas de estas flores se abren más de una vez al año, la camelia solo muestra una vez sus colores. Y es ahora. Galicia posee un clima óptimo para el cultivo de esta flor: humedad, temperaturas suaves y suelos fértiles. Hay más de 8.000 especies diferentes, sobre todo repartidas en las provincias de Pontevedra y A Coruña. Tanto es así, que existe un itinerario marcado por Turismo de la Xunta que recorre distintos pazos y jardines. Castrelos es uno de los puntos más destacados.

En los alrededores del pazo Quiñones de León se encuentran ejemplares de coleccionismo, muy difíciles de ver incluso en exposiciones. Están muy cotizadas en el mercado, pues una maceta de ellas puede superar los 3.000 euros de precio. Ejemplo de ello es la camelia nitidissima, muy extraña por su color amarillo. El experto en plantas, David Eyo, explica que alcanzar esa tonalidad es fruto de años y años de hibridación. Junto a la mata hay otros ejemplares, pero no tan vistosos: «Es fácil obtener un blanco amarillento, pero tan brillante es una rareza», anota.

Muy próxima hay una planta de Elegans, con pétalos resistentes aunque desiguales. «Es un híbrido inestable. Produce flores de varios colores, algunas con errores, con manchas, en su mayoría blancas pero con alguna aparición de otro tono entre todas ellas», indica.

En las inmediaciones hay también una planta con estilo de sauce llorón, son las camelias más acaídas, fucsias con algunas motas blancas. «Es una japónica. Posiblemente conseguir esa forma hacia abajo llevó cientos de años».

En el parque hay un ejemplar llamado Ciudad de Vigo, que no solo existe aquí, sino que probablemente poseen coleccionistas de todo el mundo. La planta es vigorosa, alta y fuerte, y las flores blancas y rosas.

También aparece la mítica Kramer, más barroca. Se caracteriza por flores grandes y semidobles, de un rojo intenso con manchas y vetas blancas irregulares, lo que hace que no haya dos flores iguales

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