ENTROIDO EN VIGO
El año que Vigo se quedó sin Meco: el caos del Dios Momo y los reyes del Carnaval
En el 2009, el Concello decidió organizar un Entroido diferente basado en una figura de la mitología griega que representa la crítica con tonos irónicos y sarcásticos

El Dios Momo, representado por un dragón, en pleno carnaval del 2009 en Vigo. / JOEL MARTÍNEZ
Hubo un año que el Entroido de Vigo no lo inauguró el tradicional Meco -amén del 2021, que no se celebró ni fiesta debido a la pandemia de covid-. En 2009, la figura que habitualmente representa a un individuo o una situación de la actualidad en tono satírico fue reemplazada por el Dios Momo, un personaje de la mitología griega alejado del Olimpo por su tono crítico y sarcástico que fue convertido en rey posteriormente. Además, en las postrimerías de las carnestolendas, se quemaron a los reyes del Carnaval. Este nuevo panorama cogió por sorpresa a más de uno que no acabó de entender unos cambios que sobrevivieron como tal una sola edición.
A pocos días de la celebración de las elecciones al Parlamento de Galicia del 2009, Vigo presenció un Entroido diferente. El Concello decidió renovarse y, en vez de entronizar al clásico Meco para darle la bienvenida a los festejos, se convirtió en rey al Dios Momo, un ser con forma de dragón verde -también llamado Dios del Carnaval-. Al Meco se le suele prender fuego o indultar el martes de Carnaval, pero hace 17 años unos reyes del Entroido fueron los pastos de las llamas y al Momo se le dio sepultura, ocupando entonces su trono su hijo Momiño.

El Rey Momo también formó parte del desfile de hace 17 años. / JOEL MARTÍNEZ
Todo una representación alejada de la propia crítica municipal-autonómica a la que estaban acostumbrados los vecinos, pero enraizada históricamente en varias zonas de Latinoamérica -como la capital del carnaval, Río de Janeiro-, Cádiz y hasta A Coruña, por ejemplo, donde el propio Momo se erige como estandarte de la alegría. En Málaga, incluso preparan unos bollos con diversos adornos festivaleros para esta época a los que han bautizado como 'momos'.
La figura del Meco había plasmado desde finales de los 90 al polémico 'multamóvil' de la Policía Local, el desastre natural del Presige y hasta aquel curso con los tres alcaldes: Corina Porro, Ventura Pérez Mariño y Lois Castrillo, entre otras personas y asuntos que por entonces preocupaban a la sociedad viguesa.

En 2009, se quemaron las figuras del rey y la reina del Entroido vigués. / Ricardo Grobas
La escenificación del 2009 partió del imaginario del concejal de Cultura Xesús López (BNG) durante el gobierno compartido con los socialistas, con Abel Caballero al frente como regidor. A pesar de los esfuerzos, no cuajó como se había previsto: ya en el 2010 se recuperó al Meco para expresar la indignación de parte del pueblo con el decreto del plurilingüismo. Paulatinamente, tanto Momo -que participó en algunos desfiles- como Momiño y los reyes fueron perdiendo espacio hasta que en el 2014 se prescindió definitivamente de ellos.
El susodicho decreto fue instaurado por el gobierno de la Xunta de Galicia en 2009, ya en manos del Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo tras vencer precisamente en la mencionada cita con las urnas, tras las cuales perdió el poder el bipartito PSOE-BNG. De este modo, se plasmó a otro rey, a Salomón, portando en su mano derecha un cuchillo con la palabra 'english' y sujetando con la izquierda a un bebé por una pierna con el término tatuado 'gallego', en la otra extremidad estaba escrito 'castellano' .

Meco del Entroido en Vigo de 1999. / RICARDO GROBAS
La pugna por ser sede del Mundial del 2030
En el presente año, el Meco escogido por el Concello de Vigo y desvelado el pasado viernes ha sido el estadio de Balaídos con unas fotos de Abel Caballero por un lado y, por otro, de Alfonso Rueda y Rafael Louzán abrazándose como símbolo de la pugna política de la ciudad por ser sede del Mundial de fútbol 2030.
El campo del Celta ya había aparecido en el 2019 junto a las coloridas rampas, un ascensor vertical y el olivo de Vigo, una maqueta con la que el consistorio sacó músculo, al igual que hizo con la del 2020: el volcán de Coia, la 'Puerta del Atlántico' de Praza América, la noria y Dinoseto. En el 2023 y 2025, más de lo mismo con otras figuras de las novedades de la ciudad: el árbol de Navidad, el Halo y más escaleras mecánicas. El pasado año, como novedad, se sumó el Grinch, que pretendía acabar con la época navideña y acabó siendo calcinado.

Jose Lores / Edgar Melchor
Atrás quedan otras creaciones bastante más carnavalescas y de pura burla social, como la del 2011. '«'El Meco prende fuego a la banca'», tituló entonces FARO. Se trataba de un un cerdo con forma de hucha al estilo de las que repartía entonces Caixanova amenazado por un tiburón con la palabra 'banco' y dos buitres en lo alto encarnando los mercados financieros. El Meco del 2022 se le dedicó a la pandemia de covid, con un sanitario vacunando contra el virus; y el del 2024, a la crisis de los pélets en Galicia, con Alfonso Rueda en el foco.
Con anterioridad y con Caballero como alcalde, ganó protagonismo igualmente la crítica al Partido Popular, tanto a Feijóo como al entonces presidente del Gobierno Mariano Rajoy. Fueron sobradamente comentadas las miniaturas del antiguo Hospital Xeral y del Álvaro Cunqueiro por la deficiente gestión de la sanidad pública y por el precio del parquin del segundo. Tampoco faltó la reprobación al actual líder de los populares por el controvertido trasvase del río Verdugo a la presa de Eiras en 2018 en pleno contexto de sequía.
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