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El auge del teletrabajo y la crisis de vivienda multiplican la oferta de trasteros en alquiler en Vigo

Aumentan los negocios que ofrecen estos espacios debido a la elevada demanda: «Recibimos muchísimas llamadas»

Solo están libres en torno a una treintena

Pablo Mansilla y Sergio Dávila, directivos de VigBox Trasteros Urbanos, en sus instalaciones recién abiertas de la calle Torrecedeira.

Pablo Mansilla y Sergio Dávila, directivos de VigBox Trasteros Urbanos, en sus instalaciones recién abiertas de la calle Torrecedeira. / Alba Villar

Vigo

La elevada concentración de población en los núcleos urbanos y el reducido tamaño de las viviendas, así como el auge del teletrabajo —que deriva en la búsqueda de más espacios para hacer hueco en casa— y el alza del precio de los alquileres —que obliga a muchos a compartir piso—. Es la ecuación perfecta que ha permitido el bum de los trasteros en España.

Vigo no es ajena a esta realidad: hay más que nunca, pero pocos disponibles. Basta con pasear por el casco urbano para comprobar que cada vez hay más locales comerciales que se han convertido en extensiones de los hogares y, en algunos casos, también de las empresas.

Idealista muestra 30 anuncios de trasteros en alquiler, casi los mismos que hace año y medio. Fotocasa, algunos menos. Cada vez son más los negocios de este tipo; sin embargo, la disponibilidad continúa siendo limitada. Esta reflexión ayuda a entender el creciente protagonismo de este tipo de propiedades, con gran demanda. Las razones para apostar por esta inversión: los costes de ejecución son bajos, hay interés en multitud de zonas de la urbe y existen un montón de locales comerciales vacíos que se adaptan a las exigencias de estos negocios, los cuales, a diferencia de otros muchos, no dan tantos dolores de cabeza.

Así lo reconocen desde Trasteros El Castro, con sede en la calle Celso Emilio Ferreiro, en las faldas de O Castro. Solo hay uno libre de los 80 de los que dispone: de entre 4 y 10 metros cuadrados, aunque la mayoría son «de 4 y 5». «Hay bastante tirón y es un negocio tranquilo, no da muchos problemas», traslada la empresa.

Destaca que la competencia ha aumentado: ya hay más de una decena de negocios. Sus clientes son, sobre todo, vecinos que quieren hacer espacio en casa, pero también particulares que recurren a este servicio de alquiler para guardar sus pertenencias debido a una mudanza o a una reforma importante en su vivienda habitual o en otra heredada.

«En ocho días abierto, la ocupación ya es del 25%»

Pablo Mansilla, directivo de VigBox Trasteros Urbanos, indica que sus trasteros de Camelias están todos ocupados: son una docena. La empresa ha abierto recientemente otro negocio en Torrecedeira con casi medio centenar. «En ocho días abierto, la ocupación es del 25%», explica. Están recibiendo «muchísimas llamadas», por lo que se prevé que el porcentaje aumente rápidamente. «Nuestros clientes son principalmente vecinos de la zona que usan trasteros para almacenar lo que no les entra en casa: bicicletas, ropa… Es como una segunda vivienda», señala. Añade que hay «muy poca rotación» entre los usuarios.

Hay pocos trasteros en alquiler repartidos por la ciudad, pero menos en venta. En la página web de Idealista, figuran una decena: desde 5.000 euros por uno de 11 metros cuadrados en Menéndez Pelayo hasta 60.000 por otro de 169 m2 en la calle Hernán Cortés.

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