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Un alumno de doctorado denuncia a un profesor de la Universidad de Vigo por agresión

El estudiante, de origen chino y 29 años, acusó al docente ante la Policía Nacional de haberle dado un puñetazo en el pecho

El denunciado niega los hechos y los enmarca en un conflicto con otro grupo de investigación por el uso de laboratorios en Citexvi

La Universidad se remite al procedimiento establecido «con todas las garantías» para los implicados

La UVigo tiene laboratorios en el edificio Citexvi del campus.

La UVigo tiene laboratorios en el edificio Citexvi del campus. / ALBA VILLAR

Sandra Penelas

Sandra Penelas

Vigo

Un estudiante internacional de doctorado acusa a un profesor de la UVigo de haberle agredido durante una discusión en un laboratorio de Citexvi en la que se habrían visto involucradas más personas. Los hechos ocurrieron el pasado 23 de enero y, según consta en la denuncia presentada ante la Policía Nacional por el alumno, de 29 años y nacionalidad china, el docente presuntamente le propinó «un puñetazo en el pectoral izquierdo».

El denunciado, Miguel A. Prieto, del departamento de Química analítica y alimentaria, niega que se produjese la agresión y atribuye la denuncia al conflicto que mantiene desde hace más de dos años con otro grupo de investigación por el uso de dicho laboratorio y que ya ha motivado varias resoluciones del Rectorado.

Según el relato del denunciante, que realiza su doctorado en la Universidad de Vigo desde hace tres años, en torno a las 9.30 horas del pasado 23 de enero se encontraba con otros cuatro compañeros en el laboratorio 38 de Citexvi trasladando varias mesas por indicación de otro docente. El denunciado irrumpió en la sala «extremadamente agitado», «golpeó con fuerza» las mesas y, tras agarrarlo por la ropa, le empujó y acabó golpeándolo en el pecho. En la denuncia presentada ante la Policía Nacional ese mismo día también relata que su abrigo y su acreditación «quedaron dañados».

Tras el incidente, el estudiante se desplazó desde el campus al servicio de Urgencias del Hospital Álvaro Cunqueiro. En el informe médico, que también entregó posteriormente a la Policía Nacional, consta que presentaba dolor en la región de hemitórax izquierdo y en la cadera derecha, donde se habría golpeado con una mesa tras ser presuntamente zarandeado por el profesor. También sufría hormigueo y mareo relacionados con un cuadro de ansiedad derivado de la agresión. Finalmente, fue dado de alta con un tratamiento de analgésicos y ansiolíticos.

El agredido pide a la Universidad que garantice su seguridad

El alumno, que sigue tomando medicación por recomendación de su doctora, lamenta que el incidente ha afectado «gravemente» a su trabajo en la Universidad y a su vida personal. Asegura que sufre «insomnio, pérdida de apetito, tensión nerviosa e incapacidad para realizar cualquier trabajo» y solicita a la institución que «garantice» su seguridad personal en el campus y que le proporcione «las medidas académicas razonables» para que su investigación doctoral «no se vea afectada negativamente por este incidente».

El denunciante ha puesto los hechos en conocimiento de la UVigo a través de la Valedora Universitaria y la Escuela Internacional de Doctorado, pero asegura que todavía no ha recibido ningún tipo de comunicación al respecto.

Por su parte, el profesor denunciado, que también se encuentra de baja médica, admite haber gritado y golpeado una mesa pero niega rotundamente la agresión. Y atribuye los hechos a un conflicto por el uso de espacios con el grupo de Investigaciones Agroambientales y Alimentarias (AA1).

«No le he pegado a nadie. He gritado porque se estaba incumpliendo un acuerdo que habíamos alcanzado el día anterior. Alteré el tono de manera excesiva y les grité que se fueran porque son dos años y medio de presiones y ataques personales», se defiende.

Prieto lidera el grupo NuFoG, que compartía laboratorio en Citexvi con el AA1 hasta su escisión. «En septiembre se resolvió una división de espacios. No la acataron y en enero hubo otra resolución rectoral en la que les daban un plazo de 15 días para dejarlos y trasladar sus muestras y ciertos equipos. El AA1 informó a sus estudiantes 48 horas antes de que venciese y el día 22 vinieron de forma muy alocada e intentando llevar cosas que no les correspondían. Estaban muy estresados y llegamos a un acuerdo para que volviesen el 23 a buscar lo que les faltaba», relata.

Instalaciones de Citexvi, en el campus.

Instalaciones de Citexvi, en el campus. / FDV

«Ese día yo estaba en la oficina cuando me avisaron de que otra vez estaban intentando llevarse poyatas (mesas de laboratorio), cajoneras, armarios y puertas. Mientras me dirigía allí ya me encontré a una compañera llorando y cuando entré vi a mis estudiantes tratando de impedir que los del otro grupo se llevasen las cosas. Estaba todo muy tenso. Alteré el tono de manera excesiva y golpeé una mesa de precisión que estaban transportando porque no se puede mover de la forma que lo estaban haciendo y además era peligroso porque tiene una pesa para sujetar la balanza. Les grité porque estaban incumpliendo el acuerdo del día anterior. Y eso fue lo que pasó», asegura.

Según comenta el docente, ese mismo día agentes de la Policía Nacional se desplazaron hasta Citexvi y el pasado 28 de enero lo llamaron por teléfono para comunicarle que había sido denunciado. «Les di mi versión y, en ese momento, me pongo a disposición de la Universidad. Pero nadie se ha puesto en contacto conmigo todavía», asegura.

«Llevan años bloqueándome los espacios. Han ido dilatando el proceso y las resoluciones internas, creando tensiones enormes y llevando todo hasta el extremo final. Y esto es lo último», lamenta.

Por su parte, el equipo de gobierno de la UVigo se ha expresado de forma muy escueta sobre la presunta agresión. «Cando se recibe algunha denuncia, trátase segundo o procedemento establecido, con todas as garantías para as persoas implicadas», declaran.

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