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La polémica por la narcocasa de Cabral queda sin respuesta con Ábalos en la cárcel

El que fuera secretario de Organización del PSOE había registrado en el Congreso una pregunta sobre la visita de tres políticas del PP a una vivienda okupada por narcotraficantes en Vigo | Su presencia, según el Gobierno, «reventó una operación policial en marcha»

A la izquierda, José Luis Ábalos; a la derecha, las tres populares frente a la narcocasa de Cabral.

Alba Villar

El ingreso en prisión -preventiva- de José Luis Ábalos a raíz del caso Koldo y, concretamente, su posterior renuncia al acta de diputado ha provocado que una pregunta que había registrado en el Congreso sobre Vigo quede sin respuesta. El que fuera secretario de Organización del PSOE cuestionó la visita de tres políticas del Partido Popular a una narcocasa en Cabral, cuya presencia habría «reventado una operación policial en marcha», según denunció el subdelegado del Gobierno en la ciudad olívica, Abel Losada.

«Extinguido por desaparición o cese del autor». Esta es la frase que consta como contestación en la página web del Congreso de los Diputados a la cuestión dirigida por escrito al Gobierno por parte de Ábalos el pasado 24 de noviembre. En ella, procuraba indagar sobre las «consecuencias» de la personación unos días antes de Ana Vázquez, Irene Garrido y Luisa Sánchez -la presidenta de los populares de Vigo- en una vivienda okupada pasto del tráfico de drogas en la zona de Fontiñas.

El que otrora portó la cartera de Transportes y Fomento, además, requería conocer qué «medidas» había «adoptado» o se planteaba «adoptar el Ministerio del Interior» contra las tres susodichas «en el caso de haber sido alterada por su presencia la investigación».

Ni una ni otra duda se han resuelto ni se resolverán a través de los interrogantes de Ábalos. Tan solo tres días después de registrar su consulta, internó en la cárcel de Soto del Real debido al caso Koldo -también llamado, de hecho, caso Ábalos-.

Su entrada entre rejas conllevó su suspensión como diputado, y el pasado 28 de enero él mismo solicitó su renuncia al acta por Valencia -tras serle desestimado por el Tribunal Supremo su recurso de apelación-, motivo por el que la pregunta finalmente no llegó a responderse.

Un día más tarde, el 29 de enero, el expolítico anunció su retiro tras más de 40 años cotizados: «Privado de todo ingreso y protección social, díganme también de qué vivo para mantener los compromisos con mi familia y afrontar mi defensa. No me ha quedado otra más que retirarme y optar por la jubilación».

Este lunes, para más inri, la Mesa del Congreso le ha denegado una indemnización de unos 52.000 euros que había reclamado tras dejar su escaño.

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