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Restaurantes de Vigo ya cobran por reservar mesa: «Es una garantía para que el cliente venga»

La medida comenzó a aplicarse al inicio de la Navidad por la cantidad de gente que no aparecía

Se suele pedir un prepago de cinco euros por comensal durante los festivos y fines de semana

Servicio de comida ayer en el restaurante La Carpintería de Bouzas, uno de los que aplican el pago por reserva.

Servicio de comida ayer en el restaurante La Carpintería de Bouzas, uno de los que aplican el pago por reserva. / Marta G. Brea

Las reservas fantasma llevan años trayendo de cabeza a los restaurantes. Concretamente, comensales que guardan una mesa y que luego no cancelan pero tampoco aparecen, causando un importante trastorno en el día a día de los locales que lo sufren. Con la llegada de la Navidad y el bum turístico en la ciudad, este fenómeno se ha agravado. Fe de ello dan desde el emblemático restaurante La Carpintería de Bouzas, que han decidido tomar medidas. «Desde finales de noviembre empezamos a exigir un prepago de cinco euros por comensal por cada reserva los días festivos y los fines de semana que se descuenta de la cuenta final. Es una época con una elevadísima demanda y no podemos permitirnos lo que nos estaba pasando, demasiados casos de clientes que al final no aparecían», explica Elena Garmendia, propietaria del local junto a su marido Rafael Pérez.

En su caso, es un restaurante pequeño, con capacidad para unas 35 personas. Cuando tienen el comedor lleno, compran más producto, contratan personal de refuerzo... Y si les fallan varias mesas les supone un enorme inconveniente con cuantiosas pérdidas económicas al tener que desperdiciar mercancía. «Con ese cobro tenemos la garantía de que van a venir. Tú si compras una entrada para el teatro y luego no vas, pierdes el dinero. Pues en hostelería debe ser lo mismo», añade Garmendia. Lo que en principio era un sistema para implantarse durante los momentos de mayor demanda, como ahora en Navidad, lo cierto es que ha venido para quedarse y los que lo aplican lo mantendrán durante todo el año.

Hay que tener en cuenta también que hay ocasiones en las que se reserva para más comensales de los que luego aparecen. Por eso los que sí van deberán afrontar la penalización de cinco euros por cada uno de los ausentes.

Hasta ahora, eran muchos los restaurantes que solicitaban los datos de la tarjeta bancaria del cliente cuando se hacía la reserva. En caso de no cancelar con suficiente antelación, se carga una penalización que puede llegar hasta los cuarenta euros por comensal. Ahora, algunos hosteleros han decidido ir un paso más allá, exigiendo ya un pago para formalizar la reserva de la mesa. Y es que, como trasladan varios empresarios del sector en la ciudad, hay turistas que vienen a Vigo estos días que llaman a varios locales para guardar sitio a la misma hora y el mismo día y que, en el último momento, eligen al que ir, dejando en la estacada al resto sin ser conscientes de lo que supone para los establecimientos. Para evitar abusos como este es por lo que han empezado a cobrar por las reservas.

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