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Suspenden cinco años a un médico por acceder a los datos de una paciente para pedirle una cita en Vigo

Política Social le impone una sanción muy grave por «valerse de su condición de empleado público» para lograr un beneficio «indebido»

El facultativo alegó que la consulta con la mujer «no había sido suficiente» para su valoración: «Dixen se quería tomar unha caña e quedar conmigo, sen máis»

Un facultativo en consulta, en imagen de archivo

Un facultativo en consulta, en imagen de archivo / GVA

«Una extralimitación inaceptable, un abuso de la condición profesional injustificable». Bajo este argumento, el Juzgado de lo Contencioso-Adminstrativo nº2 de Vigo ha ratificado la sanción «muy grave» impuesta por la Consellería de Política Social a un médico encargado de la valoración de la discapacidad de una paciente por valerse de su puesto para acceder a sus datos personales y pedirle una cita, concretamente, a «tomar una caña». El expediente deja a este facultativo sin empleo y sueldo durante los próximos 5 años y la exclusión total de las listas de espera o bolsas de empleo por el mismo periodo, por su condición de interino. La sentencia, con fecha de octubre de 2025, no era firme y podía ser recurrida ante el TSXG.

Declaración

El médico alegó, en una de sus declaraciones judiciales, que el motivo de la cita era prolongar el examen profesional en una cafetería. «Estudiei medicina psicosomática, durante os trinta minutos da valoración intuín que algúns dos seus problemas físicos podían estar relacionados con algún problema psicolóxico ou psiquiátrico. O tempo da valoración da discapacidade non foi suficiente para afondar nese tema polo que quixen quedar con ela despois para falar dese tema», declara el sancionado.

Prevalimiento

El juez destaca que este prevalimiento en su condición de empleado público tiene una doble vertiente; por un lado, «accede a los datos personales de una paciente» y a mayores «la llama para proponerle una cita con la excusa de continuar la exploración, que no ha sido suficiente la atención profesional». Recoge en su sentencia que muy distinto hubiese sido si la propia paciente le hubiera facilitado a él directamente su número de teléfono o dirección (el propio médico fue quien le indicó a la paciente el lugar en el que quedar) pero ella dio su contacto a la Consellería de Política Social para la apertura de su expediente, no con otra finalidad: «La cita no se hubiese materializado en caso de que no existiese la relación médico-paciente».

Fichaje

Una de las pruebas en las que se basa la sanción es el registro informático de la consulta a los datos personales de la paciente. El servicio de fichajes del edificio de valoraciones de la discapacidad de Vigo tiene anotado que el médico «fuera incluso de su jornada laboral», acudió la tarde del 26 de junio de 2024 a su puesto de trabajo «con el propósito principal de acceder a los datos de la paciente» a la que había explorado esa misma mañana.

Pasó poco menos de media hora en el despacho, fichó a las 18.13 horas y al minuto, a las 18.14, accedió al expediente de la mujer; «seguidamente» se produjo la llamada a esta paciente desde su propio teléfono y, «al poco rato», la cita con ella en las proximidades de su domicilio.

Vulnerable

El magistrado de Vigo destaca que la sanción impuesta por Política Social no versa tanto en la exposición de la intimidad de la víctima indebidamente, sin su permiso, sino que se le ha castigado por valerse de los datos a los que «únicamente» tiene acceso por su condición profesional para fines «ajenos» a eso, concretamente, procurarse una cita con una paciente «que, además, sabe vulnerable».

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