El caso del policía local de Vigo acusado de violación llega a juicio
La Fiscalía pide una condena de 15 años de prisión y el pago de más de 37.000 euros de indemnización por presunta agresión sexual a una joven

El policía local, de espaldas, en el juicio celebrado por quebrantar la orden de alejamiento con respecto a la denunciante. / MARTA G. BREA

La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, ha señalado para este martes y miércoles el juicio contra el policía local de Vigo acusado de violar a una joven de 18 años. La Fiscalía solicita 15 años de prisión por la presunta comisión de un delito de agresión sexual, así como que se le impida aproximarse y comunicarse con la mujer durante 25 años y que la indemnice con 37.600 euros. El agente ya fue condenado por quebrantar la orden de alejamiento que se le impuso con respecto a la denunciante.
Los hechos se remontan a la madrugada del 27 de noviembre de 2022, época en la que la joven y el policía local eran vecinos y ambas familias se conocían.Según el relato del Ministerio Público, aquella noche ambos estaban de fiesta por separado por Vigo y el agente contactó con ella «para llevarla en coche a casa», motivo por el cual en torno a las 06.00 horas la chica acudió acompañada de una amiga hacia el lugar donde había quedado con el hombre. Esa amiga se fue y la joven se subió en el asiento del copiloto del vehículo del agente, en el que inicialmente también viajaron otras dos mujeres a las que él llevó a sus casas.
Pérdida de consciencia
Todo habría ocurrido a continuación. «Por razones no aclaradas», dice el fiscal, la joven «empezó a sentirse mareada» y perdió la consciencia, circunstancia que supuestamente aprovechó el policía local «para conducir hacia una zona oscura y arbolada donde detuvo el coche, del que se apeó y se bajó los pantalones».
Siempre según el relato de la acusación pública, la chica en ese momento «volvió un poco en sí», aunque seguía sintiéndose «confusa y aturdida», perdiendo «nuevamente» la consciencia cuando ambos estaban en el asiento de atrás del vehículo. Fue en ese momento cuando presuntamente el acusado agredió sexualmente a la joven, que se despertó por el «fuerte dolor» que sintió, pidiéndole que «parara», si bien el hombre aún habría continuado un tiempo.
«Posteriormente ella se vistió y él la llevó a casa, donde ella se despertó en estado de confusión sin saber todo lo sucedido ni cómo había llegado a casa». La mujer, ese mismo día, relató lo sucedido a un amigo a través de WhatsApp y después se lo dijo dos de sus amigas y a su madre, quien la llevó a un centro sanitario esa noche, donde le apreciaron lesiones, sufriendo además «un cuadro de ansiedad y depresión relacionado con el trauma sufrido», quedándole como secuela un «agravamiento de su estado mental previo».
La petición de condena de la Fiscalía incluye libertad vigilada e inhabilitación para toda profesión u oficio relacionado con menores de edad. El agente está en la actualidad suspendido de funciones. Tiene abiertos dos expedientes disciplinarios pendientes del proceso judicial, uno a raíz de que se presentase esa denuncia y otro por la sentencia que lo condenó por quebrantar la orden de alejamiento.
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