Mercado inmobiliario
Más de 80 viviendas con inquilinos dentro están a la venta en Vigo
Están destinadas sobre todo a grandes inversores que buscan rentabilidades inmediatas
El comprador deberá respetar el contrato de alquiler y no podrá echar unilateralmente a los residentes

Vista panorámica de la ciudad. / Marta G. Brea
El mercado de la vivienda de Vigo va incorporando tendencias que llevan tiempo implantadas en grandes ciudades como Madrid y Barcelona. Una de las últimas es la venta de inmuebles con inquilinos que viven allí de alquiler. En la ciudad ahora mismo hay un total de ochenta inmuebles, según los datos de las inmobiliarias y de distintos portales online, que se comercializan en esta modalidad. Una de las especificaciones que marcan la mayoría de los propietarios es que, en la mayoría de casos, se destinan exclusivamente a inversores, es decir, esas viviendas no están pensadas para que las compren familias y entren a vivir en ellas.
En estos casos, es el comprador el que debe asumir el contrato de los arrendatarios y, precisamente, desde el día 1 de la compra recibirá el pago mensual de los alquileres, por lo que ya estará sacando rendimiento económico a su inversión desde el inicio. Esa es la gran ventaja de estas operaciones: conseguir rentabilidad desde el momento de la compra. Normalmente, cuando se acaba el contrato, el nuevo propietario busca otro inquilino y aprovecha para subir el precio del alquiler, para sacar un mayor beneficio.
Hay que tener en cuenta que, según la Ley de Arrendamientos Urbanos, el inversor no podrá subir la renta mensual hasta que finalice el contrato salvo que el inquilino acepte negociar unas nuevas condiciones. Si se trata de una cantidad por debajo del mercado, normalmente, el precio de la compraventa es también menor. Por ejemplo, un piso ubicado en plena Plaza de Compostela con unos inquilinos que pagan 913 euros al mes y que se ofrece por menos de 300.000 euros, cuando por lo general los precios en esas zonas son considerablemente superiores.
En todo caso, será la inmobiliaria que intermedie en la operación o el propio vendedor el que deba hablar con las personas que allí están viviendo para poder acordar visitas de los potenciales compradores para que conozcan el piso. Muchas se hacen incluso con los inquilinos dentro si consideran que no se les molesta. En todo caso, para aquellos que vayan a adquirir un piso y no tengan demasiados conocimientos sobre estos procesos o las condiciones de las hipotecas, ahora mismo son muchos los que en Vigo recurren a asesores financieros que se encargan de todo el papeleo y de negociar el préstamo más favorable para sus clientes con los bancos.
En Vigo también hay inmuebles que están a la venta a un precio reducido y que los compradores no pueden siquiera visitarlos son aquellos que están okupados de forma ilegal. En Vigo hay aproximadamente una decena de pisos en esta situación, y deberá ser el nuevo dueño de la vivienda el que lleve a cabo los trámites jurídicos necesarios para expulsar a los inquilinos morosos o a los okupas. En estos casos, además, el comprador no podrá pedir una hipoteca, pues se suele reclamar el pago íntegro de la cantidad acordada sin financiación de ningún tipo.
Y tampoco hay que olvidar todas las decenas de inmuebles que están bajo nuda propiedad, es decir, el comprador se convierte en el propietario de la vivienda pero no puede hacer uso de ella, pues el disfrute está en manos de un tercero, normalmente el antiguo dueño, que tiene derecho de usufructo hasta que muera.
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