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La carta a los Reyes pasa antes por los abuelos

Alumnos del IES Álvaro Cunqueiro visitaron esta mañana el centro de día Agarimo, en Coia, para leerle unas dedicatorias a los mayores, cantarles y rendirles homenaje: «Deberiamos escoitar máis os vosos consellos e sabedorías»

Una de las alumnas del instituto de Coia recita su carta a una de las usuarias del centro

Una de las alumnas del instituto de Coia recita su carta a una de las usuarias del centro / Alba Villar

Si hay algo que evoca la Navidad es ese sentimiento de unión, de familiaridad, de juntarse para celebrar unas fechas festivas con los seres queridos. Pero también de recuerdo y agradecimiento con los que ya no están o incluso de compañía para aquellos que no pueden disfrutar de unas celebraciones conjuntas. Una mezcla de todas estas emociones fue lo que llevó al alumnado del IES Álvaro Cunqueiro, en Coia, a rendir un homenaje y amenizar las fiestas a los usuarios del centro de día Agarimo, ubicado en el mismo barrio.

Una alumna lee una carta a una de las usuarias de Agarimo

Una alumna del centro lee su carta a una de las usuarias de Agarimo. / Alba Villar

Para ello, y animados por la directora del instituto, Malores Villanueva, una decena de estudiantes escribieron unas cartas de agradecimiento y, sobre todo, reconocimiento, que esta mañana leyeron a los mayores que se encontraban en el centro de día. También el grupo Cunqueireteiras, las pandereteiras del centro, animaron la jornada con canciones populares.

«Mestres para todos nós»

En estas misivas, los alumnos quisieron poner en valor a los mayores, su sabiduría, su buen hacer, su cariño y transmitírselo como si se tratasen de sus propios abuelos. Así lo recordaba uno de los alumnos en su carta. «Moitas veces me dicía a miña avoa, o único para ser boa persoa é estudar e niso estou. Grazas porque sodes mestres para todos nós», recitaba el joven.

Las pandereteiras pusieron música a la jornada

Las pandereteiras pusieron música a la jornada / Alba Villar

Como él, otra compañera verbalizó como estos y otros muchos mayores son «referentes» para su generación. «Foron traballadores e persoas a seguir; referentes, alguén de quen tomar exemplo. Deberiamos escoitar máis os vosos consellos e sabedorías», leía la alumna.

El papel de la soledad, y aún en fechas tan familiares como las navideñas, también inundó muchas de estas cartas, pero desde una perspectiva de superación. «Inda que estemos nun contexto de amor, moitas veces a soidade toca ás portas o amor sempre chega máis aló. Admirámosvos e estades presentes», leyó otra de las estudiantes.

Para finalizar, los alumnos no dudaron en dar las gracias a todos los mayores que escucharon atentos, muchos de ellos incluso emocionados, sus cartas y agradecerles también su «amabilidad» y «sonrriso» porque para todos los usuarios, esta celebración supuso una ruptura con la rutina del centro que seguro animó la mañana. Y es que no solo las cartas fueron protagonistas. Pandereta en mano, las alumnas del instituto interpretaron varias piezas populares haciendo la delicia de los y las usuarias, así como la de las profesionales que a diario se encargan de la atención a los mayores del centro de Coia.

La actividad también dejó una huella clara en el estudiantado, porque no se trata de una salida más. Sino poner en valor el papel de los mayores, su importancia en la sociedad y lo mucho que se puede aprender de ellos. También su fragilidad e importancia de su cuidado y dedicación y sobre todo, el poder que tiene un abrazo cuando varias generaciones se juntan, como ocurrió esta mañana en Agarimo.

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