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Más de cien vigueses alquilan su coche particular para conseguir un ingreso extra

El precio es dinámico: se marca en función de la demanda

Esta nueva forma de movilidad rivaliza ya con las empresas de arrendamiento de vehículos, taxis y VTC

Atasco de vehículos en los accesos al Ifevi, con un cliente ante un VTC

Atasco de vehículos en los accesos al Ifevi, con un cliente ante un VTC / Marta G. Brea

La movilidad ha ido cambiando, y de qué forma, en los últimos años. Cada vez aparecen nuevas modalidades que se adaptan a las necesidades de los viajeros. Tras el bum de los viajes compartidos y los VTC, especialmente a través de Uber, se ha puesto de moda el alquiler de coches entre particulares. Es decir, un propietario pone su propio vehículo en arrendamiento los días que no le hace falta para conseguir un ingreso extra. En Vigo, son un centenar de conductores los que ofrecen su automóvil particular para arrendar a un tercero.

El proceso se realiza a través de la plataforma Amovens, que antes rivalizaba con Blablacar en el mercado de los trayectos compartidos y que se ha reformulado para ofrecerse como buscador de coches particulares. El funcionamiento es sencillo. El interesado especifica qué días y horas necesita el vehículo y Amovens le marca los que están disponibles. La variedad es muy amplia. En Vigo se pueden alquilar desde utilitarios como un Fiat 500 hasta coches de gama alta como el Mercedes Clase A y furgonetas para viajes de varias personas. La plataforma conecta a arrendador y arrendatario, que acuerdan condiciones específicas como la posibilidad de llevar mascotas.

El intercambio de llaves puede realizarse mediante un encuentro físico, quedando propietario y cliente, ambos obligados a incorporar fotografías del coche con kilometraje y nivel de gasolina, por ejemplo, en la entrega y en la devolución. Incluso existe la posibilidad de que el alquiler se realice sin contacto entre ambos, pues Amovens ofrece la opción de instalar en el vehículo un dispositivo para abrirlo mediante una aplicación. Una vez completado el contrato de alquiler, durante la entrega se deberá verificar que el coche se devuelve en el mismo estado en el que fue entregado. 

¿Y el precio? Pues lo cierto es que es dinámico. Aunque por lo general se suele marcar una tarifa por día, que puede ser desde 20 euros, todo se basa en la demanda. Así, la plataforma ajusta automáticamente los precios en función de las fluctuaciones del mercado. Amovens tiene en cuenta los días laborables, los fines de semana, las vacaciones y las temporadas. Esto garantiza que el coche tenga un precio atractivo, considerablemente más barato en todo caso que los que ofrecen las empresas de alquiler de vehículos.

El arrendatario será responsable de las multas de aparcamiento, por exceso de velocidad y otras multas de circulación que pueda recibir el coche durante el periodo de alquiler, al igual que de los daños causados.

«En mi caso solo utilizo mi coche particular los fines de semana, pues los días laborables me muevo en vehículo de empresa. Así que ofrecerlo para que la gente lo alquile durante la semana me permite tener unos ingresos euros extra cada mes que siempre se agradece», asegura el vigués David Tenorio, que lleva varios meses alquilando su suv MG a distintos viajeros.

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