Cada día de 2025 hubo seis nuevas afiliaciones a la Seguridad Social en Vigo
Por primera vez se superan los datos del 2008, año de la crisis

Instalaciones de la empresa Hermasa en el Parque Tecnológico y Logístico de Valladares, en Vigo, especializada en maquinaria para la industria. / Pablo Hernández Gamarra
En 2007, justo antes de la crisis económica, Vigo alcanzaba 127.931 afiliaciones en el Régimen General. Tras el estallido financiero, la ocupación comenzó a descender de manera abrupta: a finales de ese año se registraron casi 5.000 bajas y, en 2014, la ciudad tocó suelo con 102.195, lo que representó un retroceso del 20% respecto a los niveles previos.
Pese a desafíos difíciles de ignorar como la pandemia, cuando volvió a haber una caída en las altas, la línea tendió a ser ascendente y casi dos décadas después, la ciudad vuelve a estar cerca de aquellos valores pre recesión. En 2025 ya se registraron valores superiores a los de 2008. La ciudad continúa fortaleciendo su tejido laboral y a finales del pasado año marcó 123.519 afiliaciones, es decir, seis nuevas cada día. Esto supuso un incremento neto de 2.290 respecto a 2024.
Además del régimen general, los datos muestran que los trabajadores del sector agrario se mantuvieron, mientras que las empleadas del hogar repuntaron ligeramente. En el caso de los trabajadores del mar, suman cien más que en 2024.
Sectores «masculinizados»
Aunque la brecha salarial en Vigo se redujo en la última década hasta un 70%, lo que permanece casi inamovible son los sectores típicamente «masculinos» y «femeninos». Con todo, se producen algunos pequeños cambios. La fabricación de vehículos de motor, clave por la presencia de Citroën, registró en 2025 7.753 altas de hombres y 2.477 de mujeres. En el último año, ellas aumentaron en una treintena respecto al anterior, mientras que ellos disminuyeron en casi 200.
En otros oficios de predominio masculino, pese a que ambos sexos experimentan crecimiento, porcentualmente las mujeres avanzaron más. Por ejemplo, en la construcción especializada, al cierre de diciembre pasado, ellas crecieron un 128% respecto a 2024, mientras que ellos solo un 7%.
En general, el mercado laboral olívico mantiene una clara segregación por género. La industria, la construcción, el transporte y el sector marítimo son profesiones donde los hombres representan más del 80%, mientras que los cuidados, la sanidad, la educación y los servicios personales concentran principalmente empleo femenino.
La diferencia más evidente se encuentra entre las empleadas del hogar, que representan el 97% del sector. El sector pesquero y la acuicultura destacan a la inversa: los hombres son el 92%. Lo mismo ocurre en el transporte marítimo, la ingeniería civil o la reparación e instalación de maquinaria. Por otra parte, en la sanidad, los cuidados en residencias, los servicios sociales y el comercio minorista, las mujeres superan siempre el 70% de representación.
Entre los sectores más equilibrados se encuentran la investigación y el desarrollo, prácticamente en paridad, con 813 hombres y 791 mujeres. También destacan los ámbitos de los seguros, la edición, las actividades culturales y la publicidad. Los servicios jurídicos solían estar equilibrados, pero en los últimos años la presencia femenina se volvió más relevante.
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