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Vigo cambiará todas las placas de sus calles, pero ¿qué ocurrirá con las que tienen valor histórico?

El Concello reemplazará más de 2.500 rótulos con un diseño preestablecido de aluminio, fondo blanco y marco rojo, además de integrar la imagen corporativa municipal

El cambio de una placa a otra.

El cambio de una placa a otra. / ALBA VILLAR /FVD

Vigo

Las placas son elementos fundamentales para orientarse en una ciudad, sobre todo si uno se queda sin batería y no puede acceder a Google Maps. Pero, además, la historia de Vigo también reside en estos elementos. Hay letreros de todas las épocas, reflejo de criterios estéticos de antaño, acontecimientos históricos o que simplemente existen como obras de artistas de personajes que fueron relevantes para la ciudad. Las primeras todavía «en pie» fechan de finales del siglo XIX. De hecho, algunas como la situada en el inicio de Vázquez Varela continúan dando servicio. En este caso también recuerda al alcalde que gobernaba cuando los vigueses reconquistaron la ciudad.

Hay otros ejemplares de especial interés por su belleza, como una de las que ocupa la Plaza de la Constitución, hecha en azulejo. Fue un encargo a la Gran Fábrica Nacional de Rótulos y Placas Esmaltadas de Zaragoza. También la ubicada en la calle López Mora, obra de Mariano Benlliure, famoso escultor valenciano considerado uno de los padres del realismo decimonónico. Está hecha en esmalte sobre plomo y estaño.

Con todo, pese a los «grandes éxitos», la mayoría de la cartelería viguesa es ya contemporánea. Letreros simples, de latón, con fondo blanco y el escudo. Más baratas que pagar a un escultor para que talle una a una, pero quizá también más legibles. Con todo, dado el deterioro que presentan muchas de ellas, el Concello sacó a licitación un contrato para renovarlas por un valor estimado de 123.900 euros. No solo para cambiarlas, sino también para fabricar, retirar y colocar. Desde el ente municipal consideran que es más factible y económico renovar que «hacer arreglos».

¿Por qué cambian?

Como requisito fundamental, los nuevos letreros deben tener una garantía de, como mínimo, diez años. El diseño está preestablecido: medidas de 600x250 mm, en aluminio, con el fondo blanco, el marco rojo, tipografía Arial y el escudo oficial. Su colocación debe ser respetuosa con las normas de la Asociación Española de Normalización (UNE) y estar al menos a una altura de 2,5 metros. Los motivos de cambio, además del deterioro y la consecuente mala visibilidad, son la falta de uniformidad, el uso de materiales más duraderos, la necesidad de integrar la imagen corporativa municipal y la posibilidad de integrarles tecnología en el futuro, como códigos QR.

Vigo tiene 1.860 calles, pero dada la longitud de algunas o las separaciones en intersecciones, se necesita colocar 2.513 rótulos y 18 soportes adicionales para algunos casos excepcionales.

Ejemplo de placa de valor histórico

Ejemplo de placa de valor histórico / ALBA VILLAR

¿Qué pasará con las históricas?

Todas las placas con valor artístico o patrimonial están a salvo. Pese al cambio y la unificación, todas aquellas hechas de cerámica, mármol o similares convivirán con las nuevas y no sufrirán alteraciones.

Los expertos afirman que es preferible conservar la historia a tener una ciudad completamente armonizada. Con todo, también hay voces críticas que animan a hacer revisiones del contenido de las mismas.

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