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Tres visiones para liderar la Universidad de Vigo hasta 2032: Rubio, Mateo y Porteiro

El futuro rector o rectora de la UVigo afrontará un mandato de seis años con la caída de la natalidad, el relevo generacional o la burocracia entre los retos

Belén Rubio, Carmen García Mateo y Jacobo Porteiro.

Belén Rubio, Carmen García Mateo y Jacobo Porteiro. / A. Villar | J. Lores

Sandra Penelas

Sandra Penelas

Más de 20.000 trabajadores y estudiantes elegirán al futuro rector o rectora de la UVigo en unas elecciones inéditas, las primeras en el marco de la LOSU, que establecen un mandato único de seis años.

La actual vicerrectora de Investigación, Belén Rubio (H2040), la catedrática de Ingeniería de Telecomunicación Carmen García Mateo (Nós Universidade) y el catedrático de Ingeniería Industrial Jacobo Porteiro (Consenso) aspiran a sustituir a Manuel Reigosa tras los comicios que deberían celebrarse en mayo de 2026 (los últimos tuvieron lugar el 4 de mayo de 2022).

A falta de que puedan surgir más aspirantes —el calendario electoral todavía no está en marcha—, las décimas elecciones de la UVigo serán las segundas de su historia con tres listas. En 1999, José Antonio Rodríguez Vázquez defendió el Rectorado frente a Eusebio Corbacho y Domingo Docampo, que acabó por sustituirlo al frente de la institución.

Los candidatos actuales esbozan para FARO cuál será su modelo de universidad y las primeras decisiones que tomarán si consiguen el apoyo de las urnas. Además de sus respectivas carreras investigadoras, los tres cuentan con experiencia en la gestión y forman parte o han sido miembros del equipo del actual gobierno o de los anteriores.

Y coinciden en señalar como retos prioritarios de su mandato el relevo generacional de la plantilla, la caída de la natalidad y, por tanto, de la matrícula, la reducción de la excesiva burocracia, la negociación con la Xunta del nuevo plan de financiación para las universidades gallegas y la apertura del nuevo mapa de titulaciones gallegas, que estará marcado por el desenlace del convenio para la descentralización de Medicina.

En el caso de que sean Belén Rubio o Carmen García Mateo, la UVigo estará dirigida por primera vez por una rectora

Si ninguno de ellos obtiene más de la mitad de los votos, será necesaria una segunda vuelta para proclamar al ganador o ganadora de las elecciones. En el caso de que sean Belén Rubio o Carmen García Mateo, la UVigo estará dirigida por primera vez por una rectora.

Poco antes, en febrero, ya es seguro que la USC proclamará a la primera rectora en la historia de las tres universidades gallegas porque las cinco candidatas son mujeres.

Además del mandato único de seis años, entre las novedades que introduce la LOSU también está la posibilidad de que los alumnos sénior elijan al rector o rectora de la UVigo y a sus representantes en el próximo Claustro.

Preguntas:

  1. ¿Por qué debe ser rector/a de la UVigo?
  2. ¿Cuál es su modelo de universidad?
  3. Fortalezas y debilidades de la institución
  4. Primera decisión o medida tras ganar las elecciones
  5. Una prioridad por colectivos (PDI, estudiantes y PTXAS)
  6. Además de Medicina, qué otras titulaciones solicitará?

Belén Rubio, catedrática de Estratigrafía (H2040): «Debe seguir siendo tecnológica, pero Medicina es una deuda histórica»

«Necesitamos una captación y retención de talento investigador, porque hay departamentos en los que se van a jubilar 13 de sus 14 profesores»

Carmen Gª Mateo. |  A. V.

Belén Rubio. / Alba Villar

1. Tenemos un proyecto ilusionante y de futuro. Llevo 34 años en la UVigo y acumulo 24 años de gestión. Tengo capacidad de diálogo y de ejecución. Lo he demostrado en el vicerrectorado y en lo que se ha mejorado en la consecución de fondos o proyectos. También creo que puedo lograr ese equilibrio entre logros alcanzados y nuevos proyectos. Tengo capacidad de interlocución con la Xunta, la CRUE y otros organismos ajenos a la universidad. Y tendré un equipo caracterizado por la diversidad.

2. Uno de sus pilares es el diálogo. Muchos de los logros que se consiguieron en la UVigo estos años fueron fruto del diálogo en mesas de negociación o comisiones de investigación. La UVigo es mi vida, mi casa, y busco que la gente está contenta. Hemos promovido la estabilidad del personal PDI y PTXAS a pesar de los tiempos complicados que hemos vivido. Tenemos muchos proyectos de futuro con una visión transformadora pero desde la honestidad. Se han conseguido muchos cambios durante estos siete años y medio que son visibles y evidentes. Tenemos una universidad buena, pero queremos que sea excelente. Y necesitamos esa visión transformadora, valiente, que contemple, por ejemplo, una mejora digital total. Porque uno de los retos es el tecnológico. Las universidades estamos continuamente en entornos caracterizados por la vulnerabilidad, lo incierto, lo complejo y lo ambiguo. La crisis de 2008 paralizó la tasa de reposición y el COVID nos obligó de la noche a la mañana a dar clase de modo on line. Estas crisis nos ayudan a mejorar.

«Llevo 34 años en la UVigo y acumulo 24 años de gestión. Tengo capacidad de diálogo y de ejecución»

Belén Rubio

3. Más que debilidades, hablaría de retos. Uno es el generacional. Siempre decía Manolo (Ramos) que somos una universidad de aluvión, porque casi todos llegamos en los años 90 y ahora necesitamos ese recambio. Ya lo estamos abordando y hemos mejorado e incluso reequilibrado algunos ámbitos. Pero necesitamos una captación y retención de talento investigador, porque hay departamentos en los que se van a jubilar 13 de sus 14 profesores. Tenemos también el reto demográfico y la bajada de alumnos a partir de 2028. Ahí hay que hacer una apuesta por nuevos modelos de docencia, manteniendo la excelencia, pero siendo más flexibles, innovadores y transnacionales. Ya tenemos alguna titulación conjunta y hemos empezado con las microcredenciales. Y está el tema del aprendizaje a lo largo de toda la vida. Pero todo esto se puede hacer siempre que tengamos recursos, por eso otro reto es el financiero. Vamos a negociar un nuevo plan de financiación en Galicia y en 2028 empezará un nuevo programa marco europeo. Y respecto a los cambios tecnológicos, tenemos que hacer un análisis global de todos los procedimientos que tenemos en la casa para optimizarlos, digitalizarlos y hacerlos más ágiles. Es un reto fundamental y una debilidad que aún tenemos.

4. Como somos la universidad de las personas, la primera medida va dirigida a que todos los colectivos estén mejor. Y lo principal es mejorar los procedimientos, porque es una demanda generalizada. Cada vez estamos más metidos en burocracia y hay que pararse y analizar. Tenemos ideas y con diálogo vamos a conseguirlo. Es el primer paso y fundamental para mejorar el bienestar de las personas.

5. En el caso del PDI y el PTXAS, la mejora de procesos y la conciliación. Y para los estudiantes, más diálogo, más conexión, residencias universitarias que nos hacen falta. Y para personal investigador, una carrera conocida y estable.

6. Todos los años hay una negociación de titulaciones con los rectores y llegamos a acuerdos. Hay cosas que ya están sobre la mesa y el rector Reigosa ha planteado alguna, pero las negociaciones también van a depender de cómo resulte lo de Medicina. En este momento, creo que hay que esperar acontecimientos. Hay muchas titulaciones que se podrían implantar, como Psicología, que ahora va a empezar en una universidad privada y resultaría sencillo. O también Biomedicina, que se ofertará también en la privada. En fin, no aseguro que vayamos a pedir estos grados, porque todavía debemos negociarlo. Y a mí me parece que es bueno que siga habiendo especialidades. Es decir, la UVigo es la universidad más tecnológica y creo que debe seguir siendo así. Independientemente de que Medicina es una deuda histórica.

Carmen García Mateo, catedrática de Ingeniería de Telecomunicación (Nós Universidade): «Hay que movilizar al estudiantado y que esté presente en las decisiones»

«Agilizar la burocracia era uno de los objetivos del actual gobierno, pero hemos empeorado; lanzaremos un plan de modernización de la gestión»

Jacobo Porteiro. |  J. Lores

Carmen García Mateo. / Alba Villar

1. Estoy en un momento muy adecuado para ser rectora. Es una continuación a mi trayectoria académica e investigadora en la Universidad de Vigo y creo que tengo los méritos, la solvencia y el rigor de mis actuaciones pasadas para que se me otorgue la confianza. Es una tarea formidable en todas sus acepciones. Es un orgullo optar a este puesto y ser rectora. Es un reto complejo y muy ilusionante.

2. Una universidad activa, influyente, equilibrada, capaz de adaptarse a las demandas sociales y profesionales. Hay cinco ejes que nos guían. El primero es una universidad plural y un proyecto colectivo. Nuestro lema es ‘Todas las personas, un proyecto’. El segundo es la digitalización y la profesionalización de la gestión, modernizando procesos, reduciendo burocracia y ofreciendo servicios ágiles y accesibles. El tercer eje es la mejora de infraestructuras y del equipamiento, garantizando espacios dignos, seguros y funcionales para la docencia y para la investigación. El cuarto eje sería una universidad descentralizada, dando más autonomía y recursos a los campus para mejorar la eficiencia y la cohesión territorial. Y el quinto eje es la renovación generacional, asegurando oportunidades para el PDI joven, manteniendo calidad y equilibrio entre las áreas de conocimiento.

«Creo que tengo los méritos, la solvencia y el rigor de mis actuaciones pasadas para que se me otorgue la confianza»

Carmen García Mateo

3. Claramente, nos ampara toda una trayectoria de consolidación de todos los centros. Son muy activos y, en general, tienen muy definidas sus líneas estratégicas para el futuro. En algunos casos, hay que ayudar a mejor la oferta académica en cuanto a titulaciones. Y en la parte de investigación, la UVigo es un referente a nivel nacional e internacional en muchos campos. Habría que intentar ampliarlos, además de crecer y aumentar la velocidad para ser muy competitivos en la consecución de fondos. Eso va a permitir que los grupos de investigación tengan masa crítica y puedan acometer grandes tareas. Un punto débil clarísimo es cómo está en estos momentos toda la gestión, tanto académica como investigadora. Es una debilidad muy fuerte que tiene que ver también con la organización del personal de administración y servicios (PTXAS). Y empieza a haber una amenaza que es que nuestras infraestructuras, como las de muchas otras universidades públicas, necesitan mejoras y un mantenimiento.

4. Una de las cosas en las que nos vamos a centrar es un plan de evaluación y modernización de la gestión con la participación de todos. Agilizar la burocracia era uno de los objetivos del actual equipo de gobierno desde hace 8 años pero hemos empeorado. Es verdad que mucha viene desde fuera, pero internamente se pueden hacer las cosas mucho mejor.

5. Lo que pide el PTXAS y comparto es mayor diálogo y participación para poder llegar a establecer esta modernización de la gestión. En el caso del estudiantado, hay que conseguir movilizarlo. Tras la pandemia, la sociedad se ha vuelto mucho más individualista y esto lo notamos también en nuestras aulas. El estudiante parece más un destinatario que un actor, un miembro de la comunidad. Por lo tanto, un reto es conseguir movilizarlo. Tiene que volver a ser una parte activa de la universidad y que su voz esté muy presente en todas las decisiones que les afectan como la docencia, servicios, la movilidad ola sostenibilidad. En cuanto al PDI, tenemos que afrontar la renovación generacional mediante la inserción de nuevos docentes e investigadores y con un plan de acompañamiento para que sean también actores activos en la toma de las decisiones.

6. En este momento no voy a hablar de titulaciones, aunque las tenga en mi cabeza e incluso reflexionadas de forma conjunta. Escucharemos a las centros para seleccionarlas de forma colectiva. Pero serán aquellas que sean las más demandadas y en las que podamos asegurar recursos de calidad . Y esa será la demanda que como rectora defenderé ante las instituciones. Hay que tener claro cuáles pueden funcionar mejor en la UVigo, negociarlas dentro del marco del sistema universitario gallego y conseguir los recursos. Sin improvisaciones ni títulos que parezcan muy atractivos, pero que no tienen base. Y buscando un equilibrio entre campus.

Jacobo Porteiro, catedrático de Ingeniería Industrial (ConSenso): «Liberar al personal de la carga diaria burocrática aportará valor»

«Es urgente buscar soluciones para la vivienda y la UVigo tiene que jugar un papel para que los estudiantes puedan estudiar las titulaciones que quieren»

Tres visiones para liderar la Universidad hasta 2032

Jacobo Porteiro. / Jose Lores

1. Soy buen candidato y nuestro proyecto es el que la Universidad de Vigo necesita porque llevamos demasiado tiempo con una línea de trabajo continuista y los nuevos retos necesitan un enfoque más moderno que nosotros podemos darle. Por eso considero que somos los adecuados.

2. Una universidad pública, desde luego, y muy cercana a la sociedad en la que está, de Galicia y de las tres ciudades donde tiene campus, Vigo, Ourense y Pontevedra. Una universidad que imparte una docencia excelente y que los ciudadanos la ven puntera en este ámbito. Y luego, por supuesto, que también tiene investigación de primer nivel y mucha transferencia de tecnología. Pero, sobre todo, una universidad excelente en la docencia, eso es lo primero. Y luego también, y ya como institución, que sea ejemplar en el ambiente de trabajo y la sostenibilidad.

«Llevamos demasiado tiempo con una línea de trabajo continuista y los nuevos retos necesitan un enfoque más moderno que nosotros podemos darle»

Jacobo Porteiro

3. Tenemos tres campus muy buenos y con titulaciones muy atractivas. Es una universidad bien valorada y posicionada que cuenta con muy buenos profesionales tanto en el ámbito de la docencia y la investigación (PDI) como en el de la administración y servicios (PTXAS). Esas son nuestras principales fortalezas y, más que debilidades, hablaría de amenazas. Necesitamos una renovación generacional urgente porque en los próximos años se jubila una gran parte de la plantilla. Y luego tenemos un Plan de Financiación pendiente de negociar con la Xunta, debemos buscar nuevas titulaciones e integrar la Inteligencia Artificial tanto en la docencia como en la forma en la que trabajamos. Es decir, tenemos que adaptarnos a un mundo cada vez más cambiante y más rápido y también más competitivo. Y debemos saber hacer esa transición. Por tanto, tenemos grandes fortalezas y, si no amenazas, al menos retos en el horizonte.

4. Lo primero será sentarme a hablar y negociar con los diferentes colectivos para empezar a planificar las acciones estratégicas. Es decir, ConSenso parte de un modelo de gestión muy basado en el diálogo y en el proyecto en común. Y la primera medida tiene que ser sentarme con todos los colectivos y todos los órganos de negociación y decisión para empezar a trabajar en ese proyecto en común.

5. Todos queremos una buena universidad y fuerte. Parto de la base de que los tres colectivos se beneficiarán de un proyecto común de universidad en el que haya un buen ambiente. Eso es lo prioritario para todos. En el caso de los estudiantes, creo que es urgente que busquemos soluciones para la vivienda y la UVigo tiene que decidir qué papel puede jugar. No será del todo decisivo, porque la institución tiene ahí una capacidad limitada, pero algo tenemos que hacer para que los estudiantes tengan un acceso más fácil a la vivienda y puedan desplazarse a estudiar las titulaciones que ellos quieren. En el colectivo del PDI, dependiendo de sus circunstancias académicas, habrá quien esté más preocupado o interesado por las condiciones para la promoción o la consolidación. Pero si vamos al colectivo en su generalidad tenemos que sentarnos y ver qué herramientas podemos darles para liberarlos de carga diaria burocrática y que puedan centrarse en lo que mejor hacen, que es marcar la diferencia y aportar valor. Será una de las medidas principales. Y, en el caso de los PTXAS, una administración más eficiente e inteligente también les va a ayudar. Pero con ellos ahora mismo tenemos la responsabilidad de garantizar el derecho a una carrera profesional reconocida dentro de la UVigo. Ahí hay bastante margen, tanto en carrera como en promoción.

6. El acuerdo que existe es no replicar titulaciones que ya se imparten en Galicia y hay que seguir respetándolo. Si no lo hacemos, perderíamos todos. Si algo celebramos en el caso de Medicina es que se llegase a un acuerdo. Hay que buscar titulaciones que no existan en la comunidad. Y, en ese sentido, defendería más un planteamiento desde los centros hacia arriba. Habría que preguntarles qué titulaciones de su ámbito y su entorno y en las que tienen profesorado formado se ven capaces de implantar con solvencia y creen que son demandadas por los estudiantes. Más que tener una lista de títulos, habría que llevar la consulta a los centros y campus y desde ahí construir.

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