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Una obra de teatro en Vigo para defender la libertad con Sócrates, Borja Iglesias o Jenni Hermoso

Amorodio Teatro estrena «Brazaletes» el viernes a las 20 horas en el auditorio municipal de la Praza do Rei

Javier Castiñeira interpreta a varios futbolistas que defendieron la libertad.

Javier Castiñeira interpreta a varios futbolistas que defendieron la libertad. / Amorodio Teatro

Vigo

Un monólogo que da vida a futbolistas que utilizaron los terrenos de juego como escenarios de resistencia. Es el ADN de la obra «Brazaletes», de Amorodio Teatro, que se estrena el viernes a las 20.00 horas en el auditorio municipal de Praza do Rei.

Javier Castiñeira, actor y cofundador de la compañía, asume en solitario la tarea de dar vida a figuras históricas que usaron el balón para defender la libertad: desde Bebel García, capitán del Deportivo de La Coruña fusilado en 1936, hasta Sócrates, estrella del Corinthians que se enfrentó a la dictadura militar brasileña, así como futbolistas actuales, como Borja Iglesias o Jenni Hermoso, entre otros.

La obra, de unos 70 minutos de duración, con un texto escrito por Ernesto Is y bajo la dirección de Santiago Cortegoso, es un ejercicio de memoria histórica que nos mete en una máquina del tiempo. El título se inspira en una acción simbólica que sucedió el 28 de septiembre de 1975 en los Campos de Sport de El Sardinero.

Aitor Aguirre y Sergio Manzanera, jugadores del Racing de Santander, portaron cordones negros en sus mangas a modo de brazaletes. Fue un gesto sencillo pero valiente, un desafío a la dictadura y una protesta por los últimos fusilamientos del franquismo, ejecutados apenas horas antes.

«Brazaletes» lembra que a historia se escribe tamén desde os xestos mínimos, os corpos en resistencia e a voz da arte»

Como destacan desde Amorodio Teatro, «Brazaletes» también mira de frente a lo acontecido el 27 de septiembre de 1975, cuando el régimen fusiló a cinco personas. Entre ellas, estaba el vigués Xosé Humberto Baena. «Por iso a estrea en Vigo cobra un significado especial: a obra devolve ao presente, desde un escenario municipal, a lembranza dun nome que tamén pertence á historia da cidade», indican los responsables.

Javier Castiñeira, durante la obra en su preestreno en Vimianzo.

Javier Castiñeira, durante la obra en su preestreno en Vimianzo. / Amorodio Teatro

Castiñeira señala que «unha das razóns máis claras polas que se fai esta obra é porque a morte de Franco fai que se esquezan estes últimos fusilamentos». «Nos tempos que corren, é importante lembrar que, dous meses antes da súa morte, o ditador seguía matando a sangue frío a rapaces de menos de 30 anos», subraya.

«Machismo, corrupción e capitalismo»

Amorodio Teatro explica que, «máis alá do recordo, a peza cuestiona de maneira directa as políticas machistas, corruptas e capitalistas que rodean ao chamado deporte rei, subliñando que o fútbol, como calquera expresión cultural, tamén pode ser un espazo de disidencia».

«Queremos lembrar que, mesmo no terreo de xogo, cabe a dignidade e a resistencia. Que o xesto máis pequeno pode converterse en memoria colectiva», anota Carmen Facorro, productora y cofundadora de la compañía. «É unha homenaxe a quen se atreveu a saírse do guión. O noso deber como artistas é traer esas voces ao presente e poñelas fronte ao público», apostilla Castiñeira.

El estreno de «Brazaletes» llega en un momento clave de la trayectoria de Amorodio Teatro, compañía fundada en 2021 por Facorro y Castiñeira. Tras su debut con «Reino da extinción», la agrupación se consolidó con «A nai» —galardonada con el Premio Luísa Villalta a proyectos por la igualdad y nominada a Mejor Texto Original en los Premios María Casares 2024— y exploró nuevos lenguajes con «Cortello de amor». Ahora, con esta cuarta producción, regresa al teatro documento, reafirmando su vocación crítica y su compromiso con la memoria.

«50 anos despois daquel partido en Santander, 'Brazaletes' lembra que a historia se escribe tamén desde os xestos mínimos, os corpos en resistencia e a voz da arte. Como aqueles cordóns negros que desafiaron a ditadura, o teatro de Amorodio reafirma desde Galicia que a memoria segue latexando nos escenarios e que a dignidade nunca debería quedar fóra de xogo», traslada la compañía, que ya preestrenó la pieza en Vimianzo en septiembre y ya ha sido mostrada a estudiantes de Malpica, Melide, Muros, Baio, Fene, Padrón, Noia y Negreira con el impulso de la Diputación da Coruña, así como en Vila de Cruces. Le llegó una propuesta para ir a Valencia a finales de mayo y sigue pendiente de que se confirmen más fechas.

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