Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Las otras «derramas» del propietario: una demanda al día por impagos u obras no autorizadas en Vigo

Impugnaciones de acuerdos, falta de mantenimiento de las zonas comunes o alteraciones de la estética son alguno de los pleitos en materia de propiedad horizontal

Cartel de Se vende en una vivienda.

Cartel de Se vende en una vivienda. / MARTA G. BREA

Vigo

Tener una casa o inmueble en propiedad no siempre es el sueño que dicen que es. Hace unos años era la aspiración de cualquier treintañero... hasta que llegan los problemas. Porque ser propietario tiene mucha «letra pequeña»; basta con observar los procedimientos judiciales relacionados con la habitabilidad: los tribunales vigueses recibieron en 2025 más de una demanda por impagos de alquiler, desahucios, deudas u obras comunitarias no autorizadas al no contar con la aprobación en junta.

Concretamente, estos litigios suman más de 550 entre juicios ordinarios y verbales (la diferencia reside en la cuantía y complejidad del procedimiento) y también en materia de propiedad horizontal. Por ejemplo, la reclamación de cuotas de la comunidad impagadas, impugnación de acuerdos, falta de mantenimiento de zonas comunes, filtraciones, humedades, actividades molestas, etc.

Las comunidades de propietarios se han convertido en protagonistas de estos procedimientos en este último año. Este mismo año, una vecina llegó a demandar a su comunidad tras haber rechazado esta en una junta vecinal extraordinaria la colocación de unos toldos para proteger su vivienda de las altas temperaturas. El pleito no prosperó en primera instancia. La petición, según la magistrada, estaba huérfana de «concreción técnica» sobre el tipo de instalación que se iba a acometer para amortiguar la luz solar y, sin un proyecto en condiciones, existía riesgo de que se rompiese la «estética» de la fachada del edificio.

Con todo, el mayor volumen de procedimientos son los relativos a impagos en el alquiler o incluso por okupación. Estos procedimientos instados por los juzgados de Primera Instancia buscan el desalojo de los inquilinos; incluso al darse por terminado el contrato y no abandonar el morador el piso.

Tracking Pixel Contents