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Los socavones en el asfalto con los que debes tener cuidado en Vigo

Están repartidos por el municipio y, debido a las precipitaciones que nos acompañarán los próximos días, se prevén más

Socavones en Jenaro de la Fuente. / Marta G. Brea

Alba Villar

Entre los numerosos contratiempos que han provocado las intensas y continuas lluvias registradas en lo que va de año, aparecen los socavones. Traen de cabeza a los conductores, sobre todo, a los de las motos y bicicletas, debido a la peligrosidad que supone pasar con la rueda por encima. Los hay en la avenida de Beiramar, Jenaro de la Fuente, Eugenio Arbones, O Castro… Están repartidos por el municipio y, debido a las precipitaciones, que nos acompañarán durante los próximos días, se prevé que aparezcan más.

Que no pare de llover agrava la situación, ya que el agua rellena estos huecos y, desde el vehículo, es imposible percibir la hondura en toda su magnitud, por lo que el riesgo de sufrir un accidente aumenta. Las lluvias intensas actúan como el principal detonante de los socavones que aparecen en las carreteras, enemigos de las suspensiones de los coches. El agua se filtra por grietas del asfalto y alcanza las capas inferiores del firme, donde arrastra partículas del terreno y va creando huecos bajo la calzada.

Bache en el cruce de Eugenio Arbones y Fragoso.

Bache en el cruce de Eugenio Arbones y Fragoso. / Alba Villar

La superficie puede mantener la apariencia de normalidad durante un tiempo, pero queda sin base suficiente para soportar el tráfico. El problema se agrava cuando existen deficiencias en el drenaje o infraestructuras subterráneas envejecidas. Alcantarillado en mal estado, tuberías con fugas o cunetas obstruidas favorecen la acumulación de agua bajo la vía y aceleran la erosión del suelo. En estos casos, el firme termina cediendo de forma repentina, a menudo, tras el paso de vehículos pesados.

Precisamente, en el centro, se registró un episodio de este tipo recientemente: la calle Velázquez Moreno fue cortada al tráfico en un trecho de pavimento revestido de adoquín situado justo frente al garaje del edificio número 14.

Socavón en el entorno de O Castro.

Socavón en el entorno de O Castro. / Alba Villar

La naturaleza del terreno y el estado de conservación de la carretera resultan claves. Suelos poco cohesionados o rellenos mal compactados pierden resistencia con la humedad, mientras que asfaltos deteriorados facilitan la entrada de agua. La combinación de lluvias persistentes y falta de mantenimiento convierte estos puntos débiles en un riesgo evidente para la seguridad vial.

Para advertir a los conductores, en ocasiones, se utiliza pintura sobre el pavimento, como se puede ver en los dos baches que aparecieron en Jenaro de la Fuente a la altura de la salida del parquin.

Bache a la salida del túnel de Beiramar hacia Teis.

Bache a la salida del túnel de Beiramar hacia Teis. / Marta G. Brea

Los socavones en las carreteras pueden causar daños graves a los vehículos, afectando la suspensión, neumáticos, rines y sistema de dirección. Al pasar sobre ellos a velocidad, también aumentan el riesgo de pérdida de control, accidentes y desgaste prematuro de componentes mecánicos.

Cuando se detecta un bache mientras se circula, se aconseja reducir la velocidad, mantener distancia con otros vehículos y evitar maniobras bruscas. Siempre que sea seguro, lo ideal es esquivar estos socavones y revisar neumáticos y suspensión después de pasar por alguno que sea especialmente grande.

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