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Freno a la caída de la natalidad en el hospital Álvaro Cunqueiro

La gran maternidad de Galicia recibió este año casi al mismo número de recién nacidos que en 2024

El Sergas mantiene paralizadas las cesáreas humanizadas desde primavera

La unidad de neonatología del hospital Álvaro Cunqueiro, en una imagen de archivo.

La unidad de neonatología del hospital Álvaro Cunqueiro, en una imagen de archivo. / Marta G. Brea

Vigo

La gran maternidad de Galicia, la del Hospital Álvaro Cunqueiro, ha frenado este año el descenso de la natalidad. A la espera de los partos de los dos últimos días del año, todo apunta a que se repetirá una cifra muy similar de recién nacidos de la obtenida en 2024, con 2.786 bebés que estrenaron sus pulmones en Beade en 2024.

El lunes 29 de diciembre, en el que nacieron doce niños en el Álvaro Cunqueiro, con los que el saldo anual de nacimientos ascendió a los 2.766 y solo le faltan veinte en estos dos días para igualar o, incluso, superar al año pasado.

Los nacimientos en los hospitales públicos de la ciudad se han desplomado un 40% desde la crisis inmobiliaria de 2008, cuando nacían en el antiguo Hospital Xeral 4.641 niños al año. Trece de media al día. En la actualidad está en 7,6 recién nacidos.

En estos 17 años, los nacimientos en el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi) han vivido cuatro pequeños repuntes. El mayor, en 2017, con 196 bebés más que en 2016, para continuar al año siguiente con una de las bajadas más acusadas del presente milenio: un 13,6%, con 535 bebés menos. 2018 fue el año en el que se registró el primer día sin partos en la ciudad: el 11 de marzo. La excepcional situación se repitió el 17 de abril de 2024.

En esta inexorable senda descendente, 2025 pone el freno. ¿Habrá tocado suelo? Veremos.

Lo que está claro es que este descenso no se debe a que los hospitales públicos hayan perdido atractivo con respecto a los privados. Todo lo contrario. Las mejoras en las instalaciones y, por tanto, la atención con el traslado del Xeral al Álvaro Cunqueiro, han hecho que la mayor parte de las embarazadas apuesten por parir en el complejo de Beade. A la existencia de unidades de cuidados intensivos de adultos y de niños, por los que siempre se diferenció el Chuvi con respecto al resto de paritorios vigueses, con el nuevo hospital ganó también con el cambio de habitaciones múltiples (hasta de tres) por individuales y de paritorios por modernas unidades de trabajo de parto, parto y postparto.

Tanto es así que el Hospital Ribera Povisa decidió abandonar la actividad de partos el 1 de junio de 2024 y el Centro Médico Pintado ha dado el paso este año. Además del Álvaro Cunqueiro, el único centro médico de todo el área sanitaria en el que se mantienen los alumbramientos es en el Hospital Vithas Vigo. Hasta el 22 de diciembre (incluido) de este año, habían nacido en él 98 bebés. Así que es previsible que acabe el año con menos recién nacidos que en 2024, cuando ayudó a traer al mundo a 125.

Retos para 2026

Uno de los grandes retos de la atención al parto en la sanidad pública viguesa para el próximo año es recuperar las cesáreas acompañadas y sin separación de la madre del bebé en ningún momento, que permitan el piel con piel con sus probados beneficios. Tras una ardua lucha del colectivo Loita, la Consellería de Sanidade se comprometió a poner en marcha esta atención humanizada en todas las áreas sanitarias de Galicia. Con A Coruña, Vigo fue la última.

La presión llevó a que comenzara en de 2024, pero solo para casos de bajo riesgo y programadas (en horario de mañana). Debía seguir avanzando para abarcar otros supuesto, pero poco duró. Se suspendió ese mismo verano por falta de personal y volvió a paralizarse en marzo de este año de forma indefinida. Los profesionales de los distintos servicios implicados no se ponen de acuerdo en los espacios y protocolos necesarios.

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