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Los coches antiguos: un museo sobre ruedas

En España se han registrado 175.000 matrículas históricas en este último año. El Club Gallego de Automóviles Antiguos juega un papel clave en la comunidad, un colectivo que trabaja para conservar los clásicos de la automoción

En fechas señaladas, por la carretera circula una parte viva de la historia del automóvil. Son máquinas que resistieron décadas de cambios tecnológicos, guerras, éxodos, crisis y modas, y que hoy siguen rodando gracias a la tenacidad de un grupo de aficionados. Uno de ellos es José Francisco Rodríguez Pérez, presidente del Club Gallego de Automóviles Antiguos, que atesora en su garaje seis coches clásicos e históricos, algunos verdaderas joyas de museo.

En 1886, Carl Benz patentaba el «vehículo motorizado con motor de gasolina», que a día de hoy es considerado como el primer automóvil. Un invento al alcance de muy pocos. Fue después de la II Guerra Mundial cuando los coches comenzaron a democratizarse en la sociedad. En Europa nacieron modelos hoy míticos: el Renault 4CV, el Volkswagen Escarabajo o Citroën 2CV, del que se fabricaron más de cinco millones de unidades, hoy es uno de los clásicos más queridos. El Club Gallego de Automóviles Antiguos nace en 1982 con el objetivo de recuperar un patrimonio histórico «de alto nivel». «Empezó poco a poco», recuerda Rodríguez. Llegaron a ser unos 70 socios, aunque hoy se mantienen 35, repartidos por toda Galicia. Esta afición surge, en la mayoría de los casos, como una herencia emocional. «Yo vivía en As Neves y siempre veía por la ventana pasar los coches». Eran los años 60, «ahora todos son iguales, no tienen personalidad», lamenta. De ahí, que intenten proteger este legado.

La buena noticia es que cada vez hay más jóvenes interesados en ello, «preguntan, se hacen fotos. Les gusta verlos rodar». De su colección, el que acapara más miradas es el Rosengart Super Tracción de 1939, «solo hay cuatro o cinco en el mundo». No exagera, lleva 30 años participando en la cabalgata de reyes de Vigo. Aun así, el veterano absoluto de su garaje es un Citroën B12 torpedo, de 1926.

Datos de los clásicos

En España, la mayoría de los coches clásicos tienen entre 20 y 30 años de antigüedad, aunque no es solo una cuestión de edad: un modelo puede ser considerado clásico si dejó huella en la cultura o en el diseño automovilístico. Para obtener la matrícula histórica, el vehículo debe tener, al menos, 30 años, estar fuera de producción y conservarse en su estado original, sin modificaciones esenciales. Quienes logran esta catalogación disfrutan de ventajas: ITV menos rigurosa, impuesto de circulación reducido, y a partir de los 60 años, exención de ITV.

Actualmente hay 175.000 vehículos con matrícula histórica en España, cuatro veces más que hace un año, tras la entrada en vigor del nuevo reglamento que simplifica el proceso. Galicia ocupa el sexto puesto en matriculaciones. Rodríguez usa sus coches con moderación. La ley permite circular con históricos alrededor de 90 a 100 días al año, pero apenas los mueve, salvo para concentraciones o actos especiales. Su pasión es, dice, como la de quien cuida un tesoro familiar. Un tesoro que, gracias a guardianes como él, sigue contando la historia del automóvil allí donde pasa.

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