Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Mucho más que «profes» de idiomas

Conocer los tiempos verbales y la gramática permite aprobar un examen de Inglés o Francés, pero no te hará desenvolverte en el idioma. Para ello, los alumnos cuentan con auxiliares de conversación, un programa de profesores nativos ahora en peligro al estar su condición laboral cuestionada por el Ministerio de Trabajo

James McConville y Anwa Bouaska, auxiliares de conversación en el IES Álvaro Cunqueiro.

James McConville y Anwa Bouaska, auxiliares de conversación en el IES Álvaro Cunqueiro. / Alba Villar

Vigo

James y Anwa llevan poco menos de un trimestre en las aulas del IES Álvaro Cunqueiro de Vigo y ya son conscientes de la mejora en el dominio de lenguas extranjeras por parte de su alumnado. «Nos enfocamos mucho en la pronunciación; repetimos y repetimos, dividimos las palabras en sílabas para que lo entiendan y suenen mejor... las clases son más divertidas y hemos despertado la curiosidad tanto por otras lenguas como por otros países », cuentan.

Su labor no solo pasa porque el estudiante aprenda o sepa desenvolverse en un idioma, sino porque tenga interés tanto por seguir formándose en idiomas extranjeros como por conocer otras culturas, curiosidades o «jergas» que generalmente no vienen recogidas en los libros de texto.

Él natural de Irlanda y ella de Túnez, James McConville y Anwa Bouaska son dos de los auxiliares de conversación destinados en colegios públicos de Vigo. Se trata de una programa a nivel nacional ampliamente defendido por la Xunta de Galicia que podría tener los cursos contados por las «discrepancias» entre el Ministerio de Educación y el de Trabajo.

La problemática viene por la seguridad jurídica de estos docentes, todos nativos del país cuya lengua enseñan. El Ministerio de Trabajo les exige un contrato laboral en el régimen de la Seguridad Social, pese a ser participantes en un programa de intercambio cultural.

El propio conselleiro de Educación, Román Rodríguez, se mostró preocupado ante la posibilidad de perder este programa —en este curso hay 690 auxiliares de conversación de 19 países que prestan apoyo al aprendizaje de lenguas extranjeras en 791 colegios gallegos— que tan buenos resultados ha dado para el nivel en idiomas.

Experiencias

Por el momento, tanto James como Anwa se muestran cautos antes la posibilidad de no poder repetir con este programa. Para ambos se trata de su primera experiencia, que confían poder repetir en cursos siguientes. «No sé si seguiré aquí en Galicia, porque también pedí para País Vasco y Andalucía, pero sí tengo claro que me gustaría seguir. Yo tengo formación como profesora pero nunca ejercí allá en Túnez. Me gustaría seguir formándome aquí, aprender el idioma, las costumbres... Desde que estoy en Galicia he descubierto cosas maravillosas como los magostos y las castañas, y todas sus fiestas», explicaba Anwa Bouaska.

Los dos auxiliares de conservación, ayer en Vigo

Los dos auxiliares de conservación, hoy en Vigo / Alba Villar

Misma realidad transmite James. Él sí había estado anteriormente en España trabajando en academias y dando clases de apoyo. «Al final ser nativo le permite a los alumnos ir más allá de la lengua; conocer la cultura, la forma de hablar allí, que les apetezca más viajar y conocer otros mundos, otras realidades. Al final son conceptos que en las clases no ven, pero hablando con nosotros sí. Pueden aprender muchísimo», amplía James Mc Conville.

Por ejemplo, este joven, a diferencia de sus alumnos, no es muy asiduo al fútbol pero potenció un pódcast deportivo en el aula que ahora es escuchado por los niños. «Conocen vocabulario y formas verbales que son las que realmente se emplean en mi país. Eso les da soltura y confianza para hablar el idioma», añade.

Ambos esperan que «los problemas de visado, que se solucionan fácil» sean los únicos problemas relativos a este intercambio.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents