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Gestorías, academias, ventas online... las estafas que vaciaron el bolsillo de cientos de vigueses

Junto a Vive Formación, los vecinos han sido víctimas de múltiples fraudes colectivos

El caso Bautista o un estafador de ancianas, entre los condenados

Los dos últimos acusados por la estafa en pisos de alquiler, esta semana en la Audiencia de Vigo

Los dos últimos acusados por la estafa en pisos de alquiler, esta semana en la Audiencia de Vigo / E.V.

La presunta estafa de la academia Vive Formación, con 220 afectados, no es, ni de lejos, la única que ha dejado en el municipio un nutrido grupo de víctimas. Las estafas, a nivel general, se han convertido en el último año en el delito que más juicio más habitual en las salas de lo Penal, superando incluso a las lesiones y malos tratos, con 221 procedimientos.

Uno de los casos más recordadas por su magnitud fue el que sentó en banquillo de los acusados a Rafael Bautista y a su hija por apropiarse de 1,1 millones de euros de 80 comunidades de propietarios de cuya gestión se encargaron durante años los acusados a través de la entidad Bautista Administradores Vigo S.L. La Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra condenó a Bautista a 4 años de cárcel por un delito continuado de estafa. Ambos acusados reconocieron, en una vista de conformidad, unos hechos que se remontan a 2008, si bien no fue hasta 2013 cuando se inició la investigación judicial. Padre e hija se encargaban de la gestión de un importante número de comunidades de propietarios de edificios de Vigo, principalmente en relación con los ingresos por arrendamientos y gastos por consumos e impuestos derivados de los mismos.

Tal y como se recogía en el escrito fiscal, ambos habrían desviado desde la cuenta única que gestionaba los ingresos o gastos de las comunidades a sus propias cuentas, emitiendo recibos duplicados, librando talones contra dichas cuentas o realizando traspasos o transferencias desde las mismas «que bien no se correspondían con deuda alguna» o bien no se destinaban a pagar cuantías que sí debían estos colectivos.

Más reciente encontramos al mayor estafador de ancianas,  Manuel C.V., un sexagenario que ha hecho del fraude su modo de vida. ¿Su modus operandi? Hacerse pasar por funcionario del Catastro o inspector de Hacienda para engañar a sus víctimas, sobre todo mujeres de avanzada edad, y exigirles cuantías de dinero en concepto de multas, deudas, atrasos... Con un abultado historial delictivo a sus espaldas que supera las 30 detenciones entre Guardia Civil y Policía Nacional, tras su último y enésimo arresto, por parte de agentes de la comisaría de Vigo, llegó a ingresar en prisión en 2018.

Tan solo hace dos año, en 2024, el empresario vigués Ruben M.O., con más de un centenar de causas por estafa, repartidas por multitud de partidos judiciales de España, era condenado por varios timos en la venta online. Este volumen de procedimientos motivó que un Juzgado de Instrucción de Vigo  abriese una macrocausa que centralizará las decenas de denuncias por la presunta comisión de un delito continuado de estafa.

Ya más en la actualidad, el desatado precio de los pisos provocó en 2025 un aluvión de estafas en alquileres. La Audiencia de Vigo acogió 7 juicios por esta causa mientras que en este 2026, concretamente esta semana, sentó en el banquillo a dos hombres acusados de haberse quedado con el dinero de un inmigrante al que ofrecieron un piso del que carecían del título y derecho de propiedad; aprovechándose así de su vulnerabilidad. Otro de los mayores estafadores de pisos, Pedro M, llegó a ingresar a finales de año en prisión por su reincidencia.

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