Jornadas de 11 horas y más de 40 viajes, el día a día de los Uber en Vigo
Los conductores reconocen que el 90% de los trayectos que realizan son urbanos
Piden comprensión a los taxistas: "Nosotros también tenemos que comer"

Un Uber deja a pasajeros en la estación de buses de Vigo. / Alba Villar
Uber lleva casi un año ofreciendo servicios en Vigo, concretamente desde junio del año pasado. Distintas sociedades que trabajan con la multinacional, como Oliana, Cibeles Confort Cars o Serviauto Madrid, entre otras, presentaron solicitudes para realizar trayectos urbanos por la ciudad, pero todas ellas fueron rechazadas. Sin embargo, los conductores los continúan haciendo pese a exponerse a multas de más de 2.000 euros y a que la Policía les inmovilice el vehículo. Según apuntan trabajadores que están al frente de distintos VTC en la ciudad, a diario pueden llegar a realizar más de cuarenta servicios, de los que el 90% (e incluso hay jornadas que llega al 100%) son urbanos, es decir, entre distintos puntos de Vigo, pese a que no tienen el permiso municipal para ello.
Uno de los empleados con los que ha hablado FARO, que prefiere mantener el anonimato por la situación tensa que se vive ahora mismo entre los VTC y el sector del taxi, asegura que por lo general, los conductores están tras el volante más de once horas al día y tienen que estar disponibles en la aplicación, al menos, durante nueve horas y media. «Estamos contratados por ocho horas, todo lo que trabajemos de más no nos lo pagan. Además, aceptamos prácticamente todos los servicios que nos saltan en la plataforma», afirma este chófer, uno de los pocos que no ha sido todavía multado por la Policía Local.
Los trabajadores insisten en el hecho de que ellos son meros empleados, y que tienen que realizar los trayectos que les piden independientemente de si tienen licencia o no. «Nosotros trabajamos para una empresa, y si nos dicen que hagamos los viajes, los hacemos», apuntan. En este sentido, precisamente, trasladan que ellos solo realizan los viajes que les saltan en la aplicación de Uber. «Nosotros recogemos al cliente donde nos dice, pero nunca esperamos en las paradas de taxis, como se nos ha acusado», asegura un conductor de VTC en Vigo. Es más, en uno de los contratos de trabajo a los que ha tenido acceso este periódico, la empresa recoge en una de las cláusulas que todas las multas derivadas de la «captación ilegal» de pasajeros deberán ser pagadas por el conductor.
Precisamente, en cuanto al conflicto entre los Uber y los taxis que se vive en Vigo, los conductores al frente de los VTC defienden su trabajo: «Nosotros también tenemos que llevar comida a casa». Afirman además que se les acusa constantemente de cosas que no son ciertas y que respetan a los taxistas. «Somos complementarios, hay sitio para todos», apunta otro empleado de Uber en Vigo.
Lo cierto es que, pese a que continúan operando sin el permiso del Concello de Vigo, lo cierto es que los VTC se están haciendo cada vez más fuertes en la ciudad. Sin ir más lejos, han llegado a un acuerdo con uno de los parkings del centro de la ciudad para dejar allí los vehículos cuando no están en la carretera. Y tal y como ha informado este periódico recientemente, hay empresas del sector turístico que se han puesto en contacto con Uber para intentar llegar a un acuerdo para ofrecer traslados a sus clientes.
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