HABITABILIDAD
Vigo ya cuenta con más de 150 viviendas en antiguos bajos comerciales y oficinas
En lo que va de 2026, el Concello ha facilitado 10 autorizaciones para 26 espacios residenciales

Tres locales del número 18 de Johan Carballeira se convertirán en dos viviendas. / Pablo Hernández Gamarra
Mientras decrece el interés por los bajos comerciales y oficinas, aumenta la necesidad de encontrar viviendas a precios asequibles en una ciudad en la que el metro cuadrado del alquiler bate su récord mes a mes y el de venta va camino de su máximo histórico. El resultado: cada vez más propiedades de este tipo se habilitan para convertirse en hogares. Así lo reflejan los datos trasladados por el Concello de Vigo, que se encarga de tramitar las licencias que permiten ejecutar las obras de reforma de estos espacios.
La Xerencia Municipal de Urbanismo concedió en 2023 un total de 13 permisos para crear viviendas en locales, oficinas o almacenes (no precisa la cifra de alojamientos habilitados). En 2024, firmó 28 licencias (tampoco concreta los domicilios). En 2025, fueron 53 para alumbrar 86 pisos. En lo que va de 2026, ya ha facilitado 10 autorizaciones para 26 espacios residenciales. Son más de 150 en poco más de tres años y todo apunta a que la cifra se incrementará cada vez con más y más velocidad.
Entre los proyectos que reciben ahora luz verde municipal, destaca la reforma de tres locales en el bajo de un edificio de la calle Johan Carballeira (Bouzas) para crear dos viviendas de más de 48 y 43 metros cuadrados tras una inversión de 67.500 euros. En Romil (cerca del cruce con Camelias), se adaptará un bajo de 245 metros cuadrados de superficie construida con un desembolso de casi 31.000 euros para dar vida a dos alojamientos: uno de 130 metros cuadrados con plaza de garaje y otro de 115 metros cuadrados.
También hay actuaciones en oficinas que logran ahora el OK del Concello: en Areal, se reformará la entreplanta de un edificio para convertirla en un piso de más de 40 metros cuadrados (útiles) con una aportación superior a 6.300 euros. Otro proyecto que ha conseguido licencia recientemente es la adaptación de un local comercial de 65 metros cuadrados en la calle Asturias (paralela a Jenaro de la Fuente) para alumbrar un alojamiento. La propiedad invierte 50.600 euros.
Ventajas e incovenientes
Algunas de las ventajas de vivir en un bajo comercial u oficina habilitado como vivienda: suelen ser inmuebles más accesibles, sin barreras arquitectónicas, lo que los hace adecuados para personas mayores o con movilidad reducida. Además, acostumbran a contar con precios de adquisición o alquiler más bajos que las viviendas en altura. Con la obligación de que los pisos de uso turístico cuenten con acceso independiente, recogida por el nuevo Plan Xeral, se convierten en opciones interesantes para este tipo de alojamientos.
Este tipo de viviendas también presentan inconvenientes: la menor altura y la proximidad a la calle pueden traducirse en menos luz natural, mayor exposición al ruido y una menor sensación de intimidad. Se suman las dificultades para cumplir plenamente con los estándares de ventilación, aislamiento o eficiencia energética exigidos a una vivienda convencional, factores que pueden afectar al confort y a la revalorización del inmueble a largo plazo.
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