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Unas compras pasadas por agua: la borrasca Ingrid semivacía parte de los supermercados de Vigo

El temporal golpea de refilón a la distribución alimentaria, dejando estanterías casi desiertas en algunos establecimientos

Menos fresco en general, tanto pescado como fruta. Y encargados preocupados por nuevos cortes que impidan el suministro

Estanterías prácticamente vacías en uno de los grandes supermercados de Vigo.

Estanterías prácticamente vacías en uno de los grandes supermercados de Vigo. / Pablo Hernández Gamarra

Vigo

El cruce entre Gregorio Espino y Urzáiz alberga un vergel de modestos negocios que este sábado abrieron sus puertas bajo la intensa lluvia que a ratos seguía patrocinando la borrasca Ingrid. El temporal pega fuerte: se nota en las calles, en los paraguas o en el frío. Y también dentro de las tiendas, en mayor o menor medida, por los gélidos episodios que han afectado al noroeste español estos últimos días e incluso han llevado a cortar algunas de las principales carreteras de Galicia, claves para el abastecimiento del sector alimentario.

A pie de barrio, lejos de las nevadas del interior y los embolsamientos de camiones que se produjeron este viernes, la situación por ahora no es de escasez —salvo en casos puntuales— y tampoco preocupa —a menos que se prolongue—. «El problema puede venir a partir del lunes, que es cuando recibimos mercancía», explicaba José Antonio Segade, encargado de uno de los Carrefour Express de la zona. Sus estanterías, prácticamente llenas a excepción de algunos huecos que el personal estaba reponiendo con nuevo producto, contrastaban con el vacío que chirriaba en los pasillos de otros supermercados, donde los frescos —como la fruta, la verdura o el pescado— brillaban por su ausencia.

Ingrid ha golpeado a los lineales, pero lo ha hecho de refilón. Sin impactar en el conjunto de las cadenas, pero dejando llamativos desiertos en algunos de los establecimientos más grandes de la urbe. A cualquier ciudadano le puede chocar este escenario: el hecho de que un ultramarinos de reducidas dimensiones no se viera mermado en variedad, pero sí falten bienes de consumo básicos en instalaciones siete o ocho veces más grandes. Esto, más allá del mal tiempo, se debe a una conjunción de factores que condicionan el sistema de aprovisionamiento de cada empresa, como la disposición de sus centros logísticos o la frecuencia con la que suministran a su red minorista. Y aquí influye también, evidentemente, el transporte que emplea cada compañía y si se ha visto afectado o no por las inclemencias meteorológicas, algo que es más probable que le ocurra a los vehículos pesados que llegan desde otros puntos de España, fuera de la comunidad autónoma.

La imagen de vacío que se ha podido apreciar en algunos supermercados no es, pese a todo, la única consecuencia de la borrasca. En el Mercado del Calvario, entre el bullicio de la gente que este sábado ojeaba los mostradores o realizaba sus compras de fin de semana, Cloti Gil daba fe de cómo algunas especies de pescaditos —los del cerco— están escaseando más, ante la imposibilidad de los barcos de salir a pescar por el bravo oleaje que acoge la costa gallega. «Xouba, chincho, xarda», enumeraba, «se pueden haber incrementado en dos o tres euros el kilo, un 15% perfectamente». En Sabor a Mar, el negocio que esta pescadera regenta con el apoyo de sus hijos, Samuel y Jennifer, han optado por hacer frente al sobrecoste y primar que haya oferta. Pero la propietaria deja claro que las condiciones adversas influyen en el litoral y por ende en la gama de los detallistas: «Hemos llegado a tener 80 especies diferentes, y en estos casos pueden llegar a reducirse a las 50».

Con algunas variedades de fruta ocurre lo mismo. María del Pilar Fernández, segunda de a bordo del Autoservicios Familia de San Roque, contaba que había llegado «algo menos de fresa y de naranja» a su local. Y también que la encargada no pudo acudir precisamente por el temporal, ya que vive en Ourense y la nevada no dio tregua tampoco este sábado. Beatriz Enes, responsable del Frutas Nieves que se encuentra en la misma manzana, destacaba por su parte que el abastecimiento de cada referencia depende fundamentalmente del origen, si hay existencias en los almacenes —que poseen en Valladares— y, sobre todo, si se vuelven a producir parálisis en los principales accesos por culpa de la borrasca. Ambas coincidían en que habrá que esperar hasta el lunes para ver qué es lo que pasa: «Hay cosas que vienen de Madrid o de la zona de Almería que podrían verse afectadas, pero con la verdura de hoja no habría problema porque es gallega».

No se descartan nuevos cortes

Por el momento, la DGT ha levantado todas las restricciones a los camiones en Galicia tras amainar la tempestad. La Subdelegación del Gobierno de Pontevedra, aun así, indicó que «a partir de ahora se actuará en cada tramo de acuerdo con los requerimientos de la situación», sin descartar que se produzcan nuevos cortes.

La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas) criticó el viernes que se impidiese el paso de los vehículos de mercancías de más de 7.500 kilos, asegurando que la medida era «precipitada», «desproporcionada» y había «afectado al funcionamiento de las plataformas logísticas». La patronal de Mercadona, Gadis o Froiz pidió a las autoridades que se diese prioridad a la circulación segura de camiones con productos de primera necesidad, «con el objetivo de garantizar el abastecimiento a los supermercados y autoservicios durante el fin de semana».

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