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Las 25 cumbres coronadas por el Vigo Vertical

La aprobación del proyecto de las rampas en la Finca Matías, último hito de un plan que inauguró el primer tramo de escaleras hace justo 11 años

La inversión ronda los 60 millones de euros, con hitos como el Halo entre las escaleras, pasarelas y ascensores construidos en centro y barrios

El Concello no se detiene y ya ultima otras actuaciones singulares, como la del tramo de Gran Vía desde Praza de América

Pablo Galán

Pablo Galán

Vigo

El gobierno local de Vigo daba luz verde el pasado viernes en su reunión semanal al proyecto para la construcción de tres rampas que «allanarán» el camino actual entre Travesía de Vigo y el nuevo macroparque de la Finca Matías. Con un presupuesto de 1,9 millones, estos elementos mecánicos tienen la singularidad de que se han convertido en el proyecto número 25 del programa Vigo Vertical en poco más de una década, dejando auténticos iconos de la ciudad a día de hoy como el Halo.

Se trata de actuaciones que han conllevado un presupuesto que ronda los 60 millones de euros, financiados en una buena parte por los fondos captados de la Unión Europea para fomentar una movilidad más sostenible. A día de hoy, hay 18 corredores mecánicos operativos que entraron en servicio entre 2015 y 2025, mientras que para el presente ejercicio se espera la inauguración de otros seis elementos que se encuentran en plena ejecución. A ellos se sumarán, previsiblemente en 2027, las rampas de la Finca Matías, que no serán las últimas en desplegarse por la ciudad, ya que el Concello ultima ya otros proyectos, singularmente el de la Gran Vía entre Praza de América y Praza de España.

Las escaleras desde Porta do Sol, las primeras en inaugurarse en enero de 2015, todavía sin la cubierta roja que la protege ahora.

Las escaleras desde Porta do Sol, las primeras en inaugurarse en enero de 2015, todavía sin la cubierta roja que la protege ahora. / Ricardo Grobas

Fue en 2014 cuando los vecinos de la ciudad conocieron por primera vez que el Concello trabajaba en la instalación de unas escaleras mecánicas que arrancarían en la Porta do Sol y que desembocarían en Abeleira Menéndez, una dotación que se inauguraría parcialmente hace justo 11 años, en enero de 2015, todavía sin la cubierta roja que protege ahora a los usuarios y sin el segundo tramo, que se abriría en 2018 después de solventar los problemas burocráticos y obtener todos los permisos patrimoniales para proteger los restos históricos de la zona.

En 2015 llegaría también otro logro reseñable, ya que a finales de aquel año entraba en funcionamiento el primer ascensor público, en su caso para salvar un desnivel de 20 metros entre las calles Camelias y Menéndez Pelayo a través de la rúa Juan Ramón Jiménez y con capacidad para transportar a casi 3.000 personas por hora, evitándoles dar un rodeo por la empinada rúa Chile.

Habría que esperar algo más para disfrutar de la utilidad de otros corredores mecánicos, ya que 2016 fue un año de obras y de planificación del Vigo Vertical para ejercicios posteriores, pero sin inauguraciones, solo sucedió también en 2021 en este tiempo. En 2017, mientras, era el turno de unas escaleras y un ascensor para unir Pizarro con la parte alta del centro comercial y facilitar así la llegada al barrio de Ribadavia.

Un año más tarde, llegaba el turno de otras escaleras, en este caso desde la rúa Uruguay hasta la plaza de Portugal, y de otro ascensor, en este caso entre las calles Marqués de Valterra y Torrecedeira con el atractivo de sus vistas panorámicas y un entorno totalmente humanizado con un gran mural, un modus operandi que ha sido el habitual con el Vigo Vertical, que además de conllevar la instalación de elementos mecánicos suponía la humanización de todas las zonas.

Con las bases del programa ya asentadas, llegaba el turno tanto de prolongar los corredores ya iniciados, como de abrir otros nuevos. En el primer apartado, por ejemplo, llegaba la inauguración en de un ascensor entre la rúa San Salvador y la plaza de Isabel La Católica en 2019, mientras que un año después entraba en servicio el ascensor del parque Camilo José Cela, entre Torrecedeira y Pi y Margall.

Imagen aérea de las rampas de Gran Vía.

Imagen aérea de las rampas de Gran Vía. / Marta G. Brea

El año de la pandemia del covid, mientras, se cerraba con la puesta en marcha de uno de los símbolos del Vigo Vertical, las rampas de Gran Vía, tras la construcción del primer tramo hasta Venezuela, que tres años después se completaría con otro hasta Nicaragua tras salvar los obstáculos de Patrimonio.

El catálogo fue creciendo posteriormente con otro elevador entre la Plaza de la Estación y Vía Norte, aprovechando el efecto Vialia, rampas mecánicas de Carral para llegar desde Marqués de Valladares a Porta do Sol y otras en Teis para facilitar el tránsito de los vecinos a dotaciones como el centro de salud, mientras que en la rúa Talude, desde Urzáiz, se abrieron unas escaleras.

2024, por su parte, es un año marcado en el calendario del Vigo Vertical, ya que además de seguir extendiendo la red fuera del centro con un ascensor y una rampa entre Travesía de Vigo y Aragón o prolongar el corredor a Pizarro con las rampas en Escultor Gregorio Fernández, entraría en funcionamiento el Halo, una obra emblemática que terminó con un presupuesto de casi 16 millones de euros y que une la funcionalidad de un ascensor con una estructura que ha recibido numerosos premios y que «cose» dos zonas de la ciudad separadas por la cicatriz de la AP-9. Las últimas obras inauguradas, mientras, han beneficiado a la parroquia de Lavadores, tanto para mejorar la accesibilidad hacia el centro de salud como en el entorno del Colegio Losada.

Corredor mecánico en obras en el Paseo de Granada.

Corredor mecánico en obras en el Paseo de Granada. / Pablo Hernández Gamarra

Si nada se tuerce, el presente año servirá para añadir a la lista de infraestructuras mecánicas en marcha hasta seis elementos, comenzando por un ascensor entre Romil y Hispanidad que tras superar distintos contratiempos será una realidad de manera inminente, y siguiendo por corredores por Pintor Lugrís y Pintor Colmeiro en el ámbito de Plaza de Independencia, las del Paseo de Granada que acercarán el corazón de Vigo al Castro, las de Serafín Avendaño para facilitar el acceso al Halo y completar el recorrido desde el centro al barrio de Ribadavia o un segundo ascensor en Marqués de Valterra. Todos, con el claro objetivo de seguir engordando un ecosistema de una movilidad más accesible para vigueses y visitantes.

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