Al menos cinco personas estafadas en el área de Vigo por una oferta de empleo publicada en Milanuncios
Celia se postuló a un supuesto trabajo como repartidora en una empresa de paquetería de O Porriño para el que tuvo que remitir sus datos personales con los que crearon dos líneas de teléfono falsas

Conversación de Whatsapp entre la demandante de empleo a la que quisieron estafar y el presunto ciberdelincuente. / Cedida

Celia García es una camionera gallega que respondió este pasado lunes a una oferta de trabajo engañosa en la plataforma de venta de segunda mano y propuestas de empleo Milanuncios.
Esta vecina de Cercedo-Cotobade contactó por mensaje a través de esta conocida página. Una vez hecha esa primera comunicación, demandante de empleo y presunto contratador cambiaron la vía de conversación por la app Whatsapp y el correo electrónico, desde donde ella le envío a su interlocutor, que se hacía llamar Jorge, pantallazos de su DNI, de su tarjeta sanitaria y de su curriculum.
«Era un mensaje normal, sin nada que invitase a pensar que se tratara de una estafa», comenta Celia a FARO, en referencia al anuncio en el que precisaban un chófer de reparto para una empresa de paquetería ubicada en O Porriño, oferta que en la actualidad ya no está activa en Milanuncios.
«Tenía que empezar a trabajar dos días después (el miércoles 10 de diciembre), y las condiciones eran razonables, tanto en el tema económico como en cuestión de horarios», relata la presunta víctima, que ha facilitado al diario decano los pantallazos de las conversaciones que mantuvo, vía teléfono móvil, con el tal Jorge.

Las condiciones de trabajo que le transmitieron a Celia para el empleo de repartidora. / Cedida
Debía cubrir una ruta diaria en furgoneta entre Vigo y Oviedo, entre las 17 horas y las 03 de la madrugada: «Se trabaja de lunes a viernes (descanso sábado y domingo). El salario es de 1.800 euros», detalla el mensaje del contratador.
También le comentó que le iba a abrir dos líneas móviles en Movistar a su nombre, necesarias para confirmar digitalmente las entregas de los paquetes que fuese a realizar. «Me mandó la localización de la empresa, y existía realmente, así que no sospeché nada. Después me cambió el día en el que debía incorporarme al trabajo para el lunes, así que le comenté la posibilidad de ir el viernes para conocer todos los detalles 'in situ', antes de empezar oficialmente».
«Me habían engañado»
Revisando mentalmente todos los pasos hacia ese nuevo trabajo, no se acabó de fiar así que volvió a contactar con Jorge, «pero ya no entró ni el correo ni el whatsapp, y me di cuenta de que me habían engañado».
Celia llamó a Movistar y comprobó que había dos líneas a su nombre. «Les conté lo que había pasado para que constase mi reclamación, después fui a poner una denuncia a la Guardia Civil de Pontevedra, y allí me comentaron que era un tipo de fraude habitual, pero que no me preocupase, porque esa denuncia ya me eximía de cualquier pago que quisieran hacer con mis datos personales».
También se acercó a la empresa que presuntamente le iba a contratar, donde fue consciente de la dimensión que estaba alcanzando la estafa. «Una vez allí, me confirmaron que yo era la quinta persona a la que habían intentado engañar con ese supuesto empleo, y que incluso una de ellas, una trabajadora autónoma, había acudido con su furgoneta para iniciar la ruta. Me quedé a cuadros», se sincera Celia. La propia empresa de envíos también había denunciado los hechos al ver su nombre envuelto en ese supuesto fraude.
En qué consiste la estafa
Se trataría de un delito de estafa y falsedad documental. Los presuntos ciberdelincuentes pueden contratar de manera fraudulenta multitud de servicios de telefonía utilizando documentos de identidad de los demandantes de empleo que se interesan por la falsa oferta laboral, como líneas de telefonía móvil y fija, internet y/o televisión digital, así como adquirir diferentes dispositivos electrónicos asociados a estos servicios, como smartphones, módem, tablets, ordenadores portátiles y televisiones. A través de cuentas bancarias creadas con esos datos personales y gracias a los servicios 'on line' que ofrecen las entidades financieras, no solo se pueden domiciliar los servicios contratados, sino realizar compras o pedir créditos.
Según el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) en España se han detectado numerosos intentos de fraude que se hacen pasar por departamentos de recursos humanos de empresas, en ocasiones conocidas, en los que se ofrece un trabajo con muy buenas condiciones y bien remunerado. Los ciberdelincuentes utilizan diferentes vías de comunicación, como el correo electrónico, los mensajes o las llamadas telefónicas, para intentar robar datos personales.
¿Qué hacer?
INCIBE es una entidad española de referencia para el desarrollo de la ciberseguridad y la confianza digital. Trabaja para proteger a ciudadanos, empresas y la red académica y de investigación mediante la promoción de la cultura de ciberseguridad, el ofrecimiento de recursos de apoyo y la gestión de incidentes de seguridad. Para ello, ofrece canales de ayuda como la línea telefónica gratuita 017 y la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI) Para reportar el fraude, ofrece una Línea de Ayuda en Ciberseguridad. De esta manera, se podrá evitar que otras personas sean víctimas. Por otro lado, se pueden enviar las pruebas que se hayan recolectado mediante su buzón de reporte de fraude.
En caso de haber respondido al mensaje, facilitando algún tipo de información personal o bancaria, se deberán recopilar las evidencias (por ejemplo, con capturas de pantalla) y contactar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para presentar la correspondiente denuncia.
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