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Un detenido en Vigo y desarticulada una organización criminal que mandaba cocaína y drogas sintéticas a Islandia mediante «mulas»

Residía en la calle Conde de Torrecedeira de Vigo, ciudad a la que solía viajar el líder del grupo criminal

El detenido de la organización criminal que mandaba cocaína y drogas sintéticas a Islandia mediante «mulas» que residía en el número 93 de la calle Conde Torrecedeira de Vigo.

Policía Nacional

Marta Fontán

Marta Fontán

El narcotráfico tiene muchas caras y métodos. El de los «correos humanos» es uno de ellos. Y de estos «correos» se valía una potente organización transnacional que acaba de ser desarticulada en una operación policial conjunta entre España, Lituania e Islandia coordinada por Europol y Eurojust. La red enviaba cocaína y drogas sintéticas desde España hasta Islandia usando «mulas» que llevaban el estupefaciente oculto en el equipaje, en su propio cuerpo tras ingerirlo en forma de cápsulas o hasta camuflado en botellas de ron.

Entre los 34 detenidos en distintos países de Europa hay cuatro que cayeron en España. Y uno de ellos, un hombre de nacionalidad española pero originario de República Dominicana, fue apresado en Vigo, donde residía en un piso de la calle Torrecedeira. La ciudad tuvo, de hecho, un papel importante en el entramado ya que el líder del grupo internacional viajaba con frecuencia a Vigo, junto a otros puntos de Galicia como Viveiro (Lugo) y de España como Barcelona y Gijón.

Un año de investigación

La investigación tuvo un año de recorrido ya que empezó en febrero de 2025 y la explotación operativa simultánea en varios países de la UE fue el miércoles de la pasada semana. Vigo fue una de las muchas ciudades donde se llevó a cabo este operativo, trasladándose a la misma expresamente un policía de Islandia de la Lögreglan Police, que llevó a cabo la detención de la ciudad olívica conjuntamente con la UDYCO de la Policía Nacional. Junto a una veintena de arrestados en Islandia –15 de ellos son españoles que están en la actualidad allí en prisión– y los cuatro de España, hubo más apresados en Lituania, Bélgica y Dinamarca.

Junto al balance de arrestos, los agentes se incautaron de más de 100 kilos de cocaína, 5.100 pastillas de MDMA y otras sustancias. Los investigadores averiguaron que la red obtuvo beneficios superiores a los cuatro millones de euros gracias a la venta de drogas desde Sudamérica, los cuales se habrían blanqueado mediante propiedades y bienes inmobiliarios.

Botellas de ron

¿Cómo funcionaba esta red? La alerta que puso a la Policía Nacional sobre la pista de lo que estaba sucediendo en España la recibieron de las autoridades islandesas a raíz del arresto de dos españoles en el aeropuerto de Keflavik: llevaban en sus maletas ocho botellas de ron que contenían 8.400 mililitros de base de cocaína líquida. Procedían de Bilbao.

Ese hecho permitió descubrir a este grupo internacional, liderado por un ciudadano ruso afincado en Lituania y que solía viajar a España. Usaban «correos humanos» para llevar la cocaína a Islandia en vuelos comerciales. Muchos de ellos fueron detenidos en ese país al tiempo que se producían las incautaciones. ¿Quiénes eran estas «mulas»? Pues como es habitual en estos casos, los dirigentes de la red «se servían de personas en situación de vulnerabilidad económica y social»: gente sin recursos y con entornos familiares desestructurados. Y les ofrecían una compensación económica mínima en relación con el «riesgo asumido»: no solo desde un punto de vista policial, sino también de salud, ya que, además de ocultar la droga en maletas, en otras ocasiones la ingerían en forma de cápsulas.

La colaboración de los puestos fronterizos de Bilbao y Las Palmas permitió identificar a la persona que acompañaba a las «mulas» al aeropuerto y al resto de personas en España responsables de reclutar a los «correos humanos».

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