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Un ingeniero vigués diseña el primer chip capaz de funcionar al filo del cero absoluto de temperatura: -268 ºC

David Cerviño acaba de presentar el «Fresquiño Sensor» que permitirá hacer viables los ordenadores cuánticos

Sus aplicaciones abarcan farmacéuticas, problemas matemáticos, banca o comunicaciones

El ingeniero vigués David Cerviño, ayer junto al ascensor Halo de la ciudad

El ingeniero vigués David Cerviño, ayer junto al ascensor Halo de la ciudad / Marta G. Brea

Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Vigo

Vigo está de rigurosa moda en el mundo de los chips. A la espera de que comiencen las obras de la fábrica de Sparc por 8,16 millones de euros, David Cerviño Fungueiriño (Vigo, 1997) acaba de lograr el primer microchip capaz de operar a -268º de temperatura. La temperatura se encuentra al borde del «cero absoluto» —los cero grados Kelvin— y es la que requieren los ordenadores cuánticos. Formado en la Universidad de Vigo y la de Barcelona como ingeniero microelectrónico, señala que es un «importante paso en la carrera por hacer realidad un ordenador cuántico escalable y factible», especialmente en lo que a costes y viabilidad se refiere.

El nombre del prototipo, «Fresquiño sensor», permitirá rebajar del millón de euros actual a precios competitivos el coste de los congeladores que permiten refrigerar los cúbits o bit cuánticos. Estos suponen la unidad mínima de información de estos computadores. Actualmente cada uno tiene un máximo de 100, pero el objetivo es que en el futuro alcancen las decenas de miles. «No es que sea muy costoso tener una máquina para cada uno, es que es imposible» señala sobre el avance cuanto a la eficiencia.

Vista de un refrigerador de un computador empleado por Cerviño

Vista de un refrigerador de un computador empleado por Cerviño / FdV

¿En qué consisten estos cálculos?

La computación cuántica se basa en el cálculo a partir de todos los escenarios posibles, siendo el «gato de Schrödinger» su paradigma más famoso: un felino se encuentra encerrado en una caja que contiene dos cápsulas, una con veneno y otra sin él. El animal está «vivo y muerto al mismo tiempo», ya que hasta que se abra el contenedor no se decide el resultado. Y con esas condiciones operan los citados ordenadores para alcanzar cualquier resultado. Sus aplicaciones llegarán a las farmacéuticas, ingeniería de materiales, problemas matemáticos, banca, comunicaciones o seguridad.

«Esto es un peligro, ya que será capaz de hackear algoritmos encriptados» en estos dos últimos ámbitos. Es por ello que la inversión en los últimos años ha crecido en varios países para poder alcanzar la «supremacía cuántica», momento en el que estas computadoras mejorarán a las actuales. Actualmente en España «no hay más de diez», estando en el CESGA de Santiago desde 2023 el único de Galicia con apenas 32 cúbits.

Detalle del "Fresquiño sensor"

Detalle del "Fresquiño sensor" / FdV

Residente en la actualidad en Barcelona, donde padece la falta de conexiones aéreas de Vigo a menudo, recibió durante la «Tardebuena» del 24 de diciembre el mejor regalo posible. La IEEE Solid State Circuits Letters, una de las revistas más prestigiosas en este sector, validaba su artículo y abría la puerta a publicarlo en el primer trimestre del próximo año. El «Fresquiño» funciona con helio líquido —que alcanza este estado a la citada temperatura— y un sistema de vacío, teniendo un margen de error de 0,78 grados centígrados. El objetivo es que en el futuro se pueda «igualar» esta temperatura con los -273º que requieren los ordenadores cuánticos. Para ello, cualquier empresa deberá contactar con él para intentar replicar el prototipo.

El proyecto nació en septiembre de 2021 como parte de su Trabajo de Fin de Máster mientras estudiaba en la localidad neerlandesa de Delft. Un año después era enviado a Taiwán a fabricarse y durante los meses siguientes hasta julio estaría testeándolo. Finalmente este verano pudo retomar el proyecto, enviando el texto final en agosto a la citada revista. «En el momento en el que sea una realidad es un cambio de paradigma en la forma de resolver cálculos», apunta, ya que actualmente los ordenadores cuánticos solamente son capaces de «vencer» a los tradicionales en las tareas «hechas a medida para él, el siguiente paso es que sea en tareas útiles para la sociedad» añade. Con la incorporación de más cubits se permitirá corregir los errores que tengan estos ordenadores, siendo tan importantes la «calidad y la calidad» de los mismos.

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