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Cognisance, el proyecto que busca patrones para cribar el deterioro cognitivo en residencias

El estudio en el que colaboran los institutos de investigación sanitaria de Vigo y Santiago busca patrones que permitan la detección precoz de forma sencilla de estos casos

Analizan con IA muestras, la voz e información de más de 2.600 mayores

Los problemas en el desarrollo de tareas cotidianas es una de las alertas más significativas que han detectado

La investigadora Silvia Campanioni

La investigadora Silvia Campanioni / Cedida

Vigo

Silvia Campanioni Morfi es ingeniera de telecomunicaciones y electrónica. Admite que se le hizo «raro» acabar trabajando en un hospital, pero lleva cuatro años en el hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo y es investigadora predoctoral del Grupo Investigación Cardiovascular del Instituto de Investigación Galicia Sur (IISGS) y le gusta «mucho». «Hay una parte no tan explorada y muy importante de datos dentro de los hospitales, con las historias, las pruebas de imagen, las de ultrasonidos... Es una fuente de información muy rica para los modelos con los que trabajamos. Para los ingenieros es como un sueño hecho realidad», explica.

En el proyecto Cognisance, en el que colaboran los institutos de investigación sanitaria de Santiago (IDIS) y Galicia Sur (IISGS), ha trabajado con una fuente de información muy valiosa y que considera desaprovechada para la investigación: los exhaustivos datos que registran a diario los centros sociosanitarios sobre los mayores que residen en ellos. Han aplicado tecnología de aprendizaje automático (machine learning) para encontrar patrones que permitan predecir si una persona va a tener deterioro cognitivo al cabo de un año o de seis meses. La intención es identificar cómo pueden cribar de forma sencilla.

El estudio, cuyos primeros resultados expuso ayer en un seminario del Galicia Sur, cumple dos años y concluirá a mediados de 2026, aunque podría tener continuidad. En diciembre terminaron la recogida de muestras de audio. Hicieron 82 grabaciones a pacientes de dos residencias de DomusVI en Santiago, con un tiempo de diferencia, para comprobar su evolución. También han extraído muestras de sangre en estos centros y otros de Lalín, Ribadumia, Cangas, Noia, Chantada y Ribeira.

Y han tenido acceso a los registros históricos de 2.600 personas a lo largo de trece años, en los que se registran infinidad de datos como dietas, medicaciones, deposiciones, caídas, comportamientos y hasta exámenes neurológicos anuales con los que determinan su estado cognitivo. «Tenemos datos de residentes que han pasado de no tener deterioro a tenerlo en fase leve y otros que han pasado del leve a una demencia», detalla la ingeniera.

¿Qué buscan?

Gracias a inteligencia artificial, buscan en toda esta información patrones que se repitan y que luego puedan emplearse para cribar de forma sencilla aquellas personas con mayor riesgo de sufrir deterioro cognitivo, para someterlos a un examen o vigilancia especial. «No podemos hacerles pruebas de imagen y PET a las cientos de miles de personas mayores para ver si lo padecen, porque sería muy costoso», explica Campanioni y señala que la idea del estudio es «aportar un granito de arena» para que en las residencias puedan cribar de forma fácil a las personas a las que destinar esos recursos y confirmar o descartar el deterioro.

Ya tienen los primeros resultados de este análisis, que serán publicados en un artículo en la revista Scientific Reports, la tercera más citada del mundo. Como es lógico, entre las variables más significativas, salió la edad. También medicaciones para enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como la artritis. Más útil es el hallazgo que apunta a una de las escalas validadas científicamente para comprobar la capacidad de desarrollo de habilidades personales cotidianas: si puedes ir solo al baño, vestirse solo, comer solo... Cuanto mejor está una persona en esta encuesta, menos probable es que vaya a tener deterioro en seis meses o un año.

Medir voces

Además están estudiando las transcripciones y la acústica de las entrevistas grabadas a los residentes con modelos entrenados para analizar tanto lo que dicen con cómo lo dicen: las palabras por minuto, las pausas que hace... Planean crear una aplicación para que la usen los neurólogos en las pruebas anuales que realizan a estos personas.

Con las muestras de sangre, tratan de correlacionar la información con resultados a nivel molecular, ya que su extracción es sencilla y podría permitir también el desarrollo de una prueba fácil y poco costosa.

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