El patrimonio gallego de tierra y cal, un legado en el olvido
La arquitectura tradicional condensa un conocimiento milenario, transmitido de generación en generación desde la Prehistoria. Pero hoy este patrimonio está en riesgo. Una tesis defendida en la UVigo cataloga las técnicas constructivas con tierra y cal que a duras penas han sobrevivido y reclama la protección de este legado.

En el sentido de las agujas del reloj, vivienda construida con técnicas de cal en O Courel, un horno de cal ubicado también en O Courel, la Praza da Leña de Pontevedra en 1902 y la autora de la tesis, Teresa Gómez Morgade, en un horno de cal en la sierra de O Courel / Teresa Gómez Morgade
La arquitectura tradicional gallega construida con cal y arena desaparece por la ausencia de una gestión adecuada desde la Administración, la despoblación rural y la falta de sensibilidad de los ciudadanos, que desconocen su valor y tratan de borrar su huella al asociarla a épocas de escasez ya superadas. Nada más lejos de la realidad, porque las técnicas y materiales usados en el pasado se integran en nuestro paisaje y ofrecen soluciones sostenibles que constituyen «un modelo a seguir» en el actual contexto de crisis climática y energética.
La arquitecta Teresa Gómez Morgade recopila este legado material e inmaterial en una tesis calificada cum laude y que requirió un arduo y meritorio trabajo de campo para identificar la variedad de técnicas tradicionales que han pervivido hasta la actualidad, situarlas, junto a los hornos que se construían para la obtención de la cal, en sendos mapas digitales y entrevistar a los vecinos de más edad que aún recuerdan cómo se utilizaban en el siglo pasado.
«Se pierde a pasos agigantados, la solución es una gestión activa e integral»
«Es un patrimonio muy sensible que se pierde a pasos agigantados. He visto cómo se está destruyendo la arquitectura tradicional, incluso la protegida. Tenemos una Ley de Patrimonio Cultural desde 2016 pero hay una serie de factores que la hacen ineficaz. Deja la catalogación en manos de los ayuntamientos, pero no todos tienen plan general de ordenación y el 60% de los que lo tienen no han adaptado sus catálogos. Ante esta vulnerabilidad y la de los oficios relacionados, la solución no es una ley pasiva, sino una gestión activa e integral a través de planes que incluyan la catalogación, la investigación, la difusión de estos valores y su protección», demanda.

Vivienda construida con técnicas de cal en O Courel / Teresa Gómez Morgade
El origen de la investigación es su propia percepción como arquitecta de la falta de valoración de este patrimonio. Esto la llevó a cursar el máster en Valoración, Protección y Gestión de Patrimonio Cultural de la UVigo, que le dio la oportunidad de realizar una estancia en el Valle del Colca (Perú) con la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Y fue allí donde tuvo la primera toma de contacto con el uso de la tierra y la cal en las construcciones tradicionales.
«La arquitectura tradicional está relacionada con el entorno en el que se asienta. Está condicionada por las necesidades humanas, pero también por el clima, el relieve, la geología y, sobre todo, los materiales disponibles»
Tras regresar a España empezó a estudiar el uso de ambas en Galicia: «La arquitectura tradicional está relacionada con el entorno en el que se asienta. Está condicionada por las necesidades humanas, pero también por el clima, el relieve, la geología y, sobre todo, los materiales disponibles».
Y para poder abordar todo el territorio, elaboró dos mapas con los afloramientos calizos y con las principales zonas sedimentarias: «A partir de ahí, inicié un recorrido para localizar las técnicas de cal y tierra. Toda la zona de costa está ya muy destruida, así que me centré en las provincias de Ourense y Lugo, donde todavía pueden encontrarse edificaciones».

La autora de la tesis, Teresa Gómez Morgade, en un horno de cal en la sierra de O Courel / Teresa Gómez Morgade
«Me resultó muy enriquecedor entrevistar a la gente mayor que queda en los pueblos y que son los únicos que recuerdan cómo se ejecutaban estas técnicas con tierra recogida directamente del suelo o con la cal obtenida en hornos. Fue muy gratificante hablar con vecinos de más de noventa años sobre cómo era la vida en su infancia y poder plasmarlo», reconoce.
La arquitecta también realiza un interesante recorrido histórico: «Esta tesis tiene asociado un importante componente inmaterial, ese saber que se fue transmitiendo de generación en generación desde el Neolítico, cuando empezaron a revestir el interior de los monumentos funerarios con morteros de tierra decorados».
La llegada de los romanos supuso el comienzo de los morteros de cal y de los entramados de madera, que tuvieron su máximo desarrollo en el Medievo. Y, a partir del siglo XVII, el crecimiento de las ciudades impulsa el florecimiento de un intenso comercio.
«La cal se pudo utilizar en mayor o menor medida en todo el territorio, incluida la arquitectura tradicional marinera, porque la distribución se hacía a través de barcos»
«Los principales afloramientos calizos se sitúan en zonas montañosas del oeste de Galicia, desde Mondoñedo hasta O Barco de Valdeorras. Sin embargo, la cal se pudo utilizar en mayor o menor medida en todo el territorio, incluida la arquitectura tradicional marinera, porque la distribución se hacía a través de barcos. Desde Ribadeo se empezó a transportar a todos los puertos gallegos. Posteriormente, también se importó piedra caliza de Asturias y en las zonas de descarga del litoral se construyeron hornos para calcinarla. Muchos todavía se conservan, dos de ellos en la ría de Pontevedra», comenta.
Tras este intenso comercio también estaba la preocupación por la higiene pública y la implantación de disposiciones legales: «Una ordenanza municipal de Pontevedra en 1854 obligaba a encalar las edificaciones no solo por razones sanitarias, sino también porque mejoraba la estética. El casco histórico que ahora vemos en piedra estaba todo encalado».
Respecto a la quincena de técnicas constructivas localizadas, la experta las agrupó en cinco categorías. Las mixtas (entramados de madera encestados, pallabarro, barrotillo, listones y fábrica); las de fábrica de piedra (mampostería y cantos rodados); fábrica de tierra cruda (adobes y terrones); muros monolíticos de tierra (tapia); y los diferentes revestimientos para protegerlas o decorarlas (revocos de tierra y de cal, encalados y decoraciones murales).
Además de un exhaustivo registro fotográfico de las edificaciones tradicionales y sus técnicas, la arquitecta tomó muestras, de las cuales 47 fueron seleccionadas para realizar ensayos simples de laboratorio. Hay que destacar que la autora no disponía de financiación y que fueron realizados gracias a la colaboración de su director de tesis, Fernando Carrera, profesor de la Escola Superior de Conservación e Restauración de Bens Culturais de Galicia, y de la investigadora Teresa Rivas, del centro Cintecx de la UVigo.
Toda la información recogida forma parte de una base de datos con fichas de construcciones y técnicas y que tiene un enlace a los dos mapas digitales: «La idea es que sea accesible y que se pueda ir ampliando la información sobre esa arquitectura que todavía se mantiene. Mi tesis aporta una visión general y, a partir de aquí, hay muchísimo que seguir investigando».
El objetivo principal, añade, era «identificar los conocimientos técnicos y culturales encapsulados en los materiales y técnicas» para que administraciones y ciudadanos sean conscientes de «su capacidad de generar modelos arquitectónicos propios de cada lugar» y sus valores «paisajístico, ecológico, sostenible e inmaterial». En definitiva para proteger una «parte esencial» de nuestro patrimonio.
Suscríbete para seguir leyendo
- Sentencias a domicilio en horario nocturno: «Hay gente que se niega a abrir al no creerse que seamos del juzgado»
- Cancelado el transporte de ría de primera hora entre Vigo y Moaña
- Muere un ciclista cuando circulaba por la carretera A Madalena-Herbello, en Cangas
- Llegó el día: el Hotel Bahía cierra para emprender su ansiada metamorfosis
- Dos nuevos vuelos en el aeropuerto de Vigo templan un verano que amenaza con ser muy frío
- Corte inminente y duradero en el viaducto de la VG-20 de Vigo para avanzar en su rehabilitación
- Comparece en el juzgado el médico denunciado por agresión sexual en Vilagarcía
- Un vecino de Darbo de 44 años muere mientras practicaba ciclismo en Aldán
