Seis meses de convivencia forzosa en las calles
Los Uber siguen haciendo trayectos urbanos por la ciudad pese a carecer de la autorización del Concello

Taxistas en la parada del centro comercial Vialia. / Pablo Hernández Gamarra
La llegada de Uber a Vigo a finales del pasado mes de junio causó un auténtico terremoto en el transporte de viajeros por carretera en la ciudad. El Concello no les dio permiso para hacer servicios urbanos pero, pese a ello, los VTC llevan operando todos estos meses como si tuviesen esa licencia, lo que les ha llevado a afrontar multas de más de 2.000 euros y, en algunos casos, la retirada del vehículo al depósito municipal. Pero lo cierto es que siguen haciendo esos viajes, causando un importante malestar en el sector del taxi.
Y es que los Uber no solo realizan servicios a demanda a través de su propia aplicación, sino que también esperan a pasajeros en paradas habilitadas específicamente para los taxis, como son las del aeropuerto o las de la estación de Vialia. Es decir, buscan captar clientes de los propios taxistas. Para intentar hacer frente a esta nueva competencia, el sector convocó una asamblea extraordinaria en la que mayoritariamente se votó a favor de la propuesta de eliminar el día semanal obligatorio de descanso al menos hasta mediados de enero. El objetivo precisamente es que haya la mayor cantidad de conductores por la calle para evitar que los clientes tengan que recurrir a los VTC, sobre todo en momentos de elevada demanda como los fines de semana.
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