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Los robos en viviendas se desploman a su cifra más baja desde que hay registros

Los 164 asaltos perpetrados entre enero y septiembre en Vigo son la mitad que el récord alcanzado en la ciudad en 2013

Y aunque volvieron las bandas itinerantes y hubo una quincena de robos, las navidades fueron más tranquilas que otros años

Un furgón de la Policía Nacional en una céntrica calle de Vigo.

Un furgón de la Policía Nacional en una céntrica calle de Vigo. / ALBA VILLAR

Marta Fontán

Marta Fontán

Vigo

Las navidades son una de las épocas más delicadas en lo que a asaltos en viviendas se refiere. Es, junto al verano, una de las preferidas de las bandas itinerantes extranjeras. Este diciembre no fue una excepción y estas escurridizas organizaciones criminales se dejaron caer por Vigo. La sospecha, por el modus operandi empleado, es que habrían sido grupos georgianos y croatas. Pero la buena noticia es que su presencia fue menor que otros años. Lo ocurrido en este período festivo que acaba de finalizar no hace más que constatar una tendencia descendente que acaba de situar a la ciudad con la cifra más baja de robos en pisos y chalés desde que hay registros. Hubo menos incluso que en el año del covid, cuando estos delitos se habían desplomado por la lógica dificultad con la que se encontraron los delincuentes para acceder a domicilios ajenos debido al obligado confinamiento de sus moradores y al estado de alarma que llenó de policías las calles.

A la espera de que el Ministerio del Interior publique los datos del último trimestre de 2025, los de los tres primeros arrojan que entre enero y septiembre hubo 164 robos con fuerza en viviendas. Una media de cuatro cada semana. Son un 22% menos que los 211 contabilizados en el mismo período de 2024 y una cifra que sorprendentemente está por debajo de los 195 de 2020, el histórico año de la pandemia. Es, de hecho, la más baja desde que en 2013 el ministerio empezó a publicar los datos de Vigo en su balance de criminalidad. El récord de robos desde entonces se registró precisamente en aquel 2013 –con un total de 361 en los primeros nueve meses del año– y en 2014 –cuando hubo 344–: los perpetrados en 2025 son menos de la mitad que entonces.

En las calles Nicaragua, Ecuador y Ronda de don Bosco

Estas navidades también fueron bastante tranquilas. En todo el período que va desde el puente de diciembre hasta Reyes se contabilizaron una quincena de robos en viviendas, a los que se sumaron tres tentativas, la mayoría en las semanas de diciembre previas a la Navidad. Una decena de ellos parecen ser obra de bandas itinerantes, como los que hubo en pisos de céntricas calles como Nicaragua, Ecuador y Ronda de don Bosco, en algunos de los cuales los ladrones se hicieron con un valioso botín en joyas. También hubo algún asalto en el extrarradio, en Cabral y Bembrive, a los que se suman, ya fuera de Vigo, una serie de robos en Redondela, localidad que como Vigo es competencia de la Policía Nacional, y en otros municipios del área que dependen de la Guardia Civil.

Junto al modus operandi, el tipo de botín suele delatar si el robo es obra de grupos extranjeros o de ladrones de la zona. «Las bandas itinerantes son muy selectivas, se llevan dinero, así como joyas y relojes buenos; las de aquí arrasan con todo, sea oro, plata o bisutería», explican a modo de ejemplo las fuentes consultadas.

Los sindicatos destacan la presencia de la UPR y la UIP

Los sindicatos de la Policía Nacional consideran que la mayor presencia de agentes en las calles con respecto a otras navidades ha sido clave para que en estas fiestas el balance de robos haya sido menor. «En estas fiestas pudimos contar en Vigo con la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) y también con la Unidad de Intervención Policial (UIP) casi al completo, ya que no fueron desplazadas a otras ciudades, y hay que tener en cuenta la gran labor preventiva de la Brigada de Seguridad Ciudadana en todos los turnos, cuyas patrullas se implican al 100% y que se personan en minutos desde que reciben una alerta», resume Alejandro Cousiño, secretario general de JUPOL en Pontevedra, que destaca además la «buena coordinación» con la Policía Local.

Idéntica valoración realiza José Javier Martínez, portavoz de la CEP en Galicia. Incide igualmente en la importancia de que los policías de la UPR y la UIP se hayan quedado en Vigo: «Hubo muchos despliegues y controles; eso ahuyenta a las bandas extranjeras que pretenden entrar en la ciudad para robar». Junto a esta labor preventiva, los golpes policiales asestados en los últimos años por el grupo UDEV-Robos también han contribuido a mantener los asaltos en viviendas a raya.

Un ataque con lanza térmica en una nave de pinturas y otro caso del timo del tocomocho

Más allá de robos en viviendas, en las últimas semanas se produjo en Vigo algún que otro destacado hecho delictivo. Uno de ellos ocurrió recientemente, justo en el arranque de este 2026, cuando se registró un robo con fuerza en una nave de pinturas situada en la calle Espedrigada. Lo llamativo de este caso que ahora está en fase de investigación policial es que los ladrones utilizaron una lanza térmica o una herramienta similar para destrozar la caja fuerte del establecimiento. No trascendió el botín, pero al parecer no habría sido muy abultado.

Y en diciembre se registró un caso de una de las estafas más clásicas, la del tocomocho, en la que la víctima fue una mujer mayor a la que, mediante este engaño, lograron timarle miles de euros. Fue abordada en la zona de la calle Cervantes. Este fraude consiste en que el delincuente aborda a una persona generalmente de avanzada edad en un lugar público, mostrándole un billete de lotería supuestamente premiado pero que él, por motivos de lo más diverso, no puede cobrar: utilizando el engaño y la embaucación propone vendérselo por una suma mucho menor que la del premio falso. Suele actuar junto a un cómplice que actúa como «gancho» y, si la estafa prospera y la víctima les da el dinero, desaparecen con el botín.

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