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Renfe advierte que el cambio en las indemnizaciones podría cancelar trenes como el Vigo-Barcelona

Heredia analiza con la Abogacía del Estado el recurso a la medida y advierte que pone en riesgo líneas deficitarias

«El PP no le ha dicho a la gente que su billete va ser más caro y lo mismo gracias a esta medida populista acabamos cerrando servicios de larga distancia»

El Alvia entre Barcelona y Galicia a su paso por Pamplona este otoño. |  V. Currás

El Alvia entre Barcelona y Galicia a su paso por Pamplona este otoño. | V. Currás

Víctor P. Currás

Víctor P. Currás

Vigo

Una votación en Senado y Congreso presentada como una derrota del Gobierno podría empeorar la situación ferroviaria de Vigo y buena parte de España. Renfe advierte que la enmienda a la Ley de Movilidad Sostenible en la que se instaba a recuperar las indemnizaciones vigentes en el AVE hasta 2024 acarreará consecuencias en la política tarifaria y operativa de la compañía pública.

«El PP no le ha dicho a la gente que su billete va ser más caro y lo mismo gracias a esta medida populista acabamos cerrando servicios de Larga Distancia», avanzó su presidente, Álvaro F. Heredia, en una entrevista en Hora 25 este viernes. El máximo responsable de la operadora recordó que «los servicios comerciales —AVE, Alvia, Intercity o Avlo— tenemos la obligación de cubrirlos con la tarifa de los viajeros». «Si nos gastamos más en indemnizaciones tendremos que subirlas», añadió apuntando que actualmente tienen mejores datos de puntualidad y compensaciones por demora que el resto de compañías. Pero el verdadero problema llegaría en las conexiones menos lucrativas.

Hasta la liberalización ferroviaria las rutas más rentables se aprovechaban para subsidiar aquellas deficitarias pero claves para la vertebración territorial o el servicio público. La entrada de la francesa Ouigo y la hispanoitaliana Iryo en las relaciones entre Madrid y Barcelona, Valencia, Alicante, Málaga o Sevilla abarató los precios en las mismas, reduciendo el margen en la caja de Renfe. En consecuencia, ésta subió los precios en servicios en monopolio como el AVE gallego hasta ofertar billetes de «bajo coste» por más de 100 euros.

Estos ingresos «extraordinarios» servían para cubrir las pérdidas ocasionadas en trayectos en los que las incidencias están a la orden del día, siendo el Alvia entre Galicia y Barcelona uno de los más clamorosos en toda la red. El convoy recorre más de 1.300 kilómetros alternando ancho ibérico e internacional, lo que dispara la probabilidad de retrasos que oscilan entre los 90 minutos y las cuatro de forma ocasional.

Es por ello que en un escenario de feroz competencia, Renfe elegiría el mismo camino que los antiguos Trenhotel para un servicio que comunica Vigo y A Coruña con León, Burgos, Vitoria, Pamplona o Zaragoza de forma directa. El tren alterna las terminales de Guixar (lunes, miércoles y viernes) con la herculina de San Cristóbal (el resto de días) como cabecera, garantizando el enlace en Ourense.

Sanciones de Europa

Sobre la implantación de ese antiguo compromiso de puntualidad ha avanzado un posible recurso. «Lo estamos estudiando jurídicamente con la abogacía del Estado y el Ministerio», relataba Heredia ante una norma que califica de «Ley contra Renfe» ya que le obligaría a competir en desigualdad de condiciones contra el resto. Esto, según denunció en la Cadena Ser y apuntan otros ferroviarios, podría acarrear sanciones por incumplir la normativa europea.

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