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El divulgador David Eyo muestra las plantas comestibles que brotan en un huerto sin labrar

El influencer «El Hombre del Bosque» señala especies silvestres con uso culinario y tradición popular

Invita a mirar el entorno con otros ojos: «no hace falta conocerlas todas, sino conocer bien algunas»

David Eyo muestra una hierba de San Roberto.

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Pedro Fernández

Pedro Fernández

Un huerto familiar que llevaba un tiempo sin labrarse ha servido de escenario para una nueva pieza divulgativa de David Eyo, el divulgador científico e influencer conocido en redes como El Hombre del Bosque. En el vídeo, grabado durante una visita al huerto de sus suegros, Eyo nos invita a mirar con otros ojos el suelo que pisamos, transformando las «malas hierbas» en recursos valiosos y explicando que, cuando la tierra descansa, «aparecen tesoros».

Cada semana, el experto nos acercará a esta riqueza de flora urbana con una pieza publicada en FARO. Durante el recorrido por el terreno, el divulgador reivindica el valor del barbecho y va señalando especies con un potencial sorprendente. Entre el manto verde, destaca por su delicadeza el alsine blanco (o pamplinas), una planta medicinal que se puede considerar una joya culinaria que describe como ideal para ensaladas por sus brotes tiernos, y se pueden degustar al natural o cocinarse. Pero no todo es gastronomía; la botánica tradicional también tiene su hueco con la hierba de San Roberto, a la que se le atribuye popularmente ayuda para el dolor articular, aunque Eyo destaca su uso comestible tras una cocción ligera y que «nace en todas partes».

El divulgador identifica además varios tipos de cerraja, que califica como aptas para el consumo pero demasiado amargas para que «merezcan la pena», y señala la presencia de tres geranios silvestres, con una posible referencia al Geranium dissectum. Prosiguiendo con su tránsito por el huerto recalca por su sentido del olfato al mentraste, una menta «más peludita» cuya fragancia sorprende por su suavidad y un toque a manzana. Según explica, puede emplearse para enriquecer bebidas como limonadas y, de acuerdo con la tradición, se utiliza para aliviar las molestias tras una picadura de ortiga.

En el huerto también se observa zanahoria silvestre. Eyo indica que, si se quisiera aprovechar las hojas, el momento ideal sería antes de la floración. Además, menciona el berro silvestre como una planta muy apreciada, aunque recomienda precaución ya que conviene consumir ejemplares alejados de fuentes de agua para evitar posibles parásitos. El divulgador concluye exponiendo que «no hay que conocerlas todas», sino ir fijándose en lo que encuentras a tu alrededor, y poco apoco identificar y aprender bien algunas especies antes de querer ampliar tu inventario botánico.

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