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«A los niños ya no se le caen los dientes»

Margarita Cameselle es la dentista de As Celtas. En su día ella también fue una deportista de alto rendimiento en vela, pero decidió decantarse por su vocación: fomentar y tratar la salud bucodental

Margarita Cameselle, dentista de As Celtas.

Margarita Cameselle, dentista de As Celtas. / Pablo Hernández Gamarra

Vigo

Los deportistas tienen que cuidarse los dientes de una forma más consciente porque pueden sufrir complicaciones que comprometan su rendimiento. Con el sobreesfuerzo les cambia el pH de la saliva y ello hace que aumenten sus papeletas de tener caries o de que aparezcan lesiones que puedan frenar una competición. La dentista viguesa Margarita Cameselle así lo afirma porque viene de ese mundo.

Durante años fue deportista de alto rendimiento. Competía en vela y con treinta años ganó un campeonato de España. Entonces empezó a formar parte del equipo preolímipico para ir a Londres en 2012. Sin embargo, tenía que tomar una decisión por su edad. «Me había estado formado durante muchos años para esto y la vela era mi afición», dice.

Se decantó por la odontología, pero no dejó del todo de lado lo otro. Además de tratar a numerosos compañeros del mundo del deporte marítimo, ahora es la dentista de As Celtas. Trabaja con ellas para que la dentadura no se convierta en un obstáculo. Cameselle destaca que este tipo de atletas «se suelen cuidar bastante», pero que las revisiones permiten detectar hallazgos inesperados, como un quiste, que se convertiría en un problema que, sin control, podría agravarse ante un golpe y llegar a causar una fractura mandibular.

Además de supervisar sus bocas, les prepara consejos para saber cómo actuar durante las competiciones, tanto a las futbolistas como a los de la vela. «Muchas veces me llaman durante regatas transoceánicas para consultar problemas a bordo», indica.

El resto de los mortales

Cameselle inció su propia clínica hace un año en García Barbón y, aunque es especialista en deporte, recibe a todo tipo de pacientes. Son un equipo solo de mujeres: asegura que es una fórmula que funciona.

Los problemas del público general que aparecen son distintos a los de hace un par de años. El bruxismo está a la orden del día: aumentó por el ritmo de vida y el estrés. Este hábito provoca fracturas dentales y convierte a los pacientes en candidatos a implantes. Para abordarlo, además de placas de descarga y pautas de relajación, recomienda completar el tratamiento con fisioterapia y deporte. Otro es la enfermedad periodontal: «seguimos teniendo que concienciar a la población de la importancia de la limpieza», afirma.

Con todo, también hay una mayor preocupación por la estética, «algo que siempre significa salud».

El ratoncito Pérez, en paro

El cambio en la alimentación y la dieta, cada vez menos atlántica, influye directamente sobre la salud bucodental de los niños. «Los dientes de leche no caen y acabas teniendo que extraérselos. Es un efecto de la alimentación, mucho más blanda. No damos pan duro, damos fruta triturada... son factores que impiden el movimiento», apunta. Esto provoca que la dentadura salga en doble fila, que los maxilares sean cada vez más estrechos y que los niños se conviertan en respiradores orales.

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